Miércoles, 22 de Mayo de 2019
Última actualización: 00:43 CEST
Béisbol de Grandes Ligas: La tanda cubana

Sombras de un triunfo, alegrías de un revés

DDC.

Anoche, en los diamantes, todo el mundo lució el 42. Se homenajeó a Jackie Robinson, se recordó ese debut suyo con los Dodgers de Brooklyn el 15 de abril de 1947, cuando al saltar al terreno acabó con la segregación racial en el béisbol de EEUU.

1947 fue un año de alegrías, escribimos ayer, aunque también hubo sus sombras:

Billie Holiday, entonces en la cúspide de su carrera, gana mil dólares semanales. Tal y como nos lo recuerda la escritora Elisabeth Asbrink, "tiene un amante, un agente y un perro llamado Míster. Alcohol, dinero y una adicción. […] Casi todo lo que gana se lo gasta en heroína. El 24 de mayo actúa en el Carnegie Hall. […] El público la adora". Pero cuatro días después, tras una redada en su domicilio, se ve declarando ante un juez, en un proceso que acabará llamándose Los Estados Unidos de América contra Billie Holiday.

El nombre "capta a la perfección lo que ella siente".

Mientras, en su apartamento de la Edgecombe Avenue, con vistas a las procelosas aguas del río Harlem y al terreno donde hoy se levanta el Yankee Stadium, Alex Pompez es un hombre preocupado. Acaba de ganar la Serie Mundial de las Ligas Negras con sus New York Cubans, ha pagado sus deudas con la justicia y el amor de su esposa, Ruth Seldon Pompez, es infinito. Pero…

Lo cuenta el historiador Adrian Burgos Jr. en su libro Cuban Star: la reunión entre los propietarios de equipos de Ligas Negras en el hotel Theresa de Harlem no lleva a ninguna parte. Las Grandes Ligas no los oyen. Lejos de aceptar su petición de integrarse en el béisbol organizado, negocian directamente y compran barato a los jugadores negros de su interés, desmontando un negocio surgido precisamente a causa de la segregación racial. Más que integrarse en el béisbol organizado, las Ligas Negras fueron pues desmanteladas, y los dueños de equipos —Pompez entre ellos— enfrentaron el dilema de no poder defender la independencia y legitimidad de su propia institución, so pena de ser acusados de enemigos de la integración racial.

Este diciembre, cuando se anunció el acuerdo entre Grandes Ligas y la castrista Federación Nacional de Béisbol de Cuba, recordamos las sombras más hondas de aquel feliz 1947. Porque según ese acuerdo, los comecandelas del pececé, los mismos que han desmantelado el béisbol en la Isla —primero con su jefe y luego con el hijo del jefe al frente—, acabarían erigiéndose como sus presuntos salvadores.

Que dicho acuerdo haya fracasado es, por tanto, una excelente noticia.

Porque partía de una mentira (la de la supuesta independencia de la Federación Cubana); porque con los ñángaras al frente, a la larga habría traído más deformación y peores consecuencias al pasatiempo nacional; y porque el argumento de salvar vidas de peloteros evitándoles exponerse a la emigración ilegal y el tráfico de personas es cínico, cuando jamás, ni el Gobierno ni los defensores del acuerdo, han mencionado siquiera a los miles y miles de cubanos que ahora mismo escapan de Cuba por cualquier vía, debido a la crisis inducida.

El hecho es que la Federación Cubana de Béisbol es parte integral del sistema y por tanto, del problema. Y al béisbol nacional, o a los jugadores, les irá mejor mientras menos tengan que ver con esa Federación. ¡Menuda paradoja!

Así, hasta que toda esta pesadilla que aflige al caimán cese, toca decir aquello de "virgencita, déjame como estoy", sin que haya otra salida para esos que quieren jugar en el mejor béisbol del mundo que alejarse, escapar, o reclamar lo que de verdad les toca.

Y hablando de esos escapados, que en definitiva es lo que nos interesa, anoche lo de Puig (de 4-2, HR, 2RBI, R, K, .191) fue apoteósico. Regresó el hombre a elei y con el público ovacionándolo por su pasado entre palmeras, enfrentado al as local, va y manda la esférica a la grada en su primera vez al bate. ¡Bienvenido de vuelta a Hollywood! Con "Candelita" Iglesias (de 3-1, .235) en el shortstop, la faena habría salido redonda si no es por el otro IglesiasRaisel (0-3, 0.00, HR, 2ER, BB, 6.75), que en las postrimerías, con ventaja mínima, salió del bullpen y en un abrir y cerrar de ojos regaló un boleto y cedió un palo de vuelta entera que sentenció el marcador: Rojos 3, Dodgers 4.

Nolan Arenado (de 4-1, HR, RBI, R, K, .254), por su parte, le dijo adiós a una bola por segunda noche al hilo, empieza a parecerse a sí mismo, y sus Rockies aleccionaron a los inspirados Padres de otro cubanamericanEric Hosmer (de 3-0, BB, K, .203), 5 a 2 en San Diego.

Más allá, sin nadie de Jicaboa, de Baracoa ni de ninguna otra coa del caimán en los desafíos Angelinos/Rangers (7 a 12), Mets/Filis (7 a 6 en 11) ni Azulejos/Mellizos (5 a 3), los Cerveceros de Yasmani Grandal (de 2-2, R, .417) siguieron bebiéndose a la competencia más dura, en este caso los Cardenales, desplumados 10 a 7; mientras las Medias Rojas de J. D. Martínez (de 4-2, .344) continuaron su hondo e inexplicable penar, ripiadas en esta ocasión por los Orioles, 8 a 1.

En Miami, mientras tanto, entre los mamoncillos y aguacates de la Pequeña Habana se vio a Albert Almora (de 4-0, BB, .222), en blanco, coger unas maraquitas y entonar esa guarachita que dice "y a mí qué", pues sus Cachorros mordieron a los Peces, 7 a 2.

También la entonó el leonino Martín (de 5-0, K, .245), pues aunque lo anularon, sus Indios, con Dan Otero (0,2IP, 0.00) ganándose el pan, hundieron a los Marineros de Roenis Elías (IP, H, R(0ER), 1.69), 6 a 4 en Seattle.

Para terminar, mención al nudo que le hicieron las Medias Blancas de Moncada (de 4-1, RBI, 2K, .323), Abreu (de 2-1, BB, .211) y Alonso (de 4-1, .152) a los Reales de Soler (K, .213), que apenas apareció en un cameo y no hizo ná, 5 a 4.

Recogiendo el bate y las pelotas

En resumen: las palmas de la jornada para el que empieza a parecerse a sí mismo, para el máscara de los Cerveceros y, otra vez, para Pompez, precursor de ambos.

En total: tras sus dos errores en tiro como camarero, Gurriel Jr. ha sido enviado a las Menores por los Azulejos, pa que practique y, pronto, pueda volver a decir eso de aquí estoy yo. Ojalá.

Nos vimos ayer, nos veremos mañana.


Liga Nacional

Este: NY Mets (10-6), Atlanta (9-6), Filadelfia (9-6), Washington (7-7), Miami (4-13), Centro: Milwaukee (11-6), Pittsburgh (8-6), San Luis (9-7), Chicago Cubs (6-9), Cincinnati (5-10) Oeste: San Diego (11-7), LA Dodgers (10-8), Arizona (7-9), San Francisco (7-10), Colorado (5-12).

Liga Americana

EsteTampa (12-4), Baltimore (7-10), NY Yankees (6-9), Boston (6-11), Toronto (6-11) Centro: Minnesota (8-5), Cleveland (9-7), Detroit (8-7), Chicago White Sox (6-9)Kansas (5-11) Oeste: Houston (11-5), Seattle (13-6), Texas (8-7), Oakland (10-9), LA Angels (8-8).