Domingo, 25 de Septiembre de 2016
10:51 CEST.
Poesía

Túnel a la Patria

 

No entra ni se desliga del fervor y la ausencia
donde las discursividades doblan el recalcitrante
arbusto de las venas, el arco y la esgrima del espejo.
No puedes entregarlo como una cifra, un nombre
o una cartografía ardiente para los que se quedan,
para los que se parten la vida en un terrón.

Mucho menos avanza a abrirse azorado sobre el país de la lluvia
como una inocencia canora, un exceso de memoria o playa
movido por la grieta y la gota de las extrañaciones
a ver si amaneció, a ver si hay dónde extenderse.
Ni en la arena se deja
trazar su gran secreto, ni en el humo
o la mancha en la tela.
Lleno está, como el bolsillo de un abrigo, de piedras,
de pensamientos que has recogido ante el vacío.

Termina, se amolda frente al paredón
de un objeto pequeño visto en cualquier despensa,
culpable, desbordado ante la planicie inamovible
de las secuelas diarias de una caja de fósforos,
el plato llevado y traído, los alambres
de la antena del radio que retuerces y estiras por toda la casa
sin poder buscar más que lo que cargas en demasía,
noticias como el tacto único de la frente
y la flor sin un pétalo que sugiera un abrazo
verosímil, otro comienzo o el final, una poda de raíz.

¿Por qué contemplar solo puentes que se eternizan
hacia adentro y afuera, los que se cruzan?
¿Por qué intentar recordarte en el borde de un país,
bordado en un pañuelo, al que nunca se llega?
¿Por qué soñar que al menos fue el metal de tu rostro?

Atrás y delante su propio centro siente desolado
la superficie sólida de entera soledad,
cercano a cada nombre, devuelto por cada océano...

Es donde estás y te hundes
con todas las palabras que han recogido en tu boca.

 


Francis Sánchez nació en Ceballos, Ciego de Ávila, en 1970. Sus últimos libros de poemas publicados son Extraño niño que dormía sobre un lobo (Letras Cubanas, La Habana, 2006) y Epitafios de nadie (Oriente, Santiago de Cuba, 2008).

Otros poemas suyos: La palabra abedul, Limpias cintas de video viejas, Perro y Pesca brava