Jueves, 18 de Abril de 2019
Última actualización: 18:13 CEST
Béisbol de Grandes Ligas: La tanda cubana

2 a 1 en 13 y 8 a 2: Dodgers y Medias Rojas sorprenden a Cerveceros y Astros

El jardinero de los Dodgers, Cody Bellinger, tras empujar la carrera decisiva en Los Ángeles. (MLB)

2 a 1 en 13 y 8 a 2. Un duelo apretado y una paliza. Así fueron las cosas anoche en la final de la Liga Nacional y en la de la Liga Americana. En Los Ángeles, los Dodgers dejaron al campo a los Cerveceros, mientras en Houston las Medias Rojas sorprendieron a los Astros aplicando una máxima propia del Fenway Park, aunque también válida allí: "nunca puedes tener suficientes carreras en un parque como este".

Pero vayamos por partes.

Una triste postalita cubana, caramelos que vuelan, amago de tángana, nueve cerveceros tendidos en el campo… Lo anterior, meros apuntes, podría funcionar como resumen extremo de lo acontecido en el partido entre Dodgers y Cerveceros.

Con el orgullo herido tras su cuestionable actuación de la noche antes, confabulados, los de Los Ángeles saltaron a la grama de Chavez Ravine dispuestos a todo. Y en el montículo de Milwaukee, al cubanoamericano Gio González (IP, ER, 2H, BB, 6.00) le fue difícil contenerlos. Tras permitir una rayita en el primer capítulo, su noche terminaría abruptamente en el segundo, cuando, enfrentado a Puig (de 3-1, 2K, .182), protagonizó una postalita cubana. Machucón al montículo del 66 de Cienfuegos, y allá va el 47 de Hialeah a coger la bola y se tuerce un pie… Gio abogó ante los suyos por continuar en la refriega, pero un lanzamiento más tarde, cuando se le vio cojear, fue enviado a las duchas.

Así siguió el duelo, una a cero, hasta que en el quinto capítulo los Cerveceros igualaron las acciones gracias a un tubey del emergente dominicano Domingo Santana (de 1-1, 2B, RBI, .667). Rich Hill (5IP, ER, 3H, 6K, 3BB, 1.80), el abridor de los Dodgers, regresó al banquillo y la emprendió a golpes contra un cubo de caramelos, que volaron por los aires como provenientes de una piñata o como resultado de una hecatombe posmoderna que, por cierto, funcionó, pues a partir de ahí, los ocho que lo relevaron en la lomita les colgaron una ristra de ocho ceros a los visitantes.

Del otro lado, los que siguieron a Gio tampoco resultaron mancos y dibujaron once ceros seguidos, pero en la parte baja del decimotercer capítulo, cuando ya la Aurora movía sus rosados dedos sobre las palmeras de Los Ángeles, la cosa llegó a su fin. Con el controversial Manny Machado (de 6-1, R, 2K, .353) en la intermedia y dos eliminados, el jardinero Cody Bellinger (de 4-2, RBI, .214) disparó cañonazo impulsor al right y chirrín chirrán: la alegría y el salpafuera se desataron en el graderío, donde solo faltó una corneta china y un cencerro para que irrumpiera la conga. 

Como apuntes al margen, mencionar el ponche de Grandal (K, .200) como emergente, la excelente defensa de ambas novenas, con jugadas espectaculares de un lado y del otro, y la manigüera patadita de Machado al inicialista de Milwaukee, Jesús Aguilar (de 5-1, BB, 2K, .214), para tratar de desestabilizarlo en un sencillo lance junto a la almohadilla. Hubo discusión, pero la cosa no llegó a más. Eso sí, de no ser la final y de no andar el juego con abrazo a uno en extrainnings, en su próxima vez al bate, Machado se habría ganado una recta a las costillas. Así ha sido siempre en los diamantes, y así será.

En cualquier caso, con la serie dividida a dos victorias por bando, esta noche los Dodgers se encomendarán al estelar Clayton Kershaw (0-1), mientras los Cerveceros dependerán del sorprendente Wade Milley (1-0); es decir, por segunda jornada al hilo, dos zurdos se las verán frente a frente.

Mientras tanto, en Houston, J. D. Martínez (de 4-1, 2B, RBI, BB, .091) empujó la primera de un duelo que marchó apretado hasta que, ganando tres por dos en el octavo inning, las Medias Rojas fabricaron un racimo de cinco, protagonizado por un vuelacercas con el bote lleno del centerfielder y último en la tanda, Jackie Bradley Jr. (de 4-1, HR, 4RBI, R, K, .200). El palo noqueó a los Astros del Yuli Gurriel (de 3-0, BB, .167), que abandonó a cinco de los suyos en las almohadillas, y no les dejó más remedio que soñar con revertir su suerte en el próximo capítulo.

Hoy, confiando en el derecho Charlie Morton (15-3, 3.13), deberán intentar batir al también diestro Rick Porcello (17-7, 4.28), aplicándoles a los de Boston esa máxima que ya referimos al principio, atribuida a Bill Freehan, antiguo receptor de los Tigres de Detroit: "nunca puedes tener suficientes carreras en un parque como este".

Nos vimos ayer, nos veremos mañana.


 

LIGA AMERICANA

Astros de Houston/Medias Rojas de Boston (7 a 2)

Astros de Houston/Medias Rojas de Boston (5 a 7)

Medias Rojas de Boston/Astros de Houston (8 a 2)

Medias Rojas de Boston/Astros de Houston (17.10)

Medias Rojas de Boston/Astros de Houston (18.10)

Astros de Houston/Medias Rojas de Boston (20.10)*

Astros de Houston/Medias Rojas de Boston (21.10)*

 

LIGA NACIONAL

Dodgers de Los Ángeles/Cerveceros de Milwaukee (5 a 6)

Dodgers de Los Ángeles/Cerveceros de Milwaukee (4 a 3

Cerveceros de Milwaukee/Dodgers de Los Ángeles (4 a 0)

Cerveceros de Milwaukee/Dodgers de Los Ángeles (1 a 2)

Cerveceros de Milwaukee/Dodgers de Los Ángeles (17.10)

Dodgers de Los Ángeles/Cerveceros de Milwaukee (19.10)*

Dodgers de Los Ángeles/Cerveceros de Milwaukee (20.10)*

 

*en caso necesario

1 comentario

Imagen de Kreutz

Ese juego lo perdió el manager de los Astros que es un muerto. Base por bolas, luego hit al derecho, luego pelotazo y con bases llenas otro pelotazo y entra la 4ta y en vez de sacar al pitcher que esta explotao, lo deja y el pobre que no puede ni con su alma tiene que venir por el medio ante el mejor bateador de la postemporada y se la desapareció. Ese Manager de los Astros para lo unico que sirve es para tomar cerveza despues del juego porque acuerdos y decisiones no toma durante el partido. 

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