Miércoles, 28 de Septiembre de 2016
19:21 CEST.
Sociedad

La Mesa Redonda secuestra a los negros

La Mesa Redonda trasmitida en la noche de ayer viernes 20 de marzo, bien puede pasar a la historia como el secuestro público de la realidad de los negros en Cuba. Bajo el titular: El tema del Racismo será puesto este viernes sobre la Mesa con la participación de reconocidos intelectuales cubanos, los allí presentes asumieron "el asunto" desde una perspectiva bodeguera.

Con la desabrida moderación de Arleen Rodríguez, los "intelectuales" Heriberto Feraudy, Jesús Guanche (presidente y miembro de la Comisión Aponte respectivamente), Rodrigo Espino (jefe de investigación del Instituto Juan Marinello) y José Luis Estrada (jefe de redacción del periódico Juventud Rebelde), protagonizaron lo que durante 60 minutos insistirían en llamar "debate", pero que terminaría siendo un juego malabar para decidir "cómo llamarían a los negros" sin emplear, según el consenso de los cinco conjurados, "un lenguaje colonial racista heredado".

El primer indicio del secuestro, en todo caso la voz del negro cubano y con ella su realidad, se planteó en la composición misma del panel. Es decir, en las ausencias del panel. Allí no estuvieron quienes en los últimos 15 años, para fijar un punto de partida cualquiera, han sido más que activistas, pensadores y propiciadores de espacios, criterios polémicos y abundante literatura sobre raza y género. Allí no se incluyeron, por citar solo tres ejemplos intelectuales, a Tomás Fernández Robaina, a Víctor Fowler o Roberto Zurbano.

Las pautas que concretaron el secuestro fueron trazadas por Arleen Rodríguez: llamar a José Luis Estrada "no blanco" significó el toque a degüello. Pero su guinda al pastel, sin dudas, la aportó con una advertencia: "aunque el Comité Central del Partido tiene que ser una representación del pueblo, allí se llega por las condiciones de la persona". La fórmula es simple; si los negros cargamos con la peor parte de la desventaja social acumulada, criterio consensuado por los sentados en torno a la mesa de ayer, no es difícil concluir que los negros se las verán negras para acceder a cualquier forma de poder político en pos de transformar sus realidades socioeconómicas. Es decir; el capítulo continuará.

La perpetuidad del secuestro llegó de la mano de Heriberto Feraudy, cuando lamentó que "en Cuba no existe cultura de la denuncia sobre prácticas racistas". La indignación del movimiento rapero debió ser descomunal en tanto su discurso, en casi dos décadas, no solo ha practicado una "cultura de la denuncia" sobre la discriminación racial, sino también sobre la violencia de género, la ausencia de libertad de expresión, la violencia policial y un sinfín de atropellos gubernamentales.

Vender a la Comisión Aponte como paradigma de "activar cátedras y planes de acciones pedagógicas" para ventilar el tema del racismo fue el clímax del secuestro. El espacio de pensamiento Shankofa, el activismo de los gestores de Grupo Uno y La Fabrik, y los espacios teóricos de los Simposios Internacionales de Hip Hop (ejemplos) fueron pioneros de verdaderas acciones ciudadanas, desde las comunidades, para visibilizar el problema negro. Ninguno de estos espacios existe en la actualidad. Con eficacia, las autoridades gubernamentales se encargaron de su desarticulación. No pocos textos se han ocupado (y se ocuparán), con lujo de detalles, a develar los trasfondos y contextos que conllevaron a la desaparición de espacios públicos en torno a estas acciones cívicas.

El supuesto "diálogo no separado", en palabras de Arleen Rodríguez, servido ayer en la Mesa, no merece siquiera ser extendido más allá de significar la evidencia de que el Estado sí lo controla todo y que no se permitirá, mientras dure su concepción del mundo, ceder un ápice de su monopolio sobre los espacios públicos.

Que Díaz Canel "se halla encargado personalmente [narró Feraudy] de monitorear mensualmente el plan de acciones de la Comisión Aponte, entre ellas, la inclusión de un programa en los contenidos del Ministerio de Educación Superior", es a todas luces indicativo de que no habrá autonomía de pensamiento crítico.

Aun así, hubo que reconocer el "optimismo", como refería Arleen Rodríguez, "y la buena vibra" del conclave. Aunque al final nunca se supo cómo nos llamarán en lo adelante a los negros, ni cuál será el precio exigido por los captores. Tal vez esas respuestas hubiesen llegado a través de las llamadas telefónicas de ciudadanos al programa, pero que, lamentablemente, se disculpó Rodríguez, "no fue posible por no saber yo manejar el tiempo".

Comentarios [ 36 ]

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Saludos para EL BETÚN II de parte de El Betún, desde la ciudad de las tinieblas 

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He visto como el racismo en cuba es más un tema de sentirse inferiores que de realidad, hay grandes personalidades que son negros, ese es el color! o ¿a las Crayolas hay que cambiarlas también? Mi abuelo decía que Negro, Cafetera y Fogón Pike eran lo mismo, vivia en un barrio conflictivo de Guines, antigua La Habana, donde los negros eran mayoría.

Por años se uso esa u otras palabras más sin ánimo y saludos como "mi negro..." o "dime la hora blanco" y ningún blanco que sepa yo se ha ofendido!.

Así que con todo respeto, no tenemos culpa del color de nuestra piel, no tenemos derecho de despreciar a nadie por el color de nuestra piel, pero si somos culpables de las actitudes que asumimos.

No veo un RACISMO alarmante sino en llamar "los de color" o "los no blancos", incluiríamos también a los calvos, por ser una referencia en las colas cubanas, eso si es despectivo por que establece un punto comparativo y no una referencia personal.

Ahora bien alergicos al trabajo, pendencieros y violentos nadie les quita que son distintivos, pero no la generalidad entre los negros cubanos.

También hay blancos en esa categoria, pero por razón que desconozco no son los más.

un policía en USA le requirieron porque arrestaba a muchos negros, y su respuesta fue que no puede arrestar a blancos que no comete los crímenes.

así que me disculpan, no es cuestion de raza o color, es cuestión de actitud personal.

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Anónimo 22 Marzo 10.09 pm...tu "gran amigo" te dijo eso a ti solito, solito, solito? O había más gente ese día en la fiesta escuchando ese viejo cassette de los años ochenta?? Usted tiene todo el derecho a escribir sus boberías aquí pero para eso no hace falta que venga a hacerse el importante ni el de los "grandes amigos". Eso es inmadurez, y cuando repite como un loro lo que dijo el tal Armenteros demuestra todavía más inmadurez

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Un detalle: ¿no se han fijado que en la nomenklatura cubana -predominantemente blanca- no se ha producido casi mestizaje? Se casan entre ellos o con miembros de la raza blanca (algunos, extranjeros)...

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Aclaraciones para varios comentaristas: el Malecón fue construido por cubanos libres, ya en la República. El Casino Deportivo fue creado por Alfredo Hornedo, no por Batista. Y una sorpresa: no sabía que Jesús Guanche se dedicaba ahora al tema de la negritud. Siempre lo ubiqué como investigador de las raíces canarias en Cuba. "Guanches" eran los aborígenes de las Canarias, por cierto.

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Que tiene de malo que a mi también me digan EL BETÚN. Igualmente Mario Pérez hay montones por donde quiera amigo anónimo 10:44 pm.

Para evitar confusión, firmaré EL BETÚN II. Que te parece?

Recibe un cordial saludo desde la ciudad de el Sol.

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Anónimo 10.27 pm, su comentario racista no merece ser tenido en cuenta, los negros son muy trabajadores en cualquier lugar del mundo, incluyendo a Cuba, con el sudor de su trabajo esclavo se logró la construcción de ese malecón del que usted habla

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Para Anónimo 22 Marzo 10.44 pm, amigo, hay otras formas en las que también se puede ser poco original pero mucho más que elegantes. La firma de El Betún fue utilizada por mí a las 9.53 pm. Sea más ocurrente, por favor.

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Estimado Jorge:

Están calientes y muy negros los comentarios. Los de la mesa redonda deben estar diciendo que detrás de todo esto está la Mafia Cubana de Miami.

EL BETÚN

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 10 am, 1:00 pm y 4:00 pm son horas donde en cualquier sitio del planeta la gente está en sus respectivos centros de trabajo, salvo quien se encuentra de vacaciones.

Pase por el malecón de la Habana amigo lector y se dará cuenta que en esas horas y todos los días de la semana encontrará a todo lo largo del mismo una gran cantidad de ciudadanos negros ¨desempleados¨ por ser enemigos del trabajo.

Hasta hay un grupo de ellos que se ha tomado enserio plantear a la dirección central del partido en la provincia proponer el 2 de mayo como día nacional del vago.

Así es el negro de la Cuba de hoy: bebedor, haragan, marrullero, indiferente, músico , deportista y ladronzuelo, pero sobre todo muy Antimperialista.