Sábado, 25 de Mayo de 2019
Última actualización: 01:57 CEST
Sociedad

Triunfalismo en la prensa oficial y apagón en las zonas arrasadas por el tornado

Poste tumbado por el tornado en La Habana. (AFP)

El agua hierve sobre unos bloques y Magalis Fernández vela el huevo que danza en la ebullición. Entre los bloques crujen maderos: son los restos de un sillón donde meció a su hijo durante los apagones del Período Especial.

Magalis lleva dos días a oscuras en casa, desde que el tornado categoría F4 arrasó con medio municipio Regla y una pared lateral de la terrazano resistió los vientos de 300 kilómetros por hora. "Gracias a Dios yo estaba en la sala cuando se fue abajo la pared, pero le cayó arriba al sillón", dice. "Ahora solo sirve como leña, para cocinar".

La noche del 27 de enero, cuando se formó el fenómeno atmosférico, el fluido eléctrico cesó. A cientos de familias en Regla, Diez de Octubre, Habana del Este y Guanabacoa, los municipios donde más estragos provocó el tornado, les ha sido imposible cocinar desde entonces.

Sin luz no hay agua

Las autoridades instalaron una carpa para la venta de alimentos cocinados en el reparto El Modelo, limítrofe con Guanabacoa, y uno de los más dañados.

"No es suficiente", dice Magalis a DIARIO DE CUBA. "El Estado está vendiendo paquetes de galletas de sal a un CUC y cartones de huevo (uno por persona), pero solo puedes preparar el huevo hervido".

Uno de los edificios de El Modelo sufre la falta de electricidad de especial manera. "Si no viene la luz tengo que limitarme cuando uso el agua. Al no poder ponerse el motor del edificio solo puedo usar el agua que puedo cargar", explicó Ruth Hernández, propietaria de un apartamento en el cuarto piso y con más de 70 años de edad.

Ella está entre las 22.553 personas que, hasta el miércoles, han estado recibiendo agua en carros cisterna. Los habaneros en esa situación se restringen a emplear la poca agua que consiguen para beber y cocinar. Para muchos es impensable higienizar las viviendas o incluso asearse. "Me lavo los dientes tres veces al día, pero ayer me fui a dormir sin bañarme", dice Hernández.

En las calles se confirma el ritmo intenso en la recogida de desechos sólidos. Este lunes "trabajaron 489 equipos", según el diario oficial Granma, que reconoce que son "insuficientes dada la magnitud de cuánto falta por recoger".

El Ministerio de la Construcción sumó a las brigadas de la capital otras de Artemisa y Pinar del Río, y al amanecer de este miércoles arribaron más desde Cienfuegos y Matanzas.

Junto a la red eléctrica, en Regla cayeron los servicios de WiFi y de telefonía fija. Durante una reunión con Miguel Díaz-Canel, el secretario del PCC en La Habana, Luis Antonio Torres Iríbar, informó la disponibilidad de más de 3.000 puntos telefónicos gratuitos instalados en las áreas afectadas. Solo ofrecen tres minutos de comunicación por cada persona, puntualizó un informe del Noticiero Nacional de Televisión.

Pronóstico reservado

En la reunión especial del Consejo de Ministros, este miércoles, el titular de Energía y Minas, Raúl García, se refirió a la frontera entre Regla y Guanabacoa como el lugar "más complicado" para llevar a cabo la rehabilitación de las redes.

Osmani Gómez, uno de los "escombreros", como les llaman los reglanos a los trabajadores, asegura que el número de postes de electricidad que impactaron contra casas es casi igual al de los árboles caídos. "Los linieros apenas pueden reutilizar" alguno de lo elementos de los postes.

Ni los postes, ni los tanques de voltaje, la cerámica aisladora, sirven. "La inmensa mayoría quedan destruidos", considera Gómez. Solo los cables tienen, mayormente, una segunda oportunidad.

Miguel Ángel, liniero, lleva desde la mañana del día 28 laborando en el restablecimiento del fluido eléctrico. Ha trabajado hasta 14 horas diarias.

"Este jueves debe quedar restablecido el ciento por ciento de la electricidad", dijo Granma, órgano del Partido Comunista. Sin embargo, Miguel Ángel no es tan optimista. Él ha enfrentado otras fases recuperativas después de huracanes, como el reciente Irma, "y este tornado hizo tanto o más daño".

El liniero sabe que los días pueden multiplicarse y, aunque la buena voluntad lo acompaña, se resiste a dar un pronóstico. De hecho, DIARIO DE CUBA comprobó que en la localidad El Modelo aún no había electricidad este jueves por la tarde.