Miércoles, 26 de Julio de 2017
08:33 CEST.
Poesía

Era vieja

 

En el jardín me enterré.
Con las uñas raspé el adjetivo hasta dejarlo vacío.
Despojado ya mi pelo trepó hasta la tierra, liberándose por fin.

A veces cuando a sacar maleza vienes
por los árboles me paseo como una lechuza.
Mis ojos se dilatan hábiles
con órbitas capaces de absorber cada átomo de luz
a través de grandes gafas oscuras.
Ni sé dónde olvidé los pulmones.
El corazón en diástole no necesita horas de reposo
ni resurrección.
Ni dios aparte.

Tu mano en pedazos.
La mandrágora sobre tu rostro.
Hacia lo exigente
y cruel
todo corre.

 


María Elena Hernández Caballero nació en La Habana, en 1967. Sus últimos libros de poesía publicados son Electroshock-Palabras (Argentina, 2001), La rama se par-te (Ediciones Torremozas, Madrid, 2013) y Yo iba tranquila dentro de una bala (Verbum, Madrid, 2016), que compila la mayoría de sus libros de poemas. Este poema pertenece a Electroshock-Palabras.

Otros poemas suyos: La niebla, Ninguna carta decía nada extraordinario, Campos de algodón y Bajo este sol.

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