Martes, 17 de Julio de 2018
Última actualización: 18:38 CEST
REPRESIÓN

Las autoridades impiden salir del país a un miembro del equipo de Convivencia

Yoandy Izquierdo Toledo, miembro del equipo de Convivencia. (TRANSLATING CUBA)

El régimen impidió este viernes la salida del país a Yoandy Izquierdo Toledo, miembro del equipo directivo del Centro de Estudios Convivencia "que se disponía a viajar para dictar una conferencia en la Universidad Europea de Valencia y participar en un taller de jóvenes", según condenó el propio centro en su página.

"Al llegar al control de inmigración del Aeropuerto Internacional José Martí, de La Habana, a las 6:30 pm, una oficial lo retiró del mismo y lo llevó a una oficina donde le informó que 'tenía una prohibición de salida del país' y que ella no sabía la causa. Le rompió su pase a bordo y le dijo que debía recoger su maleta pues no haría este viaje", detalla Convivencia.

Asimismo, el Centro que dirige Dagoberto Valdés aclaró que "Yoandy Izquierdo no tiene ninguna causa legal pendiente, nunca le han impuesto una multa y no tiene asuntos legales que le impidan viajar".

"De esta forma continúa el hostigamiento sistemático y arbitrario contra la revista y Centro de Estudios Convivencia, un laboratorio de pensamiento y propuestas para Cuba", concluyó el mensaje.

A finales de septiembre, la economista Karina Gálvez, miembro del equipo de Convivencia, fue condenada a tres años de privación de libertad. En abril Convivencia condenó todo el proceso alrededor de la economista y consideró que "formaba parte del hostigamiento continuado y creciente" contra su equipo.

Asimismo, como resultado de este proceso legal, fue decomisada la vivienda de Gálvez que fungía como sede del proyecto.

A finales de mayo, Convivencia sostenía: "No nos vamos de Cuba, a pesar de los momentos duros de represión que estamos viviendo".

Las restricciones de movimiento son una práctica frecuente del régimen que suele impedir a activistas de derechos humanos y a periodistas independientes viajar fuera del país. El modus operandi es comunicarles en los controles antes de abordar el avión que están "regulados" sin darles explicaciones y sin permitirles subir a sus vuelos.