Martes, 16 de Julio de 2019
Última actualización: 14:33 CEST
TRANSPORTE

Un ambicioso proyecto ampliará la Estación Central de Ferrocarriles de La Habana, cerrada desde 2016

Estación Central de Ferrocarriles de Cuba. (CUBADEBATE)
El estado de las obras está muy lejos del ambicioso proyecto establecido. (CUBADEBATE)

Con 100 días de retraso respecto al plan de reapertura, la Estación Central de Ferrocarriles de La Habana sigue cerrada desde 2016 y sometida a un ambicioso proyecto de recuperación que pretende ampliar servicios e instalaciones y al mismo tiempo "respetar todos los valores patrimoniales que tiene el edificio".

El arquitecto Ahmed Gómez Cabrera dijo al sitio oficial Cubadebate que un equipo de especialistas de los ministerios de la Construcción y de Transporte, en conjunto con la Oficina del Historiador de la ciudad concibieron el plan dividido "en dos etapas concernientes a la reparación y otra a la rehabilitación".

En un primer momento se rescataron elementos de la cubierta, las fachadas, la herrería, los enchapes de los muros de mármol y los pisos, así como la carpintería exterior.

Gómez recordó que el mal estado constructivo de la obra patrimonial inaugurada en 1912 llevó a que en 2015 se iniciara el traslado de algunas de sus operaciones hacia otros locales y que en 2016 comenzara oficialmente su mantenimiento.

Los especialistas reconocieron que debido al poco mantenimiento que se le dio al inmueble durante su explotación, el edificio presentaba muy malas condiciones. A esto atribuyen el estancamiento en los trabajos que hoy se ejecutan por peligro de derrumbe.

"Ante este panorama se le han dado diferentes soluciones técnicas al edificio para tratar de salvar lo existente y no perder el patrimonio que aquí se atesora. Se ha trabajado intensamente en la estabilización de las dos torres del edificio a la cual se les coló por dentro una estructura de acero para darle mayor fortaleza", explicó Gómez.

Para el especialista lo más complejo en la intervención es la fachada, "que exigió una solución técnica grande pues su construcción original fue artesanal. Esta se compone por un muro de ladrillo interior recubierto por elementos de cerámicas".

El difícil proceso de restauración de estos elementos, junto al atraso en el arribo de algunos materiales imprescindibles para la ejecución de la obra, ha provocado un atraso de casi cuatro meses respecto a lo planificado.

"El atraso se debe a la importación de acero para la estabilización de la torre norte, así como otros insumos de la fachada. Hoy se trabaja un doble turno, se abren más frentes de trabajo sin violentar lo establecido para reducir los plazos y poder entregar el edificio cuando La Habana cumpla sus 500", dijo el arquitecto.

El proyecto incluye modernas tiendas, cafeterías, parqueo, reloj colgante, escaleras eléctricas, luces y elementos de cristalería.

"Los dos niveles superiores serán para las oficinas de la Unión de Ferrocarriles de Cuba, en el segundo piso estarían ubicados servicios comerciales con diferentes tiendas, como es normal en todas las estaciones a nivel mundial. Mientras, el primer nivel se dedicará a la actividad de transportación", explicó Gómez.

La estación dispondrá además de modernos sistemas de comunicación con WiFi y se construirá una terraza para unir el salón de última espera o de boleto confirmado.

"Algunas estructuras antiguas no cumplían con las normas para la frecuencia de pasajeros. Se prevé una capacidad de más de 16.000 clientes diarios. Todos los sistemas de clima, electricidad e información serán modernizados para que el servicio sea el ideal. En el caso de los andenes se restauró todo el acero, pero el sistema pluvial se hizo completamente nuevo. Los andenes uno y dos serán lo de mayor longitud", puntualizó el experto.

También están concebidos en el diseño andenes diferenciados para trenes de cercano y largo recorrido.

La obra está asociada a la recuperación y modernización del sistema ferroviario nacional, con ayuda de inversión extranjera. Dentro de ese empeño se encuentra también la reparación de líneas, la ampliación de ramales y la adquisición de coches de pasajeros, en los que Rusia y Francia intervendrán.

El pasado mes de enero, Moscú y La Habana firmaron un contrato comercial para el suministro de locomotoras a la Isla, otros 23 equipos de alto porte, esta vez también para la transportación de pasajeros.

En julio del año pasado, los gobiernos de Cuba y Francia anunciaron un acuerdo de desarrollo ferroviario por 40 millones de euros.

En sus 107 años de historia, la más importante terminal ferroviaria de Cuba ha sido intervenida solamente en dos ocasiones. Según Cubadebate, una fue en 1960 cuando se le agregaron elementos al edificio, y otra en los años 80, cuando se trabajó en la cubierta, la fachada y la carpintería.