Viernes, 14 de Diciembre de 2018
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Opinión

Castrismo y fascismo, el mismo perro...

Adolf Hitler y Benito Mussolini, el Führer y el Duce. (BLITZQUOTIDIANO)

Resulta sospechosamente ideológico que los académicos de todas partes y los políticos (por miedo a la izquierda, o para conseguir sus votos), nunca hablen del parecido que hay entre un régimen comunista ortodoxo como el de Raúl Castro y el fascismo.

Se parecen como dos gotas de agua. Es lógico que los marxistas y militantes antisistema se nieguen a hacer esa comparación. Pero no lo es por parte del resto de la gente pensante de este mundo. Obviamente, comparar fascismo y comunismo nunca la hicieron los soviéticos, ni en Europa del Este. En la Cuba castrista jamás el tema va a ser abordado por sus think tanks.

Las enciclopedias dicen que el fascismo es una ideología política que plantea el colectivismo por encima del individualismo, coloca al Estado por encima del individuo, rechaza  la democracia occidental, el libre mercado, la competencia capitalista, y suprime todos los partidos políticos excepto el fascista, encargado de construir una sociedad perfecta. ¿No es eso socialismo?

Mussolini, fundador del fascismo, fue más claro. Según el historiador César Vidal, el Duce (del latín dux, jefe) dijo en una entrevista a una periodista extranjera: "Durante toda mi vida yo fui socialista internacionalista. Cuando estalló la Gran Guerra vi que todos nuestros partidos, que eran internacionalistas, se convirtieron en socialistas nacionalistas. Eso me pasó a mí y eso es el fascismo".

O sea, el fascismo es un socialismo nacionalista. No es internacionalista, y esa es la única diferencia. Al estallar la Segunda Guerra Mundial, el Estado más interventor del mundo era el de la Unión Soviética, y el segundo era el de Italia.

El nazi era un Estado socialista

Es más, el destacado sociólogo y economista austríaco Ludwig von Mises hizo un gran aporte cuando fundamentó científicamente en su obra El socialismo (1947) que en la Alemania nazi lo que había era un Estado socialista. Von Mises aseguró que el partido nazi era "la manifestación más pura y completa del espíritu anticapitalista y socialista de nuestro tiempo".

Ciertamente, en la Alemania hitleriana la propiedad privada capitalista era una ficción. El Gobierno de Berlín, y no los propietarios privados nominales, era el que ejercía el derecho de propiedad: decidía qué se iba a producir, en qué cantidad, a quién se iba a distribuir, los precios y los salarios que se pagaban. Los dueños legales se limitaban a cobrar las pensiones del Gobierno.

El programa del Partido Nazi, "Principio Político-Económico de la Economía Comunitaria" (Volkwirtschaft), tenía como propósito "cubrir las necesidades del pueblo", y no la de lograr "una rentabilidad cada vez más alta" para el capitalista.

Es falsa la afirmación de la propaganda izquierdista de que el fascismo es una ideología de derecha. Por su propia naturaleza es socialista. Los fascistas destacaban sus programas anticapitalistas en favor de los trabajadores y los sindicatos y su odio a la democracia liberal.

En los años 20 el sociólogo italiano Luigi Sturzo consideró que el fascismo era "comunismo negro" (por las camisas negras de Mussolini) y el comunismo "fascismo rojo". En los años 40, Frederik Hayek (discípulo de Von Mises) y Zbigniew Brzezinski, demostraron la simetría ideológica, política e institucional de dichos sistemas. Hannah Arendt, politóloga alemana de origen judío, en Los orígenes del totalitarismo (1951), mostró que son hermanos gemelos.

Adoctrinamiento delirante

Los partidos fascistas y comunistas en el poder exigen absoluta obediencia de las masas y las adoctrinan en forma delirante. Estatizados los medios de comunicación y convertidos en maquinaria de  propaganda, siembran en la conciencia nacional la superioridad del fascismo, o del comunismo, y exaltan al  "líder supremo".

El fascismo emergió al finalizar la Primera Guerra Mundial. Aunque Italia fue uno de los aliados vencedores no recibió  mucho crédito por ello. Mussolini, agitador izquierdista, se aprovechó de ello, exacerbó el resentimiento italiano e impulsó un nacionalismo revanchista que canalizó en 1919  al crear los Fasci Italiani di Combattimento, grupos armados que en 1920 pasaron a ser el Partido Nacional Fascista de Italia. 

El gran sueño de Mussolini era el de resucitar el Imperio Romano. Se inspiraba en los antiguos césares. Por eso levantaba su brazo derecho para saludar, como en la Roma imperial. Hitler luego haría lo mismo.

Mussolini fue hasta 1915 el tercer líder en jerarquía del Partido Socialista Italiano, y director de su órgano propagandístico, Avanti. Sufrió prisión por su activismo socialista. Como ateo, arremetió contra la Iglesia Católica y escribió una novela anticlerical Claudia Particella, l’amante del cardinale Madruzzo (1910).

Lenin manifestó su admiración por Mussolini. Luego de crearse el Partido Comunista de Italia en 1921, le dijo en el Kremlin a Nicola Bombacci, uno de los fundadores, junto con Antonio Gramsci, de dicho partido: "En Italia solo había un socialista capaz de guiar al pueblo hacia la revolución, Benito Mussolini".

La palabra nazismo es la contracción de Nationalsozialismus, vocablo alemán que significa nacionalsocialismo. El partido nazi, fundado en 1920, tenía por nombre Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán, y su antecedente fue el Partido Obrero Alemán (DAP), que existió entre 1919 y 1920.

Fascistas y marxistas siembran en la población el odio a un enemigo imaginario interior o exterior, para alentar el nacionalismo, que en rigor es racista. Como afirma Mario Vargas Llosa, "si crees que pertenecer a un determinado país o nación, o a una raza, o a una religión es un privilegio, un valor en sí mismo, crees que eres superior a los demás… por eso el liberalismo desde la época de Adam Smith ha visto en el nacionalismo esa forma de colectivismo, de renuncia a la razón por un acto de fe".

Lo primero que hizo Fidel Castro al asaltar el poder fue inventar un enemigo monstruoso y hacerle creer a los cubanos que eran más inteligentes y valientes que el resto de los latinoamericanos por construir el socialismo y enfrentarse al gigante Goliat yanqui.

En ambos sistemas totalitarios se identifica al líder supremo con la nación. El Duce (Mussolini), el Führer (Hitler), el Caudillo (Franco), el Comandante en Jefe (Fidel Castro) o el Comandante de Acero (Kim Il Sung, su hijo y su nieto) son buenos ejemplos, así como los de Hugo ChávezJuan Domingo Perón y otros líderes populistas socialistas.

El Estado fascista, y el comunista intervienen en todos los aspectos de la vida del individuo, al que libera así de su "miedo a la libertad", al decir del  psicólogo alemán Erich Fromm. No existen los derechos individuales.

No hay sitio para el individuo

No hay sitio para el individuo, que es suplantado por la entelequia abstracta de "las masas" y "el pueblo". El partido único se dedica a alienar al individuo y convertirlo en un número estadístico que solo cuenta para formar una dócil masa humana. La misma que agita banderitas en la Plaza de la Revolución en La Habana.

Como decía José Ortega y Gasset, el hombre-masa es aquel "cuya vida carece de proyectos y va a la deriva… y por eso no construye nada". O sea, ese zombie social pierde la capacidad de evaluar críticamente la realidad en que vive. Delega el ejercicio de pensar en sus líderes, que "sí saben"lo que hay que hacer.

El mariscal Hermann Goering, segundo jerarca nazi, en el juicio de Nuremberg al finalizar la Segunda Guerra Mundial, dijo que "Con voz o sin ella, al pueblo siempre se le puede llevar hasta el punto que sus dirigentes quieran. Eso es fácil".

Mussolini resumía la filosofía fascista con una frase:  "Todo en el Estado, nada contra el Estado, nada fuera del Estado". Fidel Castro cubanizó esa misma frase: "Dentro de la revolución (léase Estado) todo, contra la revolución, nada, ningún derecho". ¿Casualidad?  No, Castro fue un gran admirador del Duce.

Conclusión: el castrismo y el fascismo son el mismo perro con diferente collar.

22 comentarios

Imagen de Anónimo

No niego lo que dice RAQ sobre la propiedad privada supeditada al Estado corporativista bajo el nazismo, pero hay que matizar. Si hubiera sido abolida la propiedad en la Alemania nazi no hubiera podido existir un Schindler (el de la famosa lista), que salvó a tantos judíos. Tampoco hubieran sobresalido los hermanos Dassler, fabricantes de zapatillas deportivas. Es cierto que tras el estallido de la SGM, tuvieron que reconvertir su fábrica a la producción militar, pero siguieron siendo los dueños. Al final de la guerra, los dos hermanos se separaron y cada uno creó su propia firma: Adidas y Puma. Asimismo, en la España franquista el régimen mantenía la liturgia y los atributos fascistas: la camisa azul, el nacional-catolicismo, el saludo romano, etc., pero la propiedad privada se mantenía intacta. Si usted era dueño de una empresa o negocio, lo seguía siendo bajo Franco. Yo sigo creyendo que la abolición de la propiedad privada es lo que distingue al comunismo del fascismo. Y no olvidemos que en Cuba esa abolición fue total y llegó hasta los limpiabotas y carritos de fritas. Aquello siempre fue comunismo del más rancio.---NIC

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Fascismo-castroparasitario es lo que hay en cuba. vivir para ver como viven de donaciones y tumbes los chupacabras que la gobiernan

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Eso de la bandera del 26 julio con los mismos colores de la bandera nazi de verdad da mucho que pensar

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Buen aporte el que hace el  23:16. Hitler no era de derecha sino un socialista de extrema izquierda. Y eso demuestra que el anónimo 21:59 no se leyó bien esdte articilo, pues RAQ no niega que hay comujsmo en Cuba, sino que ambos sistemas totalitrios son hermanos gemelos, y eso nadie lo puede negar.

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Hitler se sabe que tenía un alma negra, acabó con media Europa;  pero, hizo que el pueblo alemán en un principio se recobrara económica, política y socialmente de la total miseria en que quedó después de la Primera Guerra Mundial. Fidel Castro acabó con el país y esclavizó a su pueblo durante su vida y así ha seguido, llevándolo  a la miseria de todo tipo de la cual nunca se ha recobrado. 

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Jan Doxrud en un articulo tan bueno como este  en Julio del 2015 . escribio :¿Hitler de derecha y conservador? Si Hitler hubiese sido un conservador y un hombre de derecha alemán, lo más lógico hubiese sido que el caudillo alemán, una vez alcanzada la Cancillería (1933) y muerto el Presidente Hindenburg, hubiese llamado nuevamente al Kaiser Guillermo II exiliado en Bélgica para reinstaurarlo en el trono. Esto no sucedió puesto que Hitler tenía en mente un proyecto refundacional, un nuevo Reich que marcaría una nueva historia para Alemania. El nazismo  el socialismo el nacionalismo y el Facismo es todo lo mismo con distinto nombre .

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El fascismo y el comunismo guardan muchas similitudes, tanto en lo que respecta a la liturgia ideológica y partidista como a la praxis de la toma y conservación del poder a sangre y fuego.  Las dos ideologías dan lugar a dictaduras colectivistas, a regímenes totalitarios de partido único que usualmente son dirigidos por un líder fuerte y todopoderoso (o, en su defecto, por una camarilla burocrática de dirigentes encumbrados). El castrismo no es fascista No son pocos los que califican de fascista al castrismo. Incluso se ha acuñado el término 'castro-fascismo'. Pero en Cuba, desde luego, lo que ha existido durante las últimas seis décadas es un régimen comunista y pare de contar. Solo que algunos piensan que llamarlo por su nombre es identificarse como anticomunista. Y el anticomunismo suena fatal en los círculos progres. El fascismo y el comunismo guardan muchas similitudes, tanto en lo que respecta a la liturgia ideológica y partidista como a la praxis de la toma y conservación del poder a sangre y fuego. Las dos ideologías dan lugar a dictaduras colectivistas, a regímenes totalitarios de partido único que usualmente son dirigidos por un líder fuerte y todopoderoso (o, en su defecto, por una camarilla burocrática de dirigentes encumbrados). Huelga aclarar que en ambos casos el estado de derecho da paso al imperio de la arbitrariedad propio de un estado policia. Hasta ahí llegan las semejanzas que suelen opacar la diferencia socioeconómica sustancial que distingue a ambos sistemas. En el fascismo sigue existiendo la propiedad privada dentro de una sociedad de mercado competitivo, si bien bajo control estatal.---NA

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Curiosamente he visto un documental sobre Hitler d cómo llego al poder y todo lo que hizo para lograrlo y es increíble el nivel de semejanza con la realidad cubana ,dsd el punto d vista politico y sobre todo las organizaciones creadas para su permanencia en el poder las SD policía secreta encargadas d sofocar el más mínimo intento de pronunciamiento o pensamiento contrario al régimen todo el tiempo espiando al pueblo y hasta los d su propio partido (único) en cuba Hitler es Raúl ,,Himmler jefe d las SS es su hijo Alejandro .Martin borman jefe de las finanzas del partido nazi Luis Alberto Rodríguez Callejas jefe del GAE yerno d Raúl  .tal parece q la biblia de la dictadura cubana es la Alemania NAZI,,,,,,y luego tienen el descaro d decir q en las empresas estatales no puede haber nepotismo ,,,la orden número uno de las FAR dice q los oficiales he hijos de estos no pueden tener vínculos con extranjeros y la mismísima hija de Raúl Mariela castro está casada con un Italiano ,,,así seria interminable la lista ,,,lo único q hacen es predicar moral en calzoncillos .

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¿Pero no dicen que "los abakuás son hombres a todo"? ¿Dónde están? Porque lo que veo son tipos sopapeados y tirados por el medio y nadie da un garnatón ni saca un matavaca...

Imagen de Plutarco Cuero

Sucedió, pues, que, no habiéndose alongado mucho de la ínsula del su gobierno -que él nunca se puso a averiguar si era ínsula, ciudad, villa o lugar la que gobernaba-, vio que por el camino por donde él iba venían seis gineteras con sus pingueros, de estos que viven de estranjeros, que piden la limosna llorando, los cuales, en llegando a él, se pusieron en ala, y, levantando las voces todos juntos, comenzaron a llorar miseria  en diferentes lenguas las que Pamela no pudo entender, si no fue una palabra que claramente pronunciaba limosna, por donde entendió que era limosna la que en su llanto pedían; y como él, según dice Cide Hamete, era caritativo además, sacó de sus alforjas medio euro y medio dolar, de que venía proveído, y dióselos a cada uno .... "-He ganado -respondió QTS- el haber conocido que no soy bueno para gobernar, si no es un hato de zombis ..."

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