Miércoles, 21 de Noviembre de 2018
Última actualización: 18:12 CET
Política

Cuba, una sociedad políticamente dividida

Una cubana votando. (ANSA)

La reciente encuesta realizada por el proyecto CubaData, con la participación de un equipo de académicos de Cuba, México y Venezuela, y el apoyo de DIARIO DE CUBA, arroja por momentos algunos datos difíciles de entender y que resaltan la complejidad de la sociedad cubana actual.

En el plano político es donde la ambigüedad se hace más patente. Cuatro de cada diez cubanos entrevistados consideran innecesaria la reforma constitucional anunciada por el Gobierno. 

Además, no se despeja una tendencia clara respecto a la necesidad de eliminar el artículo constitucional que hace irrevocable al socialismo: el 35% de los participantes en la encuesta indica que debería ser suprimido, mientras un 38% dice que no sabe y otro 27% se pronuncia por que se mantenga. 

Estas reticencias respecto a cambios constitucionales contrastan, sin embargo, con el hecho de que casi la mitad de los entrevistados (46%) considera que debería permitirse la existencia de partidos políticos diferentes al comunista y con que un 60% piensa que el presidente debería ser electo mediante elecciones directas. 

¿Qué revelan estos datos aparentemente contradictorios?

La ausencia de cultura democrática

Dos de los autores del informe explicativo de la encuesta, la socióloga Elaine Acosta (Universidad Internacional de Florida) y el politólogo Armando Chaguaceda (Universidad de Guanajato), contactados por DIARIO DE CUBA, barajan varias hipótesis al respecto.

Elaine Acosta sugiere que la contradicción quizás sea solo aparente. En primer lugar, señala "la cultura no democrática" que ha prevalecido en el país durante casi 60 años y que impregna por igual a todas las generaciones. 

Así, la poca incidencia que sienten tener los ciudadanos sobre la esfera política inclinaría a que una parte considerable de ellos no se pronuncie sobre la necesidad de reformar la Constitución o bien le reste importancia a la repercusión de esto en la vida cotidiana.

En este sentido, según la socióloga, cuestiones más específicas revelarían mejor el sentir político de la población. 

Por ello le parece más contundente que la mayoría de los encuestados (66%) diga no gozar de libertad para expresarse públicamente. O bien que un porcentaje parecido (60%) se decante por unas elecciones presidenciales directas. Lo cual dejaría en evidencia "una opinión favorable a un mayor pluralismo político". 

Por su parte, Armando Chaguaceda recalca, como primer factor a tomar en consideración, "la falta de cultura jurídica", es decir, que la ciudadanía "no conoce la Constitución". Y aquí habría otra pista de explicación posible: la población quiere cambios, pero ignora que estos requieren una reforma constitucional. 

Algo que se avendría con la ausencia de cultura democrática evidenciada por Acosta.

Otra hipótesis avanzada por Chaguaceda sería la existencia de una "visión hiperrealista" que no pasa por alto que en los últimos años los cambios reales (migratorios, económicos) han ocurrido "a pesar de la Constitución" y, por tanto, consideraría que a efectos prácticos la Carta Magna es irrelevante.

No obstante, para el politólogo, la lectura decisiva es que "hay muchos tipos de cubanos que quieren muchos tipos de cambios". Los hay incluso que no quieren cambios. Esto arrojaría cierto esclarecimiento, por ejemplo, de la indecisión sobre la necesidad o no de suprimir el carácter irrevocable del socialismo. 

Aquí también estaría en juego de qué tipo de socialismo se está hablando. No es de excluir la existencia de un sector de la población que no se identifica con el socialismo tal como lo define el Estado cubano, pero que no descarta, según Chaguaceda, la posibilidad de un modelo "más participativo, más democrático". 

¿Apáticos aparentes o reales?

Es justamente esta diversidad de pareceres que el informe intenta retratar mediante las tres principales tendencias políticas que se encuentran entre los entrevistados: "reformistas consistentes", "apáticos aparentes", "leales consecuentes".

Los "reformistas consistentes" se pronuncian por una liberalización de la política cubana (pluripartidismo, fin de la ideología de Estado), mientras que los "leales consecuentes" defienden el estatus quo (unipartidismo, irrevocabilidad del socialismo).

La categoría más difícil de discernir sería pues la de "apáticos aparentes". Según el informe, dado el contexto autoritario cubano, estos responderían sistemáticamente "no sé" para ocultar sus preferencias, por miedo a las posibles represalias que pudiesen sufrir al contestar de modo sincero. 

Sin embargo, a juicio de Elaine Acosta, este tipo de respuestas podría remitirse a otros factores como un distanciamiento de la esfera política, enraizado en la percepción de que esta es incapaz de atender y satisfacer las expectativas de los ciudadanos.

Lo cual correspondería entonces a una "apatía real", en cierta capa de la población, que se originaría en la exclusión sistemática de la toma de decisiones políticas fomentada por el régimen. 

Un rasgo que, de ser significativo, puntualiza Acosta, representaría un obstáculo para cualquier proyecto de transición a la democracia, puesto que dicha transición requiere "la participación ciudadana". 

Dada pues la variedad de las posiciones arrojadas por la encuesta, sobre todo en un entorno hostil a la expresión de preferencias políticas, como el cubano, Armando Chaguaceda insiste en destacar la existencia de una sociedad sumamente diversa "por matices y por posiciones". 

8 comentarios

Imagen de Esopo

Felicidades para Cubadata, sus analistas y activistas en la búsqueda de la información de campo necesaria para llegar a estos resultados inéditos, en el proceso de democratización de Cuba, que a partir de ahora esperamos que se continúe  haciendo para seguir entendiendo social\política\económicamente la evolución de la sociedad cubana, acostumbro decir que al castrismo hay que subirle la parada y con la creación de Cubadata se le ha elevado la parada al castrismo a la enésima potencia, porque el castrismo no se podrá desmontar con consignas y fotografías de efecto. Los demócratas cubanos debemos continuar elevándole la parada al castrismo creando un congreso democrático integrado por demócratas del interior de Cuba y la diáspora llámese, Parlacuba, Congreso Nacional o hasta si quieren Asamblea Nacional Democrática.

Imagen de Eduardo Perez-Bengochea

Bajo el ideario de Marti caben todas las ideologías que se ejerzan respetando los derechos y libertades del ser  humano según se describen en la Declaración Universal de los derechos humanos.El socialismo marxista unipartidista no cumple con el ideario Marti. Este es el punto de unión de los cubanos que aspiran a plenas libertades para Cuba.En adición expone las falsedades del castrocomunismo al insistir siempre que el marxismo es compatible con el ideario de Marti. Puede el régimen cubano probar que Marti estaba de acuerdo con el marxismo ?

Imagen de Esopo

Andando el tiempo participando como forista en Havana Time, en los artículos de Pedro Campo empecé a perfilar mi ideología de Izquierda Democrática y la necesidad de su inclusión en la problemática cubana, porque a mi modo de ver “donde fuego hubo cenizas quedan”, también tuve la oportunidad de constatar directamente con Pedro Campos que en Cuba pertenecía a un grupo de izquierda y mantenía relación con otros entre ellos, marxistas, libertarios\anarquistas, trotskistas, ambientalistas como bien él decía y sigue diciendo una izquierda diversa, prácticamente de forma intuitiva se diversificaron los debates de la problemática cubana desde la Izquierda Democrática que inicialmente iniciaron Aroldo Dilla en Cubaencuentro y Pedro Campos en Havana Times, entre otros articulistas de opinión. Pienso que para los fuimos acusados de agentes de la seguridad cubana y troles castristas esta encuesta, que para mí, que estoy acostumbrado a analizar resultados estadísticos, tiene toda credibilidad, demuestra que no estuvimos equivocados al intuir que “existe de todo en la viña del señor (Cuba) y para una parte de ese todo estuvieron y están dirigidas nuestras propuestas inclusivas y democráticas. Éxitos para Cubadata. Por su vigencia voy a cerrar este comentario con un párrafo de un artículo de Armando Chaguaceda al respecto: “La ciudadanía cubana, sistemáticamente despolitizada, parece formular más clara y masivamente su apoyo a cambios socioeconómicos que a reformas políticas de impacto ignoto. Al tiempo, en su seno aparece un segmento de población consistentemente reformista, tanto dentro de un potencial socialismo renovado como en la transición a otro tipo de régimen político. DE MANERA QUE TODOS LOS DISCURSOS ENCONTRARÁN PÚBLICOS POTENCIALMENTE ATENTOS A SUS PROPUESTAS, siempre que elijan los medios adecuados para llegar a una opinión pública fragmentada pero dinámica, real aunque lastrada, cívicamente emergente pero políticamente acotada, COMENTARIO 2.

Imagen de Esopo

Coincido con la interpretación de Chguaceda y Acosta, pero también esta encuesta confirma que los argumentos y la estrategia seguida para la democratización de un grupo de la izquierda democrática y en particular por mí. Cuando llegue al Brasil de Cuba, hace más de 20 años, empíricamente me consideraba de centro incluso de centro derecha, eso debido el tratamiento recibido por la seguridad del estado y por mi expulsión del PCC en Cuba, uso el concepto empírico porque debido a mi cultura política de la época no podría definir entre centro y mucho menos centro derecha, inclusive entre izquierda y derecha y mucho menos también entre izquierda democrática. Cuando abría la boca, en muchas ocasiones, a la pregunta que de donde era y decía que era cubano mi interlocutor me decía que bueno yo soy del PT tao, tao, esas casualidades me fueron relacionando con militantes del PT y empecé a conocer en la práctica personas de la izquierda democrática brasileña, paralelamente en mi afán de vincularme a la problemática cubana empiezo a accesar a los primeras webs de discusión y debate de la problemática cubana. En esa época se identificaban dos corrientes cubanas, una de derecha y otra de izquierda, la de derecha el anticastrismo y la de izquierda el castrismo. Ya con una cultura política avanzada, aquí en esta diversidad ideológica brasileña empiezo a defender posiciones de la izquierda democrática, porque por mi conocimiento de Cuba y por mi experiencia brasileña intuía que la ideología en Cuba no podía ser en blanco y negro o sea la derecha anticastrista y la izquierda castrista y contra viento y marea, además de hacer mis propuesta sobre el futuro democrático de Cuba, también defendí la izquierda democrática en el contexto del multipartidismo y el estado DEMOCRÁTICO de derecho, puse democrático con mayúscula porque ahora el castrismo y sus lame botas están hablando de un estado socialista de derecho, COMENTARIO 1.

Imagen de Eduardo Perez-Bengochea

Artículo 5°- El Partido Revolucionario Cubano no tiene por objeto llevar a Cuba una agrupación victoriosa que considere la Isla como su presa y dominio, sino preparar, con cuantos medios eficaces le permita la libertad del extranjero, la guerra que se ha de hacer para el decoro y el bien de todos los cubanos, y entregar a todo el país la patria libre.

Imagen de Eduardo Perez-Bengochea

Manifiesto del Moncada ( version misma del régimen) citó:F. La Revolución declara que reconoce y se orienta en los ideales de Martí, contenidos en sus discursos, en las  Bases del Partido Revolucionario Cubano, y en el Manifiesto de Montecristi; y hace suyos los Programas Revolucionarios de la Joven Cuba, ABC Radical y el Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxos). No habla del Partido Socialista Popular ( PSP) -comunista, ni de marxismo, ni de marxismo leninismo.

Imagen de Eduardo Perez-Bengochea

Cuba Martiana es INCOMPATIBLE con el socialismo marxista,no puede ser martiana y marxista a la vez. Para muestra un botón: “Dos peligros tiene la idea socialista, como tantas otras: el de las lecturas extranjerizadas, confusase incompletas, y el de la soberbia y la rabia disimulada de los ambiciosos, que para ir levantándose en el mundo empiezan por fingirse, para tener hombros en qué alzarse, frenéticos defensores delos desamparados”.  Jose’ Marti’

Imagen de el viejo capao

En cuba bella lo q hace falta para liberar los potenciales reales es CAPITALISMO civilizado y con instituciones q garanticen justicia y estado de derecho. Fuera socialismo de mi bella isla. 

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