Martes, 19 de Marzo de 2019
Última actualización: 01:55 CET
DISIDENCIA

'Es muy lamentable que las democracias europeas sucumban a la presión de un régimen oprobioso'

Banderas de Cuba y la Unión Europeo en un carro en La Habana. (CUBADEBATE)

De los 28 países miembros de la Unión Europea, ocho tienen aún pendiente la ratificación del Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación (PDCA) con La Habana, que entró en vigor provisionalmente en noviembre de 2017. 

El acuerdo, rubricado en 2016, ha supuesto la normalización de las relaciones entre el Gobierno de Cuba y el bloque europeo, marcadas en los 20 años previos por la llamada "Posición Común" que exigía a La Habana respeto a los derechos humanos y transformaciones democráticas.

Croacia, Bélgica, Irlanda, Lituania, Holanda, Suecia, Francia e Italia no han dado el sí a la revalidación del pacto, aunque Italia y Francia se aprestan a hacerlo, según ha trascendido en la prensa local.

Entretanto, este 14 de marzo el Comité de Política Exterior del Parlamento sueco comienza el debate sobre el tema, y podría tomar la decisión a fines de abril.

DIARIO DE CUBA conversó con varios líderes opositores, cuyo "papel legítimo en las discusiones sobre la implementación del acuerdo entre el Gobierno de Cuba y la Unión Europea (UE)" ha sido reconocido por ministros y legisladores europeos.

Para Antonio Rodiles, del Foro por los Derechos y Libertades, "la ratificación del acuerdo bilateral entre el régimen de La Habana y cualquier país europeo es sin dudas un grave error", pues "contempla, entre comillas, el orden jurídico y legal imperante en Cuba".

"Ahora mismo el régimen acaba de imponer un texto constitucional, un texto que realmente no cumple con las bases de una Constitución, da prioridad a un grupo marcado por una ideología, la del Partido Comunista, y sigue violando en letra derechos y libertades fundamentales", ejemplifica.

"Ese llamado sistema legal y jurídico representa una violación constante de esos derechos y libertades. Todas las leyes complementarias que se van a derivar de este texto estarán en coherencia con esas violaciones. Me parece una burla que gobiernos democráticos acepten las reglas de un sistema totalitario de más 60 años", añade.

Por otra parte, Rodiles considera "una contradicción que la Unión Europea, condenando lo que está pasando en Venezuela, acepte las condiciones que el régimen cubano impuso en ese acuerdo, cuando el régimen es parte del problema que se está viviendo en Venezuela".

"Es una pena, realmente muy lamentable, que las democracias europeas sucumban a la presión y a aceptar a este régimen oprobioso como un Gobierno legítimo", declara.

Manuel Cuesta Morúa, líder de la coalición Mesa de la Unidad de Acción Democrática, considera que sí se debería ratificar, pero "con condiciones", de modo que suponga "una negociación más seria con el Gobierno cubano".

Las condiciones pasan, según plantea Morúa, por que "el Gobierno cubano respete lo que ha firmado en materia de derechos humanos, los pactos no ratificados", así como que "cese el ataque desmesurado sobre pacíficos activistas en toda la Isla que solo están ejerciendo justamente los derechos que el Gobierno cubano dice haber reafirmado".

El opositor considera que en el acuerdo debería quedar claro "cuál es la voluntad del Gobierno cubano de respetar su propia Constitución, porque esta tiene un capítulo de derechos y de ciertas garantías muy limitadas, pero lo tiene".

Sin embargo, lamenta que "la actitud y el comportamiento de las autoridades es como si eso no existiera", pues se burlan "de la letra y el espíritu de lo que acaba de aprobar".

"Que quede claro en ese acuerdo qué va a pasar con la ya pública minoría social y política que no se siente reconocida y representada en esta Constitución, porque se supone que se respete el derecho de la gente que no estuvo de acuerdo con ese texto o con determinados artículos", agrega.

Berta Soler, líder de las Damas de Blanco, tiene una opinión diferente.

"Nuestra apreciación es que ningún país europeo debería ratificar este acuerdo con el Gobierno cubano porque en materia de derechos humanos el régimen no ha cambiado nada, arremete cada día más contra las personas que piensan diferente a ellos. Sigue llevando hombres y mujeres a prisión por este motivo", dice.

"Cada vez que hay negociaciones, cuando hay acuerdos bilaterales, desde la oposición le pedimos a todos los gobiernos que antes de llegar a firmar cualquier pacto, debe poner por delante el respeto a los derechos humanos, la libertad para los presos políticos", argumenta.

Soler recuerda un encuentro que sostuvo con enviados de la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini, en agosto del año pasado, durante el cual la opositora trasladó estas mismas consideraciones.

Han pasado meses y "aquí nada ha cambiado, por eso pienso que lo que sí tienen que hacer es presionar al régimen cubano antes de ratificar estos acuerdos bilaterales".

"La represión y el hostigamiento contra las personas que piensan diferentes está peor y eso lo hemos visto en estos últimos días, a raíz de la celebración del referendo constitucional", lamenta.

En opinión de José Daniel Ferrer, líder de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), "este tipo de acuerdo que la UE ha estado alentando con el régimen cubano es contraproducente en cuanto a ayudar en materia de derechos humanos", porque "el régimen continúa violando los derechos y libertades fundamentales de los cubanos".

"No solamente los derechos de nuestro pueblo, también desarrolla una nefasta injerencia en otras naciones del continente. Venezuela, el principal caso, también en Nicaragua", menciona.

"Si la UE no contempla medidas enérgicas, posturas similares a las tomadas con el aliado de La Habana (Nicolás Maduro), no solo estaría cometiendo un error moral, si no un gravísimo error político, por el daño que el régimen cubano hace directamente y ayuda a hacer en el continente (…)", sostiene.

Para Ferrer, los gobiernos europeos "deben dejar a un lado esa creencia de que con regímenes como el de La Habana el diálogo prospera".

4 comentarios

Imagen de Un Cubano Libre

Esperan por los Europeos ? Esos no hacen nada y ni han hecho antes, toda la vida los Americanos les han resuelto los problemas. El país Europeo que más tiene que ver con Cuba que es España lo único que han hecho es meterse en Cuba con sus negocios sin importarles los derechos de los cubanos y hacer negocios con la Dictadura y explotar la mano de obra de los cubanos a pesar de todo lo que les robo la Robolucion.

Imagen de Ana Julia Faya

Represión ha existido en Cuba y en Venezuela, en Cuba por 60 años. Apagones, agua en pipas, han existido en ambos paises, en Cuba con más sistematicidad. Hambre, escasez de alimentos han existido en los dos países, en Cuba por 60 años. Ineficiencia, despilfarro, crisis financieras han existido en ambos países, en Cuba por más años. Pienso que el hecho de que muchos gobiernos reconozcan a Guaidó y se opongan a Maduro, pero se limiten de acusar a Cuba, radica precisamente en eso, en Venezuela hay una oposición reconocida, que ha logrado movilizaciones masivas y hacerse del poder en el Parlamento. En Cuba la oposición fue aplastada a sangre y fuego desde el mismo 59, bajo un régimen apoyado por la segunda mayor potencia de este mundo durante la Guerra Fría. Ha prevalecido hasta hoy la noción de "un pueblo que ha resistido" los ataques de EEUU, "su único enemigo". El régimen cubano durante años en la arena internacional se hizo de un puesto de relativa importancia con apoyo de las izquierdas y de los países del Tercer Mundo. Sí, lamentablemente hay un doble rasero para medir a los dos países, pero sus circunstancias políticas internas y su proyección hacia el exterior son bien diferentes. 

Imagen de Anonim

Agradezco a DDC que entrevistase a los activistas. En Cuba hay un conflicto interno en el que una parte, el régimen, tiene todos los recursos del estado totalitario, más la asociación con el capitalismo internacional y la legitimidad que ofrecen los gobiernos occidentales democrático. Al otro lado del conflicto se encuentra una población sin ningún derecho. Solo unas pocas voces se atreven a decir en público lo que todos murmuran en secreto. Este conflicto necesita un mediador, y Europa sería el candidato ideal, pero mientras Europa aparezca haciendo negocios y legitimando a una parte (a los Castro) y negándole a la otra la oportunidad de sentarse a la mesa en igualdad de condiciones, Europa se convierte en colaboradora del régimen, y se incapacita a sí misma como mediadora del conflicto.

Imagen de Balsero

Hay un doble rasero cuando los países - gobiernos y pueblos - analizan la situación venezolana y cubana. Por mucho menos que lo que hizo el Castrismo, los bolivarianos han sido condenados de manera rotunda. Y eso no va a cambiar. La respuesta algunos la dan por el lado de los negocios (la empresa francesa Bouygues construye más hoteles que en el resto de América latina, la cadena española Meliá hace más de 20 años hace pie en la isla, etc.) pero de mi parte se lo atribuyo a la cantidad de políticos actuales que han sido (y algunos lo siguen siendo) de izquierda y anti-EEUU. Incluso, aquellos países gobernados por la derecha temen generar descontento en la oposición por lo que evitan el tema. Muchos ejemplos hay para contar, pero me dirijo sólo a uno: el presidente liberal Macri arremete contra Maduro por todas las vías posibles, pero mantiene una relación muy buena con el régimen cubano.

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