Jueves, 16 de Agosto de 2018
Última actualización: 13:48 CEST
Opinión

Cómo alcanzar la democracia en Cuba

Un hombre, durante los funerales de Fidel Castro. (IB TIMES UK, 2016)

En reciente artículo fue abordado el dilema de participar o no en las elecciones bajo control totalitario. Allí, se expuso que no había recetas a seguir y que todo dependía de hasta dónde las libertades democráticas facilitaban dicha participación. Igual se precisaba que la práctica histórica había demostrado que para participar con posibilidades de éxito, lo primero era lograr que se establecieran esas condiciones democráticas. 

Los modelos políticos de las llamadas dictaduras del proletariado no permiten la participación de la oposición y la disidencia. En Cuba quedó demostrado cuando el proyecto Varela del Movimiento Cristiano Liberación encabezado por Oswaldo Payá y en las recientes elecciones para delegados a las Asambleas Municipales, donde las organizaciones opositoras e independientes que se propusieron nominar candidatos fueron impedidas de hacerlo por la obstrucción de la Seguridad del Estado y otras instituciones para-estales, violando las propias leyes.

Por demás la idea de ir "de la ley a ley" para tratar de alcanzar paulatinamente nichos democráticos, no logra avanzar porque en Cuba la ley es una entelequia que el castrismo adapta, adopta, elimina, tergiversa y viola a su antojo. Sin embargo, la filosofía, el espíritu de esa concepción en cuanto al uso de medios y métodos legales, democráticos, pacíficos, políticos, no violentos, institucionales, parece estar vigente, pues solo es posible llegar a un estado de derecho, democrático y plural si son usados medios y métodos afines.

La vía violenta fracasó. Como violencia engendra violencia, debe evitarse. Además, por el nivel de desarrollo de la tecnología militar, las condiciones históricas en que se formó el Ejército cubano actual y el control del armamento en Cuba, solo una fractura de ese cuerpo, pudiera dar lugar a una solución militar interna.

Una intervención extranjera, particularmente de EEUU o de fuerzas conjuntas interamericanas y europeas, solo podría prosperar si se diera una situación de asesinatos masivos, que el castrismo siempre evitaría y no sería deseable por las mayorías, por todas sus consecuencias para el pueblo cubano y la estabilidad regional e internacional.

Entonces: ¿Cómo alcanzar el restablecimiento de las libertades fundamentales, que permitan un proceso de democratización?

De acuerdo con las experiencias "socialistas", las contradicciones económicas y sociales internas, terminaron por provocar cambios desde dentro hacia economías de mercados, más o menos controladas. Las transformaciones se iniciaron desde dentro y desde arriba. Nunca fue la oposición la que llevó al cambio, ni tumbó gobiernos. No obstante, en todas esas experiencias, los opositores y disidentes ayudaron a la comprensión de las debilidades de esos modelos, contribuyeron al derrumbe final y a los cambios posteriores en la medida en que se organizaron, concentraron fuerzas y se prepararon para apoyar los procesos democráticos.

Hoy, la centralización del poder económico y político, creída la principal fortaleza del régimen castrista, tal y como pasó en los países con experiencia similares, se ha convertido en su peor enemigo, por la polarización social, política y económica a la que ha conducido y el desgaste ocasionado a sus fuerzas productivas (capital, maquinarias, materias primas, tecnologías y recursos humanos) imposibilitadas de renovarse y desarrollarse.

De hecho, el sistema se viene desmoronado a través de una serie de pequeños cambios cuantitativos que en acumulación provocarán un cambio cualitativo en cualquier momento.

El proceso comenzó cuando en 1986, el caudillo eliminó en un discurso a JUCEPLAN y el Sistema de Dirección y Planificación de la Economía, se instauró la política de "Rectificación de errores y tendencias negativas" y concentró en él mismo y su Grupo de apoyo todo el control y dirección de los recursos de la economía. Otros momentos del desmoronamiento fueron en 1989 los juicios a los Generales Ochoa y Abrantes, la traición de Raúl Castro a su llamado "democrático" al IV Congreso del PCC, que sirvió de base informativa al Plan Alejandro con la separación de miles de cuadros del PCC, las FAR, el MININT y el MINREX, sospechosos de "perestroikos". Así se abortó la primera demanda masiva de renovación interna.

En ese período, el resquebrajamiento se agudizó con la caída de la URSS y el llamado Período Especial. Chávez le dio un respiro petrolero, pero Fidel Castro enfermó, y Raúl Castro tuvo que hacer cambios que no querían y venían postergando hace tiempo. Los "cuadros" cercanos a Fidel Castro son defenestrados, los militares se apresuran a controlar toda la economía. El caudillo muere y el sistema pierde su guía y principal elemento aglutinador. Y ahora, con Venezuela en crisis, el desgaste del sistema es inocultable. 

El decrecimiento económico, la concentración de las ganancias en el Estado, la disminución constante del nivel de vida de los trabajadores, el aumento incesante de la pobreza y en general la agudización de todas las contradicciones del sistema estatal-asalariado está tocando fondo, con la disminución de la ayuda venezolana. Las ventajas del trabajo libre, privado o asociado evidenciaron la debilidad del modelo estatal-asalariado y de las tibias reformas raulistas, al punto que les impusieron una retranca total, mientras sigue el drenaje de fuerzas jóvenes preparadas hacia el extranjero y aumentan los que se quieren salir del yugo esclavo estatal.

La credibilidad del castrismo está en el piso. La "dirección histórica" va sucumbiendo con el peso del tiempo. Raúl ya anunció que el año próximo abandona la presidencia. Mientras, no habla de la dirección del PCC, y pretende perpetuar su control sobre la economía, el Ejército y la Seguridad, mediante su familia: un ex yerno como jefe del monopolio económico de las FAR —GAESA— (Guillermo Rodríguez), un hijastro (López Miera, Jefe del Estado Mayor de las FAR), un hijo (Alejandro Castro, Presidente del Consejo de Defensa y Seguridad Nacional) y un nieto (Raúl Rodríguez, Jefe de Seguridad Personal), todos sin reconocimiento político-social en la población. Al inexpresivo sucesor designado, Díaz Canel, no se le conoce apoyo popular.

Difícilmente un equipo así pueda mantener la estructura político-económica-militar del castrismo.

La oposición y la disidencia crecen en proporción con el desastre económico-social. Sus críticas, propuestas, protestas y en general su activismo son partes sustanciales de esa descomposición; hay múltiples organizaciones que trabajan en proyectos económicos, sociales y legales con vistas a la transición, pero en general oposición y disidencia no están debidamente preparadas para afrontar esos retos. Persisten el caudillismo, el sectarismo, las divisiones. Aunque últimamente han existido esfuerzos en esa dirección (Cubanos Unidos de Puerto Rico, MUAD y otros), no han logrado prosperar por esas mismas razones y el trabajo de zapa de la seguridad castrista.

Para contribuir efectivamente al desmoronamiento del modelo y a favor de la democratización política y económica de Cuba, la oposición y la disidencia necesitan pasar a una fase superior organizativa, institucionalizada, que les permita capitalizar el descontento interno y concentrar el apoyo exterior, ambos dispersos, y presionar a favor del cese de la represión, de que se abran espacios que posibiliten la ulterior participación activa en el debate político-económico y empujar o negociar, si hay condiciones y es posible, la transición democrática, hacia la convocatoria a una nueva Constituyente, una nueva Ley Electoral y la celebración de elecciones plenamente libres y democráticas, con eventual supervisión internacional.

Superar ese estado es posible si somos capaces de involucrar a toda la oposición y la disidencia, de dentro y de fuera en una institución común potente, respetando todas las identidades, que funcione como una especie de parlamento, aprovechando internet, y nos permita discutir planes, leyes democráticas e incluso hasta elegir un gobierno alternativo.

50 comentarios

Imagen de Anónimo

En época de dictadura, los cubanos se han tirado masivamente para la calle cuando han tenido la certeza de la derrota del tirano (Machado, Batista), mientras se han enfrentado en distintas formas, armada, pacificamente, se han ido preparando. En Cuba existe una resistencia generalizada al régimen que cada uno la hace a su manera. Estan los opositores politicos abiertos.Esta el trabajo heróico de los periodistas independientes que sirve para dar a conocer al mundo toda la arbitrariedad y abuso en que se basa ese sistema estatalista. Esta la amplia disidencia del oficialismo, la abierta disidencia socialista y de izquierda, que con sus criticas y propuestas demuestra todo lo absurdo del castrismo y ofrece alternativas para otro mundo posible. Esta la resistencia de la intelectualidad cultural con sus programas en la propia radio y televisión castrista, sus pinturas, su humorismo demoledor, su teatro y peliculas contestatarios. Esta la resistencia de los trabajadores estatales desviando cada recurso posible, trabajando a paso de jicotea. Está la resistencia de la burocracia mas pegada a la base que coparticipa conlos trabajadores en los desvío que el gobierno llama robo y que muchos de afuera sancionan sin saber lo que está pasando en Cuba. Esta la resistencia que hacen cientos de miles de trabajadores privados y cooperativistas, que rompieron con el trabajo estatal-asalariado, se liberaron de las cadenas del estado, trabajan por fuera del estado y contra el mismo porque violan impuestos, comprar y alimentan el mercado extraoficial, que mal llaman bolsa negra, sobornan a inspectores, funcionarios de la ONAT y de las administraciones locales y le hacen la competencia exitosamente a las empresas estatales, están absorbiendo economicamente el sistema. Está la resistencia de los campesinos que se las arreglan para seguir vendiendo sus productos fuera del mercado oficial, sin pagar impuestos por ello. Esta la resistencia de los transportistas privados que se las arreglan para seguir viviendo y funcionando a contrapelo de todas las arbitrariedades del estado. Esta la resistencia de los reguetonero con letras que denuncian el regimen y el sistema de vida en Cuba. Cuba es un hervidero de resistencia popular aunque algunos no lo ven, no lo entiendan. Y está hasta la resistencia de las jineteras y jineteros que encontraron en esa forma, cómo salir del estatalismo asalariado. Solo la represion más abusiva y generalizada sosteniene al regimen. Cuando toda esa resistencia se auto identifique, cuando la oposición y la disidencia se junten y tomen conciencia de su capacidad, el regimen castrista estará perdido.

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 Además de las valiosas propuestas que se presentan, porque no lograr mediante mensajes claros , por todos los medios disponibles que son muchos, que todos esos cubanos “aterrorizados” por la seguridad del estado, vayan a votar y cuando se encierren en el punto de votación anulen la papeleta. Pienso que el día que se logre un 60-80% de anulación no hay forma de darle la espalda a esa realidad por los que cuentan, las comisiones de votación, por los perros policías y los gatos del barrio. Pero mientras sean los mismos que votan por algún delegado, los que después van a Miami,  critican en voz baja y después regresan y además  son los que participan en los  mítines de repudio, estamos francamente muy mal. El problema cubano más que nada es ético moral. Al pueblo cubano le han quitado el deseo de sacrificarse y luchar por su libertad. 

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tres puntos iniciales de posible Convergencia Democratica que los principales grupos de la oposición interna-que mueven pueblo- encuentran aceptables.   1-ES INACEPTABLE EL INMOBILISMO DEL ACTUAL SISTEMA TOTALITARIO HACIA UN CAMBIO DEMOCRATICO Y  LA CONTINUA VIOLENTA REPRESION  CONTRA LOS CUBANOS QUE SE OPONEN AL TOTALITARISMO.*.2-ES NECESARIA LA CONVERGENCIA DEMOCRATICA DE LOS CUBANOS LIBRES PARA ORGANIZAR LA MOVILIZACIÓN DEL PUEBLO CUBANO EN CONTRA DEL CONTINUISMO TOTALITARIO Y OBTENER LEGITIMIDAD INTERNACIONAL**3-PRESENTARLE  AL PUEBLO CUBANO LA ALTERNATIVA VIABLE DE UN PROSPERO Y JUSTO SISTEMA DEMOCRÁTICO DE GOBIERNO ***____________________________ 

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¡NO COMIENDO TANTA MIERDA a ambos lados del estrecho! ¿Y los ataques a los funcioanrios de EE.UU en servicio en La Habana, qué...? A SANTA quizás se le olvidó el asunto para este fin de año... ¿Será otro caso contra Cuba sellado...?

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No se pueden dormir en los laureles el gran desafío es que Parlacuba para el 24 de Febrero de 2018 tiene que estar funcionando a pleno vapor, acostumbro decir que la problemática cubana se irá resolviendo por aproximaciones sucesivas y Parlacuba no es una excepción, COMENTARIO de Esopo\Moustafa Hamze Guilart. 

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Pienso que a la propuesta de Gerardo Verdecía, habría que agregarle las secciones o comisiones de trabajo que podrían ser integradas por las comisiones\secciones Política, Derechos Humanos, Asuntos Sociales, Economía, Asuntos Institucionales entre otros, Moustafa Hamze Guilart.

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Gerardo Verdecia. Eso es parte de la idea, pero primero tenemos que hacernos una especie de padron electoral y organizar todo eso virtualmente, ya cuando tengamos un numero sustancial de participantespodemos empezar a elegir representantes o parlamentarios. Hay un proyecto que se llama Parlacuba, que ya tiene la idea completa de lo que se debe hacer. Ver aquí: www.14ymedio.com/opinion/ParlaCuba-propuesta-democratica_0_2066793309.html  

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Que tal si empezamos por elegir a los miembros de ese Parlamento de la Oposición o Coordinadora de la Oposición y a sus líderes? Sería un ensayo de elecciones libres al menos en el ámbito del exilio. El ideal sería coordinar el interior y el exterior representando a la Oposicion que aunque diversa tendría una sola voz para los temas fundamentales. Gerardo Verdecia

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Cuero mientras más escribe más demuestra su odio al pueblo cubano, más se hunde...?será familia de los Castros?

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Cito a un anónimo: “Primero hay que volver a la constitución del 40, analizarla y reformarla” buena idea y más que una buena idea, una buena propuesta. Pregunto ¿cómo llegamos a ese hecho. Llegado el momento eso requiere de una Asamblea Constituyente, no se puede esperar que posiblemente a más de 80 años de la Constitución del 40 y a más de 60 de castrismos, otros no tengan otras propuestas para ser parlamentadas, más teniendo en cuenta que las generaciones en plena vida adulta no tuvieron ninguna relación con esa constitución, además que los que hoy se enfrentan en el interior de Cuba, de una forma u otra, al castrismo pertenecen a esas generaciones. No se trata de ideólogos más o menos de lo que se trata es de sentido común, COMENTARIO de Esopo

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