Martes, 19 de Marzo de 2019
Última actualización: 19:59 CET
lucha

Los cubanos se cuelgan seis medallas de oro en final grecorromana en La Habana

Orta vs. Duménigo en La Habana. (JIT)

Los cubanos lograron el lunes seis medallas de oro en la discusión de las finales del estilo grecorromano, en el Torneo Internacional de Lucha Granma-Cerro Pelado que en su edición 52 se celebra en el Coliseo de la Ciudad Deportiva de La Habana hasta el próximo día 22.

Los títulos llegaron por intermedio de Luis Orta, de los 60 kilogramos, Ismael Borrero (67), Ariel Fis (77), Antonio Durán (87), Gabriel Rosillo (97) y Oscar Pino (130), precisó la oficial Agencia Cubana de Noticias (ACN).

En los 60kg, Orta, campeón de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Barranquilla, volvió a hacerse con la corona ante su compañero de equipo Javier Duménigo, quien no pudo tomarse revancha de lo sucedido el pasado año.

Por la mínima, con ventaja de 2-1, el monarca centrocaribeño repitió su reinado en ese peso, para mantenerse en el camino del éxito que lo llevó a ser elegido como el Novato del Año del deporte cubano en 2018.

"El combate fue bastante duro y peleado, pero lo importante es que alcancé el triunfo y cumplí mi meta en esta competencia que era ganar el oro", declaró a la prensa Orta.

Dijo que su actuación le da confianza para enfrentar los torneos venideros, incluidos los Juegos Panamericanos de Lima, Perú, donde pretende subir al podio.

También se refirió a su presencia en la Bundesliga alemana de lucha, cita en la que acumuló seis victorias sin derrotas.

Al respecto, señaló que esa experiencia fue muy importante ya que aprendió a luchar contra los europeos que tienen bastante nivel en la modalidad grecorromana.

"También mejoré en la parte táctica que siempre hace falta para ganar las peleas cerradas", afirmó.

Este lunes, entre los luchadores greco que ratificaron su condición de campeones sobresalió, además, el doble medallista de bronce mundial Pino, quien con cuatro triunfos sin fracasos dominó sin problemas los 130kg.

La cosecha cubana en ese estilo clásico se completó con dos metales de plata y cinco de bronce; mientras el único título que no pudieron lograr los anfitriones lo conquistó el alemán Anthony Sanders.