Viernes, 15 de Diciembre de 2017
16:39 CET.
Poesía

Tohu va bohu

 

Camino la ciudad, la reconstruyo
                                G. Baquero

Perderte en los recovecos
de las calles, torcido
el rumbo y las llaves,
entrarás a la casa equivocada
y darás un saludo
con la mano, si la mano
pudiera saludar:
afilado objeto inanimado.

Pero las calles regresan
a sí mismas, forman
un enredo y entramado,
la dirección de muchos
sinsentidos, recorridos
y rumbos caminados
que de tan conocidos y gastados
terminaron por indicar un camino,
pero que en el principio comenzaron
siendo la confusión de alguien perdido.

Caminas y crees.
Crees que conoces
el espacio total,
el rumbo fijo.
A la zaga viene un desconocido,
es el Hombre de negro. En cada sombra
se apaga, se aprieta contra el muro.
Él no quiere saber de lo seguro
y a veces también marcha de espaldas.

Cae como un borracho,
se recupera, y tú doblas.
Ella o ello, recto y profundo.
Tohu va bohu, principio
y fin del mundo.

Estaba aquí antes que tú nacieras.
Te sigue lo que, en verdad, debiera
arrojarse delante de tus tumbos.

 


Néstor Díaz de Villegas nació en Cumanayagua, en 1956. Sus últimos libros de poemas publicados son Che en Miami (Aduana Vieja, Valencia, 2012) y Palavras à tribo/Palabras a la tribu (Lumme Editor, Sao Paulo, 2014), al cual pertenece este poema.

Otros poemas suyos: Naturaleza muerta con caldera de hierro, A media asta, Yo inventé el Disco y Epístola a los sodomitas.

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