Miércoles, 21 de Noviembre de 2018
Última actualización: 18:12 CET
REPRESIÓN

La Seguridad del Estado amenaza a Boris González con impedirle realizar un viaje familiar

Boris González Arenas. (SCHLOSS)

El activista Boris González Arenas fue amenazado por agentes de la Seguridad del Estado con impedirle realizar un próximo viaje familiar a Brasil para ver a su padre enfermo.

"El problema es que yo estoy en vísperas de realizar un viaje con mis dos hijos y mi esposa el 17 de agosto a ver a mi papá a Brasil que está enfermo de cáncer. No pudo venir este año a Cuba precisamente por el agravamiento de su condición", contó a DIARIO DE CUBA el periodista independiente.

"Se le ocurrió a mi padre sufragar el viaje de mi familia, lo cual supone una gran cantidad de dinero, es la oportunidad del primer viaje al extranjero para mis hijos, una posibilidad muy agradable para nosotros, y por supuesto que lo saben estos señores de la Seguridad del Estado", declaró.

Para el activista de la Mesa de la Unidad de Acción Democrática (MUAD), "lo que han hecho es aprovecharse de esto".

"A lo largo de este año me han ido entregando citaciones y finalmente el viernes me pusieron otra a la que no fui. Comenzaron a perseguirme, me llamaban a la casa, me llamaban al teléfono desde un número desconocido, y finalmente el sábado temprano cuando salía con mi hijo a la Ciudad Deportiva a jugar fútbol, sobre las 9:30AM, me estaban esperando en los bajos, en un tono de total brutalidad", aseguró.

Los oficiales hicieron al activista subir a su hijo y lo obligaron a acompañarlos.

"Cuando vamos en camino ellos deciden ir al Parque Lenin. En un descampado se bajan las motos, se baja la policía de la patrulla en la que yo iba y me dicen que querían ir a un restaurant, que no iba a pasar nada, pero que si yo tenía tanto problema con ellos, podíamos tener tal lucha, a lo cual me negué", añadió.

"Les dije que si ellos querían golpearme allí estaba yo, que los golpes no me dolían, que podían darme cuando quisieran (…) Ahí un poco de vejación, me tocaban el pecho", relató.

Tras esta parada, lo montaron otra vez en la patrulla y lo llevaron para la unidad policial del Cotorro, cerca del mediodía.

"En un interrogatorio me dijeron que no íbamos a ir ni yo, ni mi esposa, ni mis hijos a Brasil y que yo no iba a salir más de Cuba", declaró González.

"Me dejaron en una celda, solo, hasta la mañana del día siguiente, sobre las 10:00AM. Antes de liberarme me pusieron una multa de 150 pesos supuestamente por violar el perímetro de seguridad. No conozco la violación, ni el perímetro, ni la seguridad. Me amenazaron que a la próxima citación que yo no fuera me iban a montar un proceso judicial por algo, no recuerdo por qué", dijo el activista.

"Todas estas citaciones son ilegales, desde el que la emite, la información que pone; todo eso está reglamentado legalmente y ellos todo lo hacen mal. Por eso yo no me tomo el trabajo de ir, y que ellos tomen la decisión que tengan que tomar", sostuvo.

"Pero ahora está esta situación, que ellos saben que estoy ansioso por ir a ver a mi padre que está enfermo, y por llevar a mis hijos al extranjero. Con esto tratan de hacer una incidencia de cualquier índole, con diversos objetivos, molestar a mi familia, causar tristeza por lo que yo hago a mi entorno más cercano, incidir a lo mejor para nos quedemos en el extranjero. Todas estas actitudes las tengo que soportar hasta el día 17 a ver lo que sucede", concluyó.