Sábado, 17 de Noviembre de 2018
Última actualización: 23:01 CET
Poesía

Lo salvaje...

(CRISTINASAEZ.WORDPRESS)

 

lo salvaje

tiene que ser.

cuando se manifieste

captúralo, te lo llevas

en el cuerpo,

o lo retienes

en el piso de arriba.

cuando se manifieste

deja caer tu fluido

sobre él;

lo salvaje

agradece esa recompensa,

te sigue ofreciendo curvas.

sonidos,

sangre para maquillar.

la geometría no define nada.

lo salvaje se percibe

en el estado de ánimo

en el de sitio

en el de gestación.

Una oscuridad te cubre.

hedor,

la resaca

de lo salvaje

se expresa con palabras hermosas,

esquiva aquí, allá

baja la cabeza.

esa cosa tenaz,

escurridiza

te viene encima otra vez.

en la temperatura

está la clave,

toca

y déjate llevar,

mírale el ojo ennegrecido,

los pelos erizados,

una pausa,

la mano firme

otra pausa,

hasta el final

de la caverna,

de la caverna

sin ninguna pausa.

los ruidos se congregan

a ras de la cabeza,

te multiplicas

puedes verte

reflejado

en la carne.

otro te contempla ,

te conviertes en subproducto,

la boca tiene púas,

se disloca,

o es metrada

por una ráfaga,

la piel en intervalos

muy tensos

lo expresa todo,

Sssssssssssssssssssssssssss…

dame un tiempo,

y vuelve otra vez

a aniquilarme.

 


Ricardo Alberto Pérez nació en Arroyo Naranjo en 1963. Sus libros de poemas más recientes son ¿Para qué el cine? (Unión, La Habana, 2011) y Vengan a ver las palomas de Varsovia (Letras Cubanas, La Habana, 2013). Publicó una antología personal, Los tuberculosos y otros poemas (Torre de Letras, La Habana, 2008). Ha traducido a Paulo Leminski y otros poetas brasileños. Es integrante del grupo literario Diáspora.