Lunes, 17 de Diciembre de 2018
Última actualización: 13:07 CET
NEGOCIOS

Las autoridades aceleran los movimientos para levantar el futuro hotel más alto de Cuba

Obras frente a Coppelia. (ACN)
Vallas perimetrales. (ACN)

Las autoridades han dados nuevos pasos en la construcción del que será el hotel más alto de Cuba, un proyecto con participación de la Unión de Construcciones Militares (UCM) perteneciente a GAESA.

Según recogió la estatal Agencia Cubana de Noticias (ACN), ya se han colocado vallas perimetrales en la céntrica avenida de 23, frente a la heladería Coppelia, en El Vedado capitalino, donde avanzan los preparativos.

Al movimiento de tierra realizado durante las últimas semanas, ahora se suma el cierre de la acera ubicada frente al conocido "hueco" de esta céntrica barriada, así como la colocación de señalizaciones para mantener el orden y la seguridad vial.

Por el momento, las rutas P9, 55, 67 y 222 se trasladaron hacia el parque El Quijote, en 23 y J; mientras que los P1 y P5 efectúan sus paradas en las inmediaciones de la Casa del Perro, a pocos metros de la antigua parada, según un aviso colocado en el lugar.

En el mes de abril, Deysi Malvares, directora de Desarrollo de Almest, la inmobiliaria de los militares cubanos, informó que a partir de septiembre se pronosticaba desarrollar durante 13 meses la construcción del sótano y áreas de acceso, para después levantar el resto en un período de dos años y medio.

El hotel, de categoría cinco estrellas, contará 42 pisos y 565 habitaciones y superará en altura, con aproximadamente 154 metros, al cercano Tryp Habana Libre (27 plantas y 126 metros sobre el terreno) considerado en sus años inaugurales como el hotel más alto y grande de América Latina y que aún conserva esa condición en la urbe habanera.

La llamada Torre López-Callejas, el futuro hotel más alto de Cuba cuyo nombre verdadero no ha trascendido aún, será administrado por la hotelera francesa Accor Hotels, según confirmaron a DIARIO DE CUBA fuentes que pidieron el anonimato.

La constructora francesa Bouygues Batiment Internacional (BBI) y la Unión de Construcciones Militares (UCM), perteneciente a GAESA, serán las encargadas de levantar el nuevo rascacielos del Vedado, manteniéndose vigente la actual política de contratación de operarios extranjeros para las labores constructivas.

Puesto que la parte cubana está comprometida con el 100% de la inversión, de emplearse hipotéticamente a 500 trabajadores indios y pakistaníes, con salarios que rondan los 2.000 dólares mensuales, durante los cuatro años que durará la construcción, Cuba deberá desembolsar por este concepto cerca de 50 millones de dólares.