Miércoles, 24 de Julio de 2019
Última actualización: 01:51 CEST
Religión

La Liga Evangélica de Cuba exige justicia para los pastores que rechazan llevar a sus hijos a las escuelas del Estado

El pastor Ramón Rigal y su esposa, Ayda Expósito, en 2017. (HSLDA)

"La Liga Evangélica de Cuba (LEC) se solidariza con los pastores Ramón Rigal y Ayda Expósito, de la Iglesia de Dios en Cuba, condenados el 23 de abril pasado a dos y un año y medio de privación de libertad, respectivamente, por educar a sus hijos a través del homeschooling o educación en casa", así comienza el comunicado oficial de la cuarta denominación protestante más grande del país, dado a conocer este viernes.

Directivos de esa institución declararon a DIARIO DE CUBA que esperaban que las autoridades hicieran justicia en el caso del matrimonio de la ciudad de Guantánamo, pero al ver que el tribunal no cumplió el debido proceso decidieron que era hora de actuar públicamente en favor de los líderes protestantes.

"El matrimonio, que ya había sido sancionado a un año de prisión domiciliaria, emplea el plan de estudios del colegio Hebrón, de Guatemala, certificado metodológicamente —continua el comunicado—. Apoyamos el derecho de los padres a educar a sus hijos según sus principios, así como el deber de realizarlo dentro de estándares pedagógicos y curriculares que aporten al desarrollo integral del menor".

"Mientras la comunidad creyente y miles de cubanos esperan atentos la próxima apelación, solicitamos apoyo a la comunidad internacional para frenar el hostigamiento y, a las autoridades cubanas, una solución justa para esta familia", concluyó el texto, firmado por la presidenta de la LEC, Álida León.

Otras denominaciones protestantes tienen intención de hacer suyo el sentir del comunicado, dijo una fuente de esa iglesia enclavada en el municipio Marianao.

El jueves, Ruth Rigal, hija del matrimonio procesado, dijo a DIARIO DE CUBA que el proceso de apelación de sus padres no tiene aún fecha fijada, pero que ya la familia contrató un abogado que los represente.

Rigal y Expósito se niegan a llevar a su hija mayor al sistema escolar cubano, bajo el control del Estado, por la propaganda ideológica en las escuelas, el ateísmo institucionalizado y el bulling hacia los niños cristianos, según han dicho.

La pareja ya cumplió un año de prisión domiciliaria por la misma causa.

Organizaciones internacionales como Christian Solidarity Worldwide y la Oficina estadounidense por las libertades religiosas, han mostrado su preocupación por el caso.