Martes, 27 de Septiembre de 2016
11:12 CEST.
36 Festival del Nuevo Cine Latinoamericano

¿Dónde está Leonardo Padura?

Terminó el 36 Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana y el público habanero se quedó sin ver Regreso a Ítaca del francés Laurent Cantet, con guión de Cantet y del novelista cubano Leonardo Padura. Iván Giroud, director del festival, intentó convencer a la opinión pública de que no existía prohibición, no se trataba de censura política. Sostuvo que la película no fue programada por no caber en ninguna de las secciones del evento. Excusa digna de un administrador de Oficoda, que queda desmentida por la imagen del catálogo que incluyó a Regreso a Ítaca entre las "Presentaciones Especiales".

Hasta ahora Leonardo Padura no se ha pronunciado en defensa del filme basado en un libro suyo: La novela de mi vida. Puede que durante los días de festival mantuviera un silencio astuto y diplomático, a la espera de que los organizadores recapacitaran. O que aguardara por el resultado de ciertas gestiones. Sin embargo, clausurado el festival y censurada la película, no se ha escuchado protesta de su parte. Tal vez nunca la haya. Un silencio así estaría en perfecta concordancia con el modo en que el escritor y guionista se ocupa del presente en su literatura.

La novela de mi vida cuenta una historia del pasado histórico cubano —Heredia, Tacón, Delmonte— y también una historia actual, que es la que ha servido de base al filme de Cantet. En ella un hombre llamado Fernando Terry, que decidiera marcharse del país luego de ser delatado a la policía política, vuelve a La Habana en busca de un manuscrito herediano y dispuesto a averiguar cuál de sus viejos amigos fue el delator.

En La Habana termina por encontrarse con el oficial de Seguridad que lo empujó al exilio y descubre que no hubo traidor entre sus amistades. Quien narra nos tranquiliza: "el origen de todo solo había sido la maligna decisión de un policía en busca de grados e informantes, el mismo policía al que, años después, expulsarían por sabía Dios qué delitos, sin duda reales y punibles". Queda claro entonces que no es preciso buscar responsabilidades en la policía política, que todo se debió a un mal seguroso. Y existe un atenuante más: poco tiempo después de que Fernando Terry decidiera marcharse del país, llegaba a su casa una comunicación oficial que lo resarcía. Por tanto no era el Estado socialista quien perseguía a Terry, ni la Seguridad del Estado, ni ninguno de sus más cercanos amigos. El único culpable era un malhechor, rueda suelta del mecanismo y no mecanismo en sí.

En cambio, muy distinto es lo que sucede en la otra mitad de esa novela, donde Heredia es personalmente reprimido por el capitán general Tacón, y resulta delatado por su amigo Domingo del Monte. Y es que, igual que ocurre en El hombre que amaba a los perros (de la cual me he ocupado en una reseña), La novela de mi vida gana en poder de denuncia en tanto más lejanos queden los hechos. Mientras que para épocas recientes el autor se reserva su capacidad de escamoteo.  

Ahora, en el más inmediato presente, cuando la censura carga contra una película escrita por él y basada en uno de sus libros, Padura opta por callar. Su fama de autor internacional y su oficialista Premio Nacional de Literatura le habrían permitido, con relativo poco riesgo, tener éxito en la denuncia y la reclamación. Pero del mismo modo en que él diseña sus novelas para conseguir que sean publicadas dentro de la Isla (y se ocupa de no manchar el honor de la Seguridad del Estado u olvida preguntarse qué hacía el asesino de Trotsky en La Habana), ha preferido mostrar idéntica cortesía ante la censura y no protestar por el atropello de su película.

Sea por decisión propia o por empuje de la prensa internacional, Padura ha jugado en los últimos años a aparecer como intelectual público. Para serlo verdaderamente debería dejar de imponer al argumento de sus novelas esas maniobras para congraciarse con el poder. Y tendría que adoptar la responsabilidad del escritor de temas políticos con aquello que escribe: acompañarlo, no solo hasta su posible adaptación cinematográfica, sino también hasta sus implicaciones entre los comisarios políticos.

Guardando silencio, como ha hecho en este caso, Leonardo Padura no hace más que ayudar a los censores, y traicionar a los lectores de su obra y a los espectadores de su película.

Comentarios [ 79 ]

Imagen de Anónimo

Es que los trasladaron hace muy poco tiempo, ¡en 1970! Gracias por esmerarte en la redacción. Ahora sí se entiende. 

Imagen de Anónimo

Para el que viaja en la línea 4. El verificador

http://www.landrucimetieres.fr/spip/spip.php?article1015

No sabía que sus restos, los de Cesar Vallej, los habían trasladado a Montparnasse, pero vivió y fue enterrado allí, en Montrouge así lo he leído.

Si no entiende el comentario usted sabrá por qué no lo entiende. Sus intereses tendrá. La desmemoria y la incomprensión lectora son mecanismos de defensa, usted sabrá.

Estamos hablando de la libertad y de la represión y de sus mecanismos y de que en Cuba montones de agentes se dedicaban a visitar y controlar todo lo que sucedía y que muchos contestatarios pactaban con la seguridad del Estado y los que no pactaban acababan presos, exiliados o destruidos por la seguridad del Estado. Tiene el caso reciente de Oswaldo Payá.

Agentes encubiertos y agentes que "atendían" a los escritores, a los "plásticos"...así que investigue, porque cuentos se los podrán hacer a otros, no a los que vivimos en Cuba.  

Y sobre la STASI busque en internet e infórmese sobre el trabajo de memoria que se ha hecho en Alemania sobre el periodo comunista. Es cierto que han pasado 20 años de la caída del muro y que no se puede comparar la situación de los dos países pero el sistema y los mecanismos son los mismos.

El comentario desde un móvil no es correcto pero las ideas son las mismas que le repito aquí.

Imagen de Anónimo

 !Qué grande eres César Vallejo! Según el Anónimo - 22 Dic 2014 - 10:44 am. te trasladaste del cementerio de Montparnasse al cementerio de Montrouge, ¿en la línea 4 del Metro?  Supongo que lo hiciste ayer muy tarde porque por la mañana aún estabas en Montparnasse. El resto del comentario de ese Anónimo no se entiende muy bien. Problemitas de sintaxis, puntuación, etc., y otros etcéteras.

Imagen de Anónimo

Qué estupideces en Los commentarios, en Montrouge vivió y está enterrado César Vallejo, que es uno los grandes poetas de la lengua española, indio peruano y también inmigrante y atención que muchos parisinos huyen de Paris por caro, insufrible y apestoso, depende del barrio, se ve que cantan de oídas....

Ponte y atención con el relato que viene sobre todos Los escritores y artistas valientes que desde dentro Han criticado el sistema....cuando todos Los que vivimos allá sabemos que todo el que ha sido un poco contestatario ha pasado por interrogatorios, registros, detenciones o prisión cuando no entra por el aro, allí se ha permitido la crítica como vitrina cuando va en serio y con honestidad y sin pactos, sabemos todos cuáles son las opciones. Y los finales y eso Padura lo sabe mejor que nadie. O hagan memoria en Los 80 y todos Los compañeros encargados de mantener el orden con compadreos con Los supuestamente más contestatarios. Libertad no ha habido ni habrá mientras continue el régimen.

Diaz Martinez ya corrigió al desmemoriado Edwards en El País.

HONESTIDAD es lo que debemos pedir y que al menos se disculpen y asuman responsabilidades, como han hecho Los exdirigentes comunistas de la RDA, pero allí salvaron Los archivos de la STASI, el problema de CUBA es la desverguenza y que mucha gente fuera está interesada en que allí no pasó nada.

Imagen de Zoraida Marrero

Por lo visto Padura no responde porque esta secándole las lágrimas a la esposa:

http://internacional.elpais.com/internacional/2014/12/18/actualidad/1418...

Imagen de Anónimo

¿Dónde está Padura? Seguramente escribiendo su próxima novela mientras algunos la emprenden contra él. No resulta muy ético que digamos un artículo como el de más arriba, pero no se le puede pedir peras al olmo del exilio.

Imagen de Anónimo

¿Dónde está Padura? Al parecer dándole las gracias a San Lázaro, por lo que se desprende del artículo que escribe hoy en El País: Cuba y Estados Unidos: ¿un milagro de San Lázaro? http://internacional.elpais.com/internacional/2014/12/18/actualidad/1418931251_728196.html

Así que ya sabemos de que pata cojea Padura.  Ahora se verán muchos gallos tapados. Por lo demás excelente artítulo Ponce, y también un editorial muy bueno hoy sobre Cuba-USA.

Imagen de Anónimo

Apoyos santanderinos al artículo de Ponte. No obstante, las últimas noticias, y las próximas, contribuiran a difuminar los complicados equilibrios que lleva a cabo Leonardo Padura para residir, plácidamente, en la Víbora y cobrar en divisa sus merecidos estipendios por su trabajo como escritor.

Amén

Imagen de Anónimo

Excelente articulo, Ponte. Gracias por hablar claro.

Imagen de Anónimo

¡Qué pase la "testiga" Nananina! Y que diga algo más de lo que dice la página de Wikipedia que se confeccionó el interesado, "escritor" de blog.