Jueves, 29 de Septiembre de 2016
18:33 CEST.
Opinión

¿Fue buena la revolución?

La pregunta cobra valor cada vez que un socialista (casi siempre extranjero), aporta su visión de una Cuba que ya casi nadie reconoce. Se habla de la quimera, en teoría aún realizable, de una sociedad justa. Y cuando la aplastante visión de la Cuba presente sacude a estos sujetos, todavía evocan el inicio de una revolución que por un momento iluminó al mundo y luego se perdió en algún punto del camino.

En estas ocasiones, con la mayor conciencia y desprejuicio que puedo, viajo a mi infancia, cuando la inmensa mayoría de los cubanos apostaba con toda su fe y su inocencia porque esta isla fuera ese ejemplo para el mundo, y recuerdo:

- La categorización oficial de revolucionario y contrarrevolucionario, que delimitaba no el bien y el mal, lo justo o lo injusto, sino establecía lo que admitía o no admitía el Gobierno según su particular interés.

- Cómo se nos incitaba a la delación mutua y a la competencia por el ascenso material, usando como garantía de éxito la lealtad política en lugar de la honestidad y el trabajo.

- El culto a la personalidad de Fidel Castro, de cuyo criterio derivaba prácticamente nuestra interpretación de la realidad.

- La educación gratuita basada en una historia nacional reinventada, con la consabida iconografía de héroes y mártires a quienes debíamos el milagro de una sociedad sin clases que nunca fue tal; la educación que no estimulaba a discernir sino a repetir, donde las figuras políticas venían con adjetivos convoyados e inalterables.

- Cómo nos enseñaron a odiar al país vecino que paradójicamente era el refugio de los que huían de aquí, a gritar consignas que no entendíamos, a ofender a figuras políticas cuya obra no conocíamos.

- A rechazar y repudiar (el término salió directamente de los discursos del Comandante en Jefe, junto con calificativos denigrantes), a los cubanos que tenían el valor de mostrar su desacuerdo y su disposición a emigrar, a considerarlos traidores aunque salieran de nuestra familia.

- A despreciarlos si creían en Dios, si eran homosexuales, si practicaban Yoga, si les gustaba el rock, mascar chicle, usar las hembras minifaldas o melenas los varones.

- Sabíamos el valor de la mentira como protección y salvoconducto para obtener viajes, carreras universitarias, trabajos mejor remunerados, autos, acceso a determinados círculos sociales.

- Compartíamos el miedo inconfesado a reclamar un derecho, a revelar una verdad incluso manifiesta, el miedo a analizar en público y a cuestionar.

- Sabíamos que bajo el término Estado, el Gobierno se apropió de empresas, inmuebles, monopolizó la prensa, la televisión, el cine, el arte, confinó nuestra libertad de información, de expresión, de desenvolvimiento económico, nuestro derecho a salir o entrar al país.

Todo lo anterior, sin mencionar la prometida restitución de la Constitución del 40, (de la que jamás nos hablaron en la escuela) y hasta omitiendo que el término socialismo, no estaba en las expectativas de una mayoría opuesta al gobierno de Batista.

¿En qué parte de esa revolución pujante estaban el culto a la verdad, a la dignidad humana, dónde la intención de libertad y de empoderar al ciudadano?

¿O no es eso lo que buscaban (y buscan) los que insisten en el socialismo como única posibilidad de justicia social?

¿Justicia sin democracia? ¿Democracia donde solo los socialistas (o los que fingen serlo por conveniencia) tienen voz?

Pero para simplificar, en la revolución de los humildes y para los humildes que iluminó al mundo, jamás nos dieron a leer la Declaración Universal de los Derechos Humanos, esos derechos que tienen los que defienden el socialismo desde lejos, esos derechos de los que ahora mismo seguimos careciendo.

Comentarios [ 34 ]

Imagen de Anónimo

Revolución Cubana? Yo la renombraría Insurrección Armada del 59 y así la registraría  como hecho histórico. No puede denominarse revolución  al suceso histórico  más retrógrado que haya sufrido una nación Latinoamericana.

Debemos desmitificar  al caudillo Fidel Castro, el no debe tener el honor  como Martín Luther King, Mandela o Gandhi, verdaderos revolucionarios.

Su insurrección le permitió apoderarse del poder por la fuerza e instrumentar la destrucción de todas las legítimas instituciones democráticas del pais

o

Imagen de Anónimo

Si mi hermano, pero usted se quedo parado en el tiempo, puede usted juzgar a los EE.UU. por la epoca del KKK, del asesinato de Luther King, o del error de la guerra de Viet Nam, q tratorno a medio pais por nada? Claro q no. Los procesos historicos cambian y Cuba no es una excepcion. Y aun asi sus analisis son un tanto subjetivos. Por ejenplo, decir q la educacion en Cuba era repetitiva, bla, bla, es dejar sin una explicacion logica como tantos medicos, entrenadores deportivos, musicos de renombre, cientificos, escritores, ciberneticos, y hasta diseñadores, q se.formaron en estos años en la isla, y han emigrado, no solo se insertaron en sociedades muy competitivas, sino q triunfaron...nada, que sin fanatismos mi hno, w no es pa tanto.

Imagen de Anónimo

Revolucion? Cual Revolucion?

Imagen de Anónimo

oye alla arriba para  el palestino submental, buena para negros,los negros los mando de  carne de cañon a angola,a cortar caña y de perros de el ves a un negro vicepresidente  naaa de vigilnacia del cdr hasta ahi na+ y las negras la jineteras buscandole dolares al yarini de castro y campesinos la miseria de oriente es inimaginable asi que este taru de alla arriba no hable tanta p..  que usted es un  beraco..

florinda la de el chavo...

Imagen de Anónimo

Muy buen análisis, nada mas que decir. Se ve que en este articulo no entran las ciberclarias, ellos recibieron la orientación de opinar sólo en los artículos relacionados con tareas de choque como el boicot del G2 a las damas de blanco..

Imagen de Joe Pratts

Si de bondad se trata yo diria que no, pero si de destruccion se tratara, entonces yo opino que si!

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Yo opino que si...   buena  mi..rda!  El pueblo de Cuba no se puede quejar!!

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"La revoluzione ha sito molto buona. Grazie a tuti il gobierno di Fidel e Raúl Castro (il mio suegro) he podido juntare millioni di dollari, per lavato di divisa di Amorim."

Fdo.: Paolo Titolo, esposo de Mariela Castro

Imagen de Anónimo

Me gustó el análisis Verónica, el balance no tiene chance de salir positivo.

Imagen de Anónimo

los resultados en los mas de 50 anos ya pasados de  la revolucion cubana a partir de 1959 son los  mejores ejemplos  de que los sistemas totalitarios y populistas son a la larga y a la corta un verdadero fracaso, economico, politico y social. son reflexiones reales y pragmaticas, los ciudadanos en su inmensa mayoria pierden las motivaciones, se pierde el sentido de propiedad y como consecuencia logica, nada se cuida, nada se mantiene, nada es eficiente, todo se destruye,  se vive con los famosos llamados de los dirigentes, sin embargo, no se colapsa el sistema, a nadie hoy por hoy  le importa el rumbo inseguro y catastrofico del gobierno, esa es la realidad cubama, es un verdadero gran signo de interrogacion,  HASTA CUANDO DURARA TAN NEGATIVA SITUACION ??