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Represión

La activista Aniette González podría ir cinco años a prisión por hacerse fotos con la bandera cubana

El Observatorio Cubano de Derechos Humanos denuncia el caso ante el Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Madrid
La activista Aniette González en una de las fotos de su performance.
La activista Aniette González en una de las fotos de su performance. A. González / facebook

La activista cubana Aniette González García podría ser condenada a cinco años de cárcel por hacer una performance envuelta en la bandera nacional, pese a que ello no constituye delito en Cuba, advirtió el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH), que denunció el caso ante la Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

De acuerdo con la ONG con sede en Madrid, en el caso de González García "es concluyente que no puede haber detención donde no hay delito, no hay certeza de pruebas concretas, no hay evidencia de evasión de la justicia y no hay repercusión ni lesión social".

Según esa denuncia, la camagüeyana, quien se encuentra en prisión preventiva desde fines de marzo pasado tras publicar en sus redes sociales las fotos con la bandera nacional, "es víctima incuestionable de una detención arbitraria que califica como acto ilegal y denunciable".

En su análisis legal del caso, el OCDH advirtió que existe "un enfrentamiento severo entre derechos humanos irrenunciables, como el de libertad de expresión, libre creación y pensamiento, y la respuesta coercitiva del Estado cubano",

Asimismo, la organización exige el sobreseimiento libre, total y definitivo del proceso penal, al reconocer que González García compartió las instantáneas tras sumarse a la iniciativa cívica "La bandera es de todos", que reclama denunciar la prisión arbitraria que sufre Luis Manuel Otero Alcántara por el uso artístico de la bandera nacional, y a quien se le condenó por, entre otros delitos, el "ultraje a los símbolos nacionales".

"Ello significa que el uso patriótico, libre, de la bandera, entre cubanos, empleada fuera de los espacios oficiales/culturales institucionales y del canon ideológico que impone el Partido Comunista, es causa probable para la imputación de delitos", advierte el análisis del caso contra Aniette.

"Es igualmente preocupante la institucionalización de acciones discriminatorias por razones de odio político y el consiguiente trato desigual ante la Ley, puesto de manifiesto" en la detención de la activista.

"Por actos similares de vestir la bandera nacional y danzar con ella en actos y espacios públicos oficialistas, otras personas, como el propio Miguel Díaz-Canel, dirigentes políticos y diversos artistas no han sido objeto de acoso institucional ni de denuncia policial de oficio", subrayó el OCDH.

El análisis legal del caso de González García advierte que "es ilegal que fiscales y jueces den curso a denuncias policiales fundadas en el subjetivismo y la discriminación por razones políticas que califican, como mínimo, en una invasión flagrante al presupuesto constitucional definido como presunción de inocencia". 

Recuerda además que el delito por el que se acusa a la activista está tipificado en el Artículo 269 de la Ley 151/2022, Código Penal vigente desde el 1 de diciembre de 2022, que expresa: "Quien mancille o, con otros actos, muestre desprecio a la bandera de la estrella solitaria, al Himno de Bayamo o al Escudo de la Palma Real, incurre en sanción de privación de libertad de dos a cinco años o multa de quinientas a mil cuotas, o ambas".

"Llevando el análisis al caso de Aniette, afirmamos que no hubo delito, en tanto no existieron ni la intención ni actuaciones para mancillar o despreciar la bandera nacional en los actos que cometió, como tampoco ese fue el resultado. Estamos ante un caso de especulación", enfatiza el análisis.

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4 comentarios

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Profile picture for user El Libre

Recordando el uso populista y carnavalesco de la enseña nacional, recuerdo la imagen de la hija del Che Guevara disfrazada con la bandera cubana por ropa y un gorro frigio en una carroza a imagen de la nacion cubana, acompañada de un figurante disfrazado del Che en los carnavales de Río de Janeiro. A esa señora no le dijeron ni pío.
Eso ha sido propio fe la opera bufa
de apoyo a la entelequia surrealista que desgobierna la nación desde 1959. Usan el tema de la bandera como usan a la poblacion que es en si misma La Nacion; para la dictadura su uso no supera el del papel higienico. Cada vez ejercen su poder con mayor cinismo.

Profile picture for user El Libre

Recordando el uso populista y carnavalesco de la enseña nacional, recuerdo la imagen de la hija del Che Guevara disfrazada con la bandera cubana por ropa y un gorro frigio en una carroza a imagen de la nacion cubana, acompañada de un figurante disfrazado del Che en los carnavales de Río de Janeiro. A esa señora no le dijeron ni pío.
Eso ha sido propio fe la opera bufa
de apoyo a la entelequia surrealista que desgobierna la nación desde 1959. Usan el tema de la bandera como usan a la poblacion que es en si misma La Nacion; para la dictadura su uso no supera el del papel higienico. Cada vez ejercen su poder con mayor cinismo.

Pero si el Takeche ese fue a cuba y andaba enredao en la enseña nacional. Y ese no es cubano ni un carajo. Hasta cuando tanto abuso.

Profile picture for user Pedro Benitez

Un esfuerzo un poco caro. Pero es posible pintar la bandera cubana en sábanas y regalarlas por todo el barrio.