Domingo, 17 de Diciembre de 2017
05:39 CET.
Política

¿Te sientes bien cuando te llaman gusano?

Hace pocos días asistimos a un curioso conato de debate público entre el presidente boliviano Evo Morales e Ismael Cala, periodista cubano en el exilio. Fue otra de esas ocasiones en las que algún secuaz perruno del castrismo la emprende contra compatriotas nuestros a los que ni siquiera conocen, pero les basta con saber que se oponen al régimen de Cuba para catalogarlos como personas despreciables y para ofenderlos utilizando términos invariablemente fidelistas.

Morales calificó a Cala de "gusano". Por lo que este dejaría en claro su superioridad intelectual y moral sobre el ofensor, al responder: "Créame que no me insulta al llamarme 'cubano gusano'. La animalización de las personas, con el objetivo de descalificar sus ideas, actuaciones y opiniones, siempre termina descalificando al que la emplea. Adjetivar a un ser humano con el nombre de un animal, supuestamente asqueroso, es una vieja táctica que viene del nazismo".

La respuesta, adecuada y aun certera, vuelve a poner en perspectiva, no obstante, cierta interrogación que ha discurrido largamente entre nosotros, sin que lográsemos arribar a un dictamen uniforme, quizá porque no existe, pues lo impide el derecho que tiene cada cual a ver las cosas a su modo: ¿Debemos o no sentirnos ofendidos los cubanos cuando algún reaccionario fidelista nos llama "gusanos"?

Ofendidos tal vez no, ya que, como bien advierte el refrán, no te ofende quien quiere sino quien puede. Pero algo distinto podría ser que nos agrade el calificativo de gusano por el simple hecho de que marca nuestras diferencias con el ofensor. ¿Acaso alguien siente agrado cuando le llaman burro o cucaracha o hiena o sanguijuela o parásito o sapo o culebra o ratón? Los nombres derivan de las cosas. Así lo establece la semántica, y así es, nos guste o no.

Por lo demás, esa actitud estúpida de descalificar al otro mediante motes repulsivos no viene del nazismo, sino de más atrás. Tal vez desde los tiempos en que el ser humano aprendió a expresar con palabras sus retorcimientos mentales.

Los césares de Roma, que bien debieron conocer el principio semántico, la utilizaron para imponer su lengua (vehículo de sus ideas) en tierras de conquista. Sin embargo, es poco probable que los emperadores romanos —ni otros conquistadores de antes o después— hayan logrado su objetivo tan redondamente como Fidel Castro. En Cuba, no solo el lenguaje, sino también la voluntad y la idiosincrasia fueron compulsadas, debilitadas, modificadas por el sistema de acontecimientos que rigió cada instante de nuestras vidas, marcados todos por las palabras de quienes han provocado e impuesto estos acontecimientos.

Los nazis intentaron aprovechar esa misma circunstancia, pero no les salió bien. Por lo menos hace ya más de 60 años que nadie utiliza oficialmente en Alemania la despectiva expresión ungeziefer, que, paradójicamente, Goebbels le había robado a Franz Kafka con el propósito de que fuera empleada para estigmatizar a los judíos y a los intelectuales enemigos de Hitler.

Al totalitarismo soviético no le fue mucho mejor. Algunos denuestos barajados por Lenin para marcar a sus opositores ("parásitos de nuestro partido", "agentes degenerados a sueldo de potencias extranjeras", "víboras inmundas") viciaron la atmósfera social, a la vez que colmaban de prisioneros los campos de trabajos forzados y sembraban el dolor y la rabia en los corazones de millones de personas. Pero al final no iban a provocar estragos de consideración en el idioma ruso.

En cambio, en nuestra isla, el vituperio gusano llegó a convertirse en un término corriente. Al escucharlo, nadie se remitía a esos invertebrados de estructura blanda, untuosa, repulsiva, cuyo nombre también fue expropiado y puesto al servicio del poder político. Antes que todo lo demás, gusano es quien no actúa o piensa o se expresa de acuerdo con las pautas del régimen. A tal punto este insulto llegó a ser asimilado por el inconsciente colectivo que no resulta extraño ver que muchas de las propias víctimas a las cuales se aplica son las primeras en reconocerse como gusanos, incluso lo hacen hasta con un cierto orgullo.

Y es así como la maniobra de un tirano no solo ha conseguido asiento en el diccionario, sino que además enrareció la escala de valores de toda la sociedad.

Claro que cualquiera tiene sus razones para sentirse cómodo, o liberado incluso, cuando le llamen gusano. Pero habría que ver hasta qué punto somos justos con nosotros mismos al ignorar aquello de que los nombres derivan de las cosas.

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Comentarios [ 39 ]

Imagen de Anónimo

GUSANA 100% y a mucha honra!!!!!! 

Imagen de Anónimo

YO si me siento bien. Gusano y a mucha honra

Imagen de Anónimo

Lo lamentable es que llego a penetrar hasta en el arte y la literatura. Dios nos salve. Mi madre me dio un ejemplo de tolerancia existió cuando manifestó que le gustaba el himno de la internacioal  comunidta por su melodía pero que no le gustaba la parte que decia ni cesar ni burgués ni Dios pues ella era cristiana y la cantaba sin esa parte. Los castro comunistas no han aprendido a tolerar las diferencias y lo que hacen es intentar de degradar y mofarse de los que piensan diferentes.   

Imagen de Anónimo

Yo siempre me he sentido orgulloso de ser.llamado gusano..Somos los que vamos limpiando poco a poco la carroña putrefacta y mal oliente q representa la revolucion cubana y además somos los únicos capaces de crear algo tan bello como la seda. 

Imagen de Kurt_Turing

GUSANO y bien, lo que no soporto es que me digan comunista

Imagen de Anónimo

ese termino no se usa ahora la gran mayoria d los "gusanos" son aceptados por el regimen

Imagen de Anónimo

La aceptación de muchos a la ofensa del apodo de gusano se debe a: Cuando nos decían gusano en Cuba lo hacían con alevosía y ventaja. Nosotros sólo podíamos aceptar callados. Ellos se acostumbraron a ofender y hasta pegar sin recibir respuesta.Por eso cuando uno les contesta se sienten ofendidos.Y si una mujer te dice gusano , le dices Perra Comunista, ya verán como no dice más gusano a nadie.Eso si no permitan más que se lo digan , recuerden que ellos sienten que nos humillan

Imagen de Anónimo

Los gusanos forman parte de la operación "Anelido Internacionalista" que comenzó a gestarse en los 60 y todavía está vigente. En realidad, los gusanos están contratados por el gobierno cubano. Se van de Cuba, ganan divisas fuera de la isla y las envian como remesa para ayudar a la Dictadura. Pregutenle a cualquiera de los gusanos verde olivo (los que han trabajado para la inteligencia cubana) que viven en Miami y otros estados.La Hidra de Lerna.

Imagen de Anónimo

@ ano 01:06Utiliza usted el mismo lenguaje de los Catrosaurio al referirse a ellos. ¿Será usted otra especie de Castrosaurio?

Imagen de Anónimo

Los Castrosaurios siempre usaron un lenguaje soez y lleno de inmundicia para tratar de ofender, denigrar, rebajar a quien no les aplaudía.Tal vocabulario es propio de esos dos gánsters devenidos en Castro I y Castro II.Par de pillos y traidores, par de ratas de cloaca, par de hienas stalinistas.Soy y seré "GUSANO" a toda honra.Y no pongo un pie en Cuba hasta que esos dos rufianes sean cadáveres y a su vez pasto de millones de gusanos.