Domingo, 18 de Noviembre de 2018
Última actualización: 12:46 CET
Opinión

Editorial: ¿Por qué dejan fuera de la discusión constitucional a los miembros de la UNEAC?

Raúl Castro, Miguel Barnet y Roberto Fernández Retamar. (CUBANET)

De una carta dirigida a Miguel Barnet, presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), publicada en Facebook por el historiador y ensayista Julio César Guanche, se desprende que no está entre los planes de la organización convocar a la discusión sobre el Proyecto de Constitución. Han evitado hasta ahora tal convocatoria y, a juzgar por las reclamaciones de las que habla la mencionada carta, estarían decididos a pasarla por alto.

De ocurrir así, aquellos artistas y escritores que el régimen reconoce como tales tendrían menos oportunidad para expresarse acerca de la reforma constitucional que el resto de los trabajadores del país. Tendrían incluso menos derechos que los emigrados cubanos que aceptaron participar en la discusión y se inscribieron desde el extranjero.

La diferencia estriba en que, como afirmamos en un editorial previo, las opiniones de esos emigrados, por incómodas que resulten, pueden ser fácilmente manejadas por el régimen, mientras que escritores y artistas podrían traerle a las autoridades muchos dolores de cabeza.

Toca a los miembros de la UNEAC que entiendan como un derecho el opinar sobre las propuestas de cambios presionar a Miguel Barnet, y conseguir que este sea, al menos por una vez, algo más que un mayoral impuesto por las autoridades.

Partido y sindicato son también instancias a las que recurrir para evitar que artistas y escritores sean excluidos. Y, por supuesto, se desentenderán de estas gestiones todos los miembros de la UNEAC incapaces de desobedecer órdenes superiores, por injustas que estas sean.

Pero, más allá de lo que signifiquen para unos y otros una exclusión como esta, dice mucho de los cambios constitucionales en Cuba el hecho de que quiera dejarse fuera de su discusión a la intelectualidad artística del país. Dice mucho del temor del régimen, no ya a lo que los artistas independientes sostienen fuera de las instituciones, sino hasta de lo que puedan decir escritores y artistas dentro de una organización tan vigilada policialmente como la UNEAC.

4 comentarios

Imagen de Egroj

@James, Si los dejan completamente fuera como grupo, pues la masa de artistas cubanos se vera disuelta entra la enorme cantidad de barrios a los que pertenecen como "ciudadanos" que son. Suena mas como una estrategia del poder en cuba para evitar precisamente que un grupo historicamente inconforme con las cosas que atañen a la cultura cubana precisamente, se manifieste en contra por ejemplo del articulo 349. Otros sectores menos "problematicos" han tenido la oportunidad, por que ellos no? Asi que no trate de confundir por favor...Ah y abajo el 349!!! btw.

Imagen de James Jesus Angleton

No los dejan fuera. Pueden ir a las discusiones en sus respectivos barrios, como ciudadanos que son.

Imagen de el viejo capao

Es que los lameqlos de la UNAEC son lameqlos, pero pensantes, con ideas, con razonamientos, con criterios y a eso la NARCODICTADURA cubana LE TIENE PAVORRRRRRR! Ellos prefieren "discutir" en Palo Cagao donde solo le dirán consignas babosas y sin sentido antes que discutir con lameqlos pero con ideas. Ellos odian las ideas, así de sencillo!

Imagen de Pedro Benitez

Pretenden legitimar la reforma constitucional con el mínimo esfuerzo.  La verdad es que todas las opiniones, incluyendo la de los artistas, pueden ser fácilmente manejadas por el régimen, con la diferencia que los artistas y escritores proyectarán más intensidad en el debate constitucional.  Ya sabemos  que la nueva Constitución será exactamente como ellos la diseñen, sin considerar una sola opinión del pueblo.  Para empujar contra la nueva Constitución es necesario movilizar primero a la comunidad internacional, para después insertar la campaña dentro de la isla.  Esto no requiere ni fondos, ni micrófonos, ni cámaras de televisión; y no se puede ejecutar sin el trabajo en conjunto de 7 a 10 cubanos.  Pero reunir un grupo de cubanos es casi imposible.  Don Quijote tendría mas suerte en su lucha que nosotros.  El poder está en las manos de Castro Espín y Lopez Callejas, y cuando ellos lo consoliden, después de la partida de los ancianos corruptos, entonces vamos a ver cuanta permeabilidad existe en un régimen con una nueva Constitución, capaz de atraer la inversión extranjera, y sobrevivir sin liberar las fuerzas productivas.  Nada de Rusia, o Vietnam se proponen los nuevos tiranos de turno- vender el país en pedazos- robando los salarios de los trabajadores que emplean los inversores extranjeros sin necesidad de liberar las fuerzas productivas.  De llegar a ese punto, pagariamos todos un alto precio con las monedas del tiempo.  Y todo gracias al egoismo de nosotros los cubanos, somos expertos en proyectar apatía, y en posicionar la persona delante de la patria.

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