Miércoles, 7 de Diciembre de 2016
22:38 CET.
Muerte de Fidel Castro

Ellos cantaron la jugada

Ahora que Fidel Castro ha iniciado su tránsito forzado hacia los altares de la Iglesia Católica, rumbo a un sitio junto a las 401 deidades del panteón yoruba y los currículos del sistema nacional de adoctrinamiento, quiero recordar a los escritores que, en la época en que el dictador era terrenal y rabioso, dijeron lo que nadie se atrevía a decir o hicieron lo que él había prohibido.

Pienso que muchos artistas cubanos de la Isla o del exilio hayan tenido aunque sea un breve recuerdo para Virgilio Piñera, porque en una reunión en la Biblioteca Nacional presidida por Fidel Castro —que, por cierto, había puesto su pistola sobre la mesa— pidió la palabra y, lleno de miedo, dijo que tenía mucho miedo cuando lo que se pedía era entusiasmo y apoyo al régimen.

En efecto, habría recordarlo en su particular, húmedo y suave desafío con su pamela blanca regando las flores de su jardín o enamorado hasta el soneto de un tipo que vendía billetes en los momentos en que los homosexuales iban a la cárcel bajo una figura jurídica impuesta por el castrismo: afear el ornato público.

Me acuerdo de José Lezama Lima, un hombre que, a veces, salía de los universos que fundaba para decir unas frases irónicas sobre el sistema que algunos de sus colegas de América Latina aplaudían (y aplauden) hasta el delirio desde lejos.

El poeta solía decir que, cuando llegara a Cuba la invasión de norteamericanos que se pronosticaba y se pronostica todos los meses, a él, con sus 125 kilos de peso y envuelto en una guayabera hecha de sábanas, lo iban a ver con una forifai en la mano de azotea en azotea fajado con el enemigo.

En ese paseo de la memoria entra, disfrazado de guajiro, de payaso y de mariposa, Reinaldo Arenas, que estuvo meses escondido de la policía hasta que lo capturaron y lo metieron en la cárcel. Después, en 1980, lo montaron a la fuerza en un barco y lo obligaron a salir al exilio. Diez años más tarde, enfermo y desolado, se suicidó en Nueva York y dejó una nota de despedida.

Estas líneas son de aquella pieza: "Solo hay un responsable: Fidel Castro. Los sufrimientos del exilio, las penas del destierro y las enfermedades que haya podido contraer en el destierro no las hubiera sufrido de haber vivido libre en mi país".

El último personaje de este recorrido es Heberto Padilla, el poeta de Fuera del juego, el libro de poesía más importante publicado en Cuba en el siglo XX. El escritor fue también acosado en la calle, confinado a un calabozo y, finalmente, se exilió.

Estas líneas aparecen en Fuera del juego, publicado en La Habana en 1968: "Hemos abierto casas para los dictadores/ y para sus ministros,/ avenidas/ para llenarlas de fanfarrias/ en la noche de las celebraciones,/ establos para las bestias de carga, y promulgamos/ leyes más espontaneas/ que verdugos,/ y ya hasta nos conmueve ese sonido/ que hace la campanilla de la puerta donde vino a instalarse el prestamista./ Todavía lo estamos construyendo/ con todas las de la ley/ con su obispo y su puta y por supuesto muchos policías".


Este artículo apareció originalmente en El Mundo. Se reproduce con autorización del autor.

Comentarios [ 6 ]

Imagen de Anónimo

Para ser exactos,Reynaldo Arenas no fue directamente expulsado el [ais de acuerdocnsus memorias. sus verdugos no uer[ian dejarlo ir, pretendiendo torturarl hasta el final. Un error en su carn[e de idntidad que cambiaaba Arenas por Arinas, fue lo que le permiti[o escabulilirse. Cuban[on Rgusan[n

Imagen de Anónimo

Y Cabrera Infante, ¿nunca existió?

Imagen de Anónimo

Se fue el "histrión".... bien lejos.

El infierno es un lugar remoto.

Allí no hay "descanso en paz"

Imagen de Anónimo

Buen recordatorio de Raúl. Pero todas esas figuras quedarán como simple referencia en boca de unos pocos, porque, hasta hoy, lo que veo es un pueblo sumido en la demencia colectiva creada por el lavado de cerebros del régimen, un pueblo totalmente aplastado y soportando lo de hoy y lo que vendrá.  

Imagen de Anónimo

Ayer comentando tristes episodios en Cuba bajo la criminal dictadura del que ojalá nunca descanse en Paz una amiga que fue militante del PCC " no sabía que fue la UMAP " ni los que fueron confinados en esos campos de concentración , ni los abusos ni las jornadas extenuante y abusivas ni los que se suicidaron , no sabía que a las guerras personales del hoy muerto mandaban niños de menos de 18 años sin preparación militar muchachos del SMO, no sabían de lo que el régimen ha ocultado o manipulado al pueblo de Cuba y al mundo 

Todos los mombrados y los que no han sido mencionados en este artículo que son miles pero en mi Reinaldo Arena me produce una inmensa tristeza por todo lo que sufrió y como se ensañaron con él su nota de despedida es la misma de miles cuya muerte es directamente causada por el que ya quedó demostrado que no es un Dios ni un invencible un mortal como todos que ya comenzó su viaje cuyo destino final sera cuando ingrese al panteón de los dictadores más brutales de historia 

Imagen de Anónimo

Triste destino de cuba bajo el estimate castro. Es necesario que Dios, todos los santos, angeles, serafines, querubines,  todas y cada una de las deidades yorubas, el karma y el darma , hoponopono y todas las deidades espirituales del universo limpien, bendigan, sanen y restablezcan el orden, el amor, la Paz y la armonia en la isla de cuba.  Por todos los que fueron y estuvieron  y por todos los que somos y estamos.

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