Viernes, 15 de Diciembre de 2017
17:14 CET.
Censura

Fernando Rojas: 'Santa y Andrés' no se proyectará para defender 'a un pueblo y a una gran causa'

Unos días antes de conocerse la censura del filme Santa y Andrés, que no se podrá ver en el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, ya la polémica en torno al largometraje estaba invadiendo redes sociales y páginas en internet.

Lo que comenzó siendo un post en un blog y respuestas en los muros de Facebook de algunos realizadores, incluidos el propio director del filme, Carlos Lechuga, terminó por convertirse en un debate que ha implicado a Fernando Rojas, viceministro de Cultura, y al presidente del ICAIC (Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos), Roberto Smith de Castro.

El incidente deja claro que los límites a la creación en Cuba siguen estando allí donde los comisarios culturales del régimen consideren que se daña la imagen autorizada de la Revolución y la de sus principales figuras.

Fernando Rojas versus Dean Luis Reyes

El 25 de noviembre, Fernando Rojas respondió al periodista Dean Luis Reyes quien, el día anterior, en su texto "Yo quiero ver Santa y Andrés", publicado en OnCuba, denunció la censura de la obra.

Rojas le recriminó a Luis Reyes que su señalamiento fuera solo sobre la censura en abstracto y que su concepción del arte ignorara "su conexión orgánica con los propósitos de una Revolución como la nuestra".

Según Rojas, la reacción a la película no es por "ojeriza" ni "censura" —para él, "inexistente"—, sino por "la irresponsabilidad y una recepción ingenua de 'patrocinios' externos malintencionados". Añadió que cualquier decisión tomada ha buscado defender "a un pueblo y a una gran causa".

Concluyó acusando a los responsables del filme de formar parte de "manipulaciones y extremismos" y defendió a los funcionarios que habían sido, según él, injustamente calificados por Luis Reyes como "puñado de cargos culturales".

"A ellos y a mí nos anima una vocación de servicio, inspirada en un claro compromiso con la Revolución y sus valores", dijo Rojas.

Roberto Smith de Castro versus Eduardo del Llano

El 29 de noviembre, Eduardo del Llano se sumó a la polémica intentando explicar la lógica de los censores. A juicio del realizador, "el ICAIC no escucha a quienes se supone representa" y, en lugar de conseguir acallar reclamos, suscita más debate alrededor del tema.

Del Llano denunció la situación de los creadores y se refirió a casos más recientes que han tenido que abandonar la Isla por sus posturas y concepciones artísticas.

"La injusticia genera rebeldía. Y cansancio, pero de otro tipo: no es que el artista deje de crear, es que deja de crear aquí. Ahí tenemos a Ian Padrón y a Juan Carlos Cremata en los últimos tres años", dijo.

Sobre las cuestiones que trata Santa y Andrés, como la censura o el trato a los artistas, señaló: "Errores históricos como los que refleja la película afectaron —y afectan— a mucha gente".

Y se mostró reacio a la idea "de que tanto la historia como nuestra vida deben ser diseñadas desde arriba" y de la eterna sentencia de "este no es el momento", pues "mientras los censores obren con impunidad, ese momento no llegará nunca".

Mientras Rojas respondió a Luis Reyes, Smith de Castro intentó contrarrestar a Del Llano.

El presidente del ICAIC dijo que, a pesar del "doloroso momento" de la muerte de Fidel Castro, tenía que escribir de inmediato.

"Justamente, por Fidel, respondo", afirmó.

Según el funcionario, el ICAIC en "su legítimo derecho" decidió no exhibir una película cubana en el Festival de Cine.

"La disposición sobre la película es una cuestión de principios. Independientemente de sus resultados artísticos y de las posibles intenciones de sus creadores, el filme presenta una imagen de la Revolución que la reduce a una expresión de intolerancia y violencia contra la cultura; hace un uso irresponsable de nuestros símbolos patrios y referencias inaceptables al compañero Fidel", añadió.

"Por principios, nosotros no aceptamos que en el Festival se presente un filme con los elementos señalados", puntualizó.

Smith apuntó que se ha dialogado con los creadores del filme y con otros cineastas, que se les ha explicado los argumentos del ICAIC y que, obviamente, "la decisión final corresponde a la institución".

Agregó que la decisión no es un cálculo de  "lo conveniente", "lo práctico", para evitar  "el debate" y que no implicará el fin del apoyo del ICAIC a la producción independiente.

"El ICAIC continuará cuidando la imagen de los símbolos patrios, de la propia Revolución y de nuestros héroes y mártires, tanto en el cine que apoyemos en su producción, como en la selección de las películas que se exhiban en nuestras pantallas", escribió.

La institución que dirige "continuará defendiendo la creación libre, diversa, crítica, honda y comprometida con los ideales de justicia social y emancipación humana de la Revolución", concluyó.

El origen de la polémica

El 16 de noviembre Arthur González, periodista oficialista que trabaja en Cubainformación.tv, publicó en su blog El Heraldo Cubano una diatriba contra la película y acusó a sus responsables de difamar y falsear hechos como la censura o la "persecución política y agresiones que en la Isla no han tenido lugar".

Además, señaló que el largometraje pretendía "enturbiar la obra revolucionaria" y era "evidencia del propósito de contar la historia (…) haciendo del proceso socialista cubano un monstruo".

La respuesta a González llegó a través de Facebook.

El propio director del filme, Carlos Lechuga, publicó el día 18 de noviembre en su muro: "Empiezan las difamaciones y los ataques. Sé que en el futuro voy a recibir muchos más. No solo atacan a Santa y Andrés, esta es una crítica y un ataque contra todo el cine independiente".

El director de cine Kiki Álvarez se sumaba a la polémica con otro post en Facebook.

"Es un error de lectura interpretar el diseño del personaje de Jesús como un ataque contra la Revolución. Jesús, repito, no es la Revolución, es una manera de entenderla y defenderla que esta película y su realizador cuestionan y proponen discutir", explicó.

Santa y Andrés, narra la relación entre un escritor homosexual acosado por las autoridades por sus opiniones políticas y una joven campesina enviada a vigilarlo para que no asista a un "Foro por la Paz" y haga declaraciones contra el Gobierno.

Fue estrenada en septiembre en el Festival Internacional de Cine de Toronto, Canadá, y se presentó en el Festival Internacional de San Sebastián, España.

Lechuga obtuvo el Premio SGAE (Sociedad General de Autores y Editores) por el guión.

Tráiler de 'Santa y Andrés', de Carlos Lechuga

El guion de este segundo largometraje del realizador Carlos Lechuga obtuvo el Premio Julio Alejandro de la Sociedad General de Autores y Editores de España (SGAE).

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Comentarios [ 13 ]

Imagen de Anónimo

Recuerdese el concepto de "Dictadura del proletariado", aunque el proletariado ya no es el pueblo sino una elite...

Imagen de Anónimo

¡Pero que gente mas estúpida los funcionarios del ICAIC estos! No se dan cuenta que lo que han hecho es darle propaganda gratis a la pelicula. Miren a Hollywood, cuando van a estrenar una pelicula empiezan a filtrar chismes de los artistas, etc. ¿y que importa que no la den en el cine? ¿quien va al cine en Cuba a no ser los cuatro gatos de siempre en la Cinemateca? ¡Para eso está el "paquete"!

Imagen de Anónimo

Por eso Cuba esta en ruinas.porque la gente ocupa cargos de importancia por lo confianles que Sean no por sus capacidades.aquello es un desastre.

Imagen de Anónimo

MATAR A LA REVOLUCION: "su conexión orgánica con los propósitos de una Revolución como la nuestra".....Desde que se parió el 1-1-59,cada día, la intolerancia le puso fecha de caducidad. Si el debate que se plantea con esa película es censurado por la costumbre de que solo brille el sol particular del "funcionarado" cubano..., más nauseabundo y fétido aún será el "intercambio" de ideas desde la gerontocracia, más polémico y por tanto más libres interpretaciones. El "administrador" hace lo mismo que desea el gerente y con ello se anula la discrepancia. Lo que ya no es una Revolucion, menos una empresa, termina por convertirse en un Feudo y el pueblo la plebe. Asi las cosas matada y ahogada la revolución como  motor para el cambio, agonizada por sus propios gestores, solo le queda la paciencia del pueblo y aunque ya lo creen satisfactoriamente anulado, esperan de el un milagro como si ya fuese poco lucir el ostracismo en su penitente subyugada masa. Esperan lo imposible: que Alicia de un Golpe de Estado en el país del que ellos solo se creen la metáfora de las Maravillas.

Imagen de Anónimo

TODOS ESOS FUNCIONARIOS QUE SE ESCUDAN TRAS ANÓNIMOS (no es dificil descubrir quién es el tal "Arthur" GONZALEZ y el mismo Fernando Rojas suele aún publicar en La Jiribilla con pseudónimo de cantante de bolero) SON UNOS OPORTUNISTAS SIN NIVEL INTELECTUAL ALGUNO, NI CARISMA o PIZCA DE INTELIGENCIA. Es triste que un país pueda darse el lujo de tener viceministros de cultura que ni les interesa verdaderamente el arte, ni lo entienden y ni siquiera saben disfrutarlo. Porque BUSCAN FUERA, LA MALDAD QUE LLEVAN DENTRO. 

Imagen de Anónimo

Y qué tienen que decir los amigos intelectuales, algunos exiliados, de este burócrata represor que se esfuerzan en presentar como un reformista. Este es el Pavón de hoy.

Imagen de Anónimo

  Anónimo 22.21, tienes razón: qué vergüenza para la familia. Más allá del tema de la censura que en definitiva es más de lo mismo, esta nota me pone a pensar sobre los dramas familiares de la sociedad cubana; un Fernando con posiciones manidas y fáciles como esa y un Rafael que se esfuerza por desentrañar la historia para entenderla mejor; un Carlos Lechuga nieto que se centra en su momento histórico y su interpretación de la realidad sin que eso afecte su cariño hacia un abuelo que sirvió a la comparsa y una madre que también dio lo suyo; un Eduardo hijo que se para a decir lo que piensa, independientemente de un Eduardo padre que escribía aquellas loas a la economía leninista. La ruptura de los núcleos familiares no es sólo el peso de la emigración. En fin, ahora mucha gente que ni sabía de Santa y Andrés van a estar más interesados en verla. La censura siempre es la tortilla que se vira contra sí misma

Imagen de Kurt_Turing

Fernandito el comisario acaba de estrenar el argumento del futuro. Esto se hace "por Fidel"....

Imagen de Anónimo

Ay, Fer, ¡qué vergüenza para la familia, chico!

Imagen de Amadeus

La tolerancia "revolucionaria" termina cuando se revelan los métodos los cuales son conocidos por todos, pero de los cuales no se habla. Les da vergüenza (si es que la tienen) y se sienten descubiertos.