Jueves, 18 de Octubre de 2018
Última actualización: 10:40 CEST
Narrativa

Tú, que tiras fotos en el Malecón

Malecón, La Habana. (KUBAFOTOS)

 

 

Alta peligrosidad,
es mi Charanga con un sello diferente,
que yo traigo la razón y te regalo la verdad,
lo que tengo ni se compra ni se vende

Charanga Habanera, CD Soy cubano, soy popular

 

Somos felices aquí, con ese color azuloso en todo lo que miras. Es el reflejo del agua en las cosas. Y ese muro, que no se cansa de ser muro, reteniendo al mar de todas las historias.

Ella, aquella, la del vestidito hecho a mano, suda con la espalda al sol del Trópico y puede que ahora mismo esté teniendo un sueño contigo donde tú te derrites de amor por ella. Los sueños son desperdicios que recogen los deambulantes. Pero estamos bien aquí, bajo el sol y sobre el muro, escuchando a la Charanga Habanera en la radio del driver-bici-taxi, abrazados a la soledad del frío Trópico, una paradoja llena de gente, sudor, calor y tú, que tiras fotos en el malecón.

Ahora alguien le dio un beso a ella, aquella, la del vestidito hecho a mano, otro, no tú, pero sí como tú, se la lleva en el bici-taxi del driver que oye la música de la Charanga, trasculturando la esperanza de ella con regalos para los cuarenta hijos o para los cuarenta que vendrán con los regalos. Y nosotros aquí, feliz engendro de este muro que maúlla frente a las ruinas del paraíso, los perdemos de vista, a ellos, los del bici-taxi, y tú perdiste la caricia esquimal de ella, aquella, la del vestidito… ¿Eres maricón?

(En italiano) El precio de un hombre comienza donde termina su honestidad

Nos dices tonterías. Eso no te queda bien. Que no te gustará aquella lo entendemos, pero no nos digas que no quieres una puta para ensayar la bestia de dos cabezas, italiano apático, no tienes nada de romano, eres un soso con corbata.

Por eso te dejaremos solo. Nos vamos por ahí, a emborracharnos y a bailar con el dinero que nos diste por acompañarte. Quizás hasta nos templemos a alguna putica gratuita, sí, porque las comerciales, baratas o caras, son y serán para ti, aunque sigas pegado con goma al Malecón. O, al menos, para otros como tú, pero no para nosotros, que aquí somos felices aunque odiemos el Malecón: principio y fin de todos. Y tú, que tiras fotos para creer que viajas.

 


Lien Carrazana nació en La Habana en 1980. Ha publicado los libros de cuentos 33 segundos sobre un tobogán (Nueva Gerona, 2010) y Faithless (Habitación 69 Ediciones, México D.F., 2011). Este cuento pertenece al primero de estos libros.