La vejez en apagón: jubilados cubanos al límite
Ángeles RosasMadrid 2Con pensiones equivalentes a poco más de cinco dólares mensuales, miles de ancianos cubanos sobreviven entre hambre, aislamiento y abandono estatal.
Con pensiones equivalentes a poco más de cinco dólares mensuales, miles de ancianos cubanos sobreviven entre hambre, aislamiento y abandono estatal.
Productores y representantes políticos sostienen que, ante una transición, cuentan con la capacidad para reabastecer de arroz a la Isla en dos semanas.
El Ministerio del Comercio Interior recurre a donativos de carne en conserva del PMA y a arroz de Corea para intentar sostener programas de asistencia alimentaria.
Datos publicados por la Oficina Nacional de Estadísticas e Información muestran las contradicciones de la industria manufacturera cubana.
Una madre cuestiona al régimen por dejar 'morir de hambre' a los niños y las autoridades le 'garantizan' gastar más de un salario mínimo mensual en arroz y frijoles para dos días.
El PMA entrega 106 toneladas de carne en conserva para comedores sociales en Villa Clara, mientras Brasil dona medicamentos antituberculosos para tratar a unos 1.000 pacientes cubanos.
Se trata de productos de donación insuficientes para aliviar la inseguridad alimentaria que viven los cubanos.
Beneficiarios y trabajadores describen una precariedad cada día mayor.
'Nos dan de 10 a 20 gramos de arroz, el picadillo es agua, la pasta tiene gusanos, el desayuno es un pedacito de pan y un poco de refresco sin azúcar'.
Casi el 95% perdió 'algún grado de acceso a la compra de alimentos' en el último año, revela la ONG.
Un reporte oficial y testimonios de campesinos revelan una agricultura sostenida por la informalidad y marcado por el colapso de sus mecanismos laborales y productivos.
Una campaña busca fondos para apoyar la labor solidaria y bajo acoso de la activista Yamilka Lafita en La Habana.
Un vistazo a panaderías estatales y privadas de La Habana.
'La energía reordena qué se cocina y quién puede costearlo', sostiene Food Monitor Program.
Más de 200.000 habaneros tienen afectado el suministro de agua por los apagones 'de más de diez horas', dice el Gobierno.
Saltarse comidas, sustituir alimentos, cocinar con leña, pedir prestado, se han hecho parte de la rutina diaria de miles de familias cubanas: 'Ya uno no piensa en comer bien —dice una guantanamera— piensa en comer algo'.
Apagones, inflación y escasez: el 60,8% sufrió cortes diarios prolongados, el 66,6% señala los precios como su principal problema y en cuatro de cada diez hogares falta comida.
Algunas tienen que dejar de enviar a sus hijos a las escuelas.
Muchas familias tienen que recurrir a cocinar en la calle para reducir los efectos del humo.
La donación del Gobierno de Claudia Sheinbaum también se empleará en la creación de empleos en las zonas rurales, donde los cubanos enfrentan más precariedad.