Miércoles, 22 de Noviembre de 2017
14:03 CET.
Opinión

Engañar, ¿orden u oficio?

Pocas cosas son tan importantes para el control total de la sociedad moderna como la información y los medios para propagarla. Los tiempos antiguos en que el edicto real —de donde proviene la palabra editorial— pautaba la viva y obra de los siervos y una buena parte del patriciado, casi han desaparecido. "Casi" porque al menos dos países en las antípodas continentales siguen tratando de demostrar la invulnerabilidad de sus fronteras comunicacionales: Cuba y Corea del Norte.

Por estos estos días la prensa oficialista cubana parece haber regresado a los tiempos en que no había internet, Facebook, telefonía celular; la época en la cual Gramma y otros de su pelaje campeaban por la desinformación. Ante el enigmático incidente de las representaciones diplomáticas en La Habana, parecen haber recibido la orden —no trabajan de otra manera— de usar toda su capacidad de engaño y cinismo, que es bastante, para negar el evento, suceso, o como quieran llamar a los ataques —¿sónicos?—, siempre omitiendo a las victimas canadienses —no dañar esa privilegiada relación política y comercial.  

Nuevamente, y sin importarles el sentido común de personas medianamente inteligentes e informadas fuera del bloqueo informático en la Isla, recurren a insultos y descalificaciones de quienes no piensan igual. Una prominente periodista ha puesto en duda la profesionalidad de los expertos de la Universidad de Miami (UM) —decir Miami, en lenguaje del régimen, basta para descalificarlo todo. No aclara que UM es una de las mejores universidades del país, lugar 38 entre todas, más de 10.000 empleados. La Escuela de Medicina Leonard M. Miller, y el Hospital Jackson Memorial tienen niveles de excelencia mundial.

Pero si las escuchas o lo que sea salió mal, ahora los medios de desinformación insular pueden hacer las cosas aún peor. Porque no hay nada que irrite más a un "americano" que descubrir que le mienten. El general-presidente reconoció el suceso, y brindó cooperación; en tanto, su propia hija ha dicho que el evento, incidente, o como quiera negarlo, es una fantasía que no se le hubiera ocurrido a George Lucas. Casi al mismo tiempo, otra periodista especializada en tergiversar —y mentir sin pudor— sobre todo lo norteamericano, menciona la explosión del Maine y a su abuela, cuando está bien demostrado desde tiempos de la anciana, que fue un accidente en las calderas del acorazado. Si convino al expansionismo norteamericano de esos tiempos, es otra conversación.   

Es incomprensible la negación de los "ataques sónicos" contra toda certeza. ¿Mienten más de dos decenas de funcionarios norteamericanos y media docena de canadienses y sus familiares? ¿Por qué y para qué lo harían? ¿Que ganan los "yanquis" con otra crisis? ¿Habrá un instante en la noche o en el día en el cual la conciencia moral, la ética profesional de los comunicadores cubanos se imponga a la ideología, al fanatismo, incluso al miedo de cotejar las realidades y las utopías? Después de haber viajado por el mundo, y conocer cómo funcionan las cosas —puede que no siempre justas— ¿cómo creer que los Estados Unidos, a menos que haya un interés especial, se van a quedar "dados"?

De esta avalancha de negaciones y descalificaciones es importante discernir lo que realmente está sucediendo en la Isla. Las predicciones sobre el agravamiento de la economía, del desorden social e incluso, el resquebrajamiento del poder absoluto, pueden quedarse cortas. Con la retirada de más de la mitad del personal de la embajada norteamericana, y la misma medida hacia la representación cubana en Washington, el visado, los viajes en ambos sentidos y las tímidas inversiones comenzaran a declinar. No se regresaría a la era Bush, sino a una peor, porque ya no hay Venezuela de 100.000 barriles a 100 dólares, un Obama permisivo y tolerante, un Máximo Líder capaz de sacar partido a sus propios errores. Esta vez, como bien piensa el cubano de a pie, no se le pondrá la tapa al pomo, sino a la olla de presión.

Los meses por venir serán sumamente complicados, no solo para el régimen. Enfrentar un éxodo masivo de cubanos siempre será el reto para un comandante en jefe norteamericano, quien tiene ante sí la opción de aplicar el verdadero bloqueo, y la repatriación forzosa de los emigrantes.  En este caso, y por primera vez en la historia de 60 años de desavenencias, le tocará a un republicano. O mejor, a un presidente que no cabe en una clasificación habitual, ni por filiación ideológica ni por ejecutoria previsible.  

Esperemos, para bien de todos, que los comunicadores cubanos estén bien asesorados. Y que estas engañifas y negaciones sean la cortina de humo para que tras los telones del Palacio de la Revolución o de la Oficina Oval se esté hablando de resarcir a las víctimas y castigar a los culpables, sea quien sea y por la razón que haya sido.

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Comentarios [ 57 ]

Imagen de Gabonice2

Yo sospecho que detrás de esos ataques sónicos esta la mano moribunda del empedrado Fidel Castro. Estaba en esos momentos agonizando, pero su odio a los EEUU gozaba de buena salud. Sus enredadas palabras llenas de maldad podían ser escuchadas por su sobrinito. Fidel Castro estaba en contra del Deshielo, eso lo demostró cuando tras el discurso de Obama en Cuba, salió con su ataque extemporaneo a los americanos. Perfectamente Fidel Castro pudo elucubrar un plan para destrozar las relaciones con los EEUU y su sobrino Alejandro lo ejecutó, al final desde el Infierno ese señor nos sigue haciendo daño. Tal vez esta sea la primera vez en la Historia que un muerto logra hacerle daño a los vivos. Desde el Infierno se debe estar riendo de todos nosotros.

Imagen de Anónimo

Extraño. Después de 58 años de comunismo en que el gobierno les sacó TODO al Pueblo, hasta su dignidad, intentan hacer a EEUU el dueño de todos los males cubanos. No será que los Castro tienen la culpa y nadie le dice al general - presidente?

Imagen de Anónimo

Zoyla Bárbara, Padre Ignacio y resto de los NO ciberratas! Si no lo han hecho vayan al artículo del Comeclaria, aquí mismo en DDC, como acostumbra nos divierte con su estilo e imaginación, el y Zoyla harían un buen dúo. No se lo pierdan y que lo disfruten.Loretta

Imagen de Zoyla Bárbara Pérez Sosa

Loretta, mi amiga!!! me encantó tu sueño, y me sumo a él!!! Ojalá tus sueños sean santos y se cumplan!!!! Me alegra conversar contigo por esta vía, jajajaja!

Imagen de padre Ignacio

Alcalde es muy bueno que Canada haya lanzado la advertencia, porque la diplomacia caracoquista quiere vender este desaguisado como un invento de su sempiterno enemigo los gringos.

Imagen de padre Ignacio

Me di cuenta de que Bruno teta e'vaca habla ingles mejor que Eliancito y que Alarcon, pero aun asi esta bien macarronico para un ministro de exteriores.

Imagen de Anónimo

Oye, pero el Bruno teton habla un ingles de palo. Solo en el sultanato de Biran semejante especimen es el ministro de relaciones exteriores. El janitor del edificio donde trabajo habla mejor ingles que este personaje. Dicen que le hizo una oferta de trabajo a Spicer a ver si los ayuda a explicar lo inexplicable. 

Imagen de Anónimo

Voy a salir del análisis etimológico de la palabra "editorial". Tema harto complejo para mí. Sí digo que en la rueda de prensa, ante la pregunta de Andrea Rodríguez (AP) sobre lo ocurrido con los canadienses, el canciller evadió la respuesta. En círculos diplomáticos habaneros, muy gustosos del chisme, están diciendo que el yerno italiano de RC se dedicaba a importar "aparatos extraños" desde Rusia, para proveerlo a su cuñado, Alejandro Castro Espín.

Imagen de Anónimo

Estimado Lector 22:50La palabra edicto significa mandato, orden judicial, desde Roma Antigua, cumplimiento obligatorio. Se pegaban estos edictos en paredes visibles y lugares publicos. Con la imprenta y los periodicos, los edictos empezaron a publicarse en la primera pagina de los diarios por su importancia juridica o social. El sufijo "al" significa relativo a. De modo que la palabra editorial seria relativo a la orden o al mandato. De algun modo, los peridicos fueron incluyendo en sus paginas iniciales la posicion oficial de la empresa o del editor, y los "edictos reales" se convirtieron en editoriales. No tiene nada que ver con edicion, pues los editoriales no llevan firma ni son hechos por los editores. Expresan la politica y la vision de la empresa. Por su estilo y elegancia podemos inferir que los editoriales, generalmente cortos, estan hechos por las mejores plumas de la empresa, y casi siempre  han sido aprobados por el consejo de redaccion, los maximos responsables o duenos del medio. En el caso particular de ciertos regimenes totalitarios, los editoriales rescatan el valor que tenian en Roma: es la posicion oficial de los gobiernos y son de obligatorio cumplimiento por los ciudadanos.      

Imagen de Anónimo

Almagro, respetando el contenido de tu artículo y la calidad sostenida de tus trabajos, permíteme hacerte una pregunta off topic sin ganas de molestar, sino porque me interesa saberlo. ¿De dónde sacas que 'editorial' viene de 'edicto real'? A mí no me lo parece, pero tampoco estoy tan seguro. Hasta donde sé, 'edicto' viene del latín 'edictus' y 'edición' del latín 'editio'. Creo que 'editorial' derivaría de 'editar', al parecer tomado del francés 'editer'. Perdona que me salga del tema, pero es un asunto que me interesa.