Sábado, 23 de Junio de 2018
Última actualización: 18:11 CEST
Mundial de Fútbol: Rusia 2018

Hablamos de fútbol, ¿deporte nacional?

Público en un partido de fútbol. (VIAGOGO)

Como el regreso de Jesucristo a la tierra, como un rocío milagroso que viene del cielo, como una bendición divina que llega del más allá, así ven los cubanos el comienzo de la Copa Mundial de Fútbol que se avecina.

En cada esquina de este país se habla de fútbol, del deporte descontaminado de rencillas políticas y de superioridades norteamericanas, aquel que no persigue talentos cubanos, ni motiva migraciones. El deporte perfecto para las grandes masas, ese que importa ídolos sin necesidad de fabricarlos en casa, aquel desprovisto de diversionismos ideológicos en el cual no hay que invertir ni un céntimo, el que da pan y circo a las nuevas generaciones.

Se habla de fútbol en cada parque, del deporte que ha desplazado a los abuelos a los rincones y que importa bien poco el que gane, aquel donde no está en juego la identidad nacional ni se compite por la superioridad de sistemas políticos ni por el éxito de estériles filosofías; el deporte que se puede ver en grupos de a miles, el que no amenaza dignidades patrias ni exhibe camisetas con águilas imperiales ni con la palabra "Yankees".

En cada casa, en cada avenida, en cada rincón de esta tierra, se habla de fútbol, de la Copa Mundial que se avecina, de Messi, de Cristiano, de Brasil y de Alemania. El plan funcionó, el maquiavélico plan que comenzó secuestrando al béisbol, el que lo amordazó y lo tiró como trapo sucio en una esquina sombría, custodiado por miedos absurdos y por censores estúpidos, funcionó a la perfección.

Las nuevas generaciones no entienden de esas cosas, nacieron después de que los medios oficiales habían reunido todo el mejor béisbol del mundo, como una hojarasca seca, y le habían prendido fuego delante de las cámaras de televisión por peligroso y subversivo; creen que es normal la ausencia de este en los comentarios deportivos, y no entienden de orgullos nacionales, ni les importan un bledo las raíces y la historia, ni la parte intangible de nuestra cultura.

Se habla de fútbol, del deporte que con patadas y goles ha resuelto el problema de las carencias y las vicisitudes, del mismo que se convirtió en fórmula mágica para desviar atenciones y que ha generado eruditos de barrio y fanáticos incondicionales, el que nos ha enseñado a ser más españoles, más alemanes, más franceses, y hasta más latinoamericanos, pero nunca, nunca, ni por asomo, mas norteamericanos.

La Copa Mundial de Fútbol está muy cerca, en Cuba hay una efervescencia popular incontrolable, dentro de unos días las calles quedarán vacías, las multitudes se reunirán en clubes o en casas particulares para ver el gran espectáculo mientras se alimentarán de triunfos ajenos y de patriotismos prestados.

Afuera, en medio de papeles sucios y restos de comida, quedarán las fotos y los afiches de nuestros héroes verdaderos pisoteados en el suelo, los que bateaban grandes jonrones y tiraban más de 90 millas, aquellos que jugaron al béisbol en medio de la manigua en desacato a las autoridades españolas, los que tanta gloria nos dieron a través de los años con el bate en la mano, y los que pusieron en alto el nombre de esta tierra ante el mundo en competencias internacionales.

Comentarios [ 20 ]

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Eso lo comenta todo el mundo en Cuba , muchos juegos de futbol de afuera y nada de baseball. Y Yoeni Cespedes puede meter 500 jonrones en un inning que en las noticias ni se dan por enterados.

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no creo que el desgobierno, haya querido enterrar el beisbol, en una economia picada nada se salva, entro en desastre el beisbol al igual que todo y los juegos fueron perdiendo interes, escapaban los jugadores, las series nacionales perdieron interés, con el fin de ahorrar se jugaba de dia y nadie podia asistir a los estadios, la gente esta para inventar y no tiene tiempo para meterse 3 horas viendo un juego, hay que pensar en la pelota es el deporte que mas reglas tiene, la juventud en cuba no esta para pensar tanto, es mas facil ver el futbol que no hay que pensar y oir regueton y asi poco a poco se fue perdiendo el interes, ademas fue tan politizada la pelota como todo, que la juventud no quiere ver nada que sea politica, repugna el dia entero con la matraquilla politiquera, cuando miras para el lado solo pancartas politicas, los 5, la revolucion, el partido, fidel ahora raul, la lucha y toda esa mierda repugna y queda el futbol para enajenarse y olvidarse de todo, ademas que comenzaron a transmitir el mismo y era mas interesante ver un partido del real barcelona que camaguey ciego y poco a poco la pelota perdio 

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Otra señal de la intencion de insertarse en la union europea,rianse si quieren el plan esta elaborado fijense en las chapas de los automobiles y su similitud con las europeas.El plan de España de recuperar su isla esta dando frutos,la galleguisacion de la sociedad cubana va a toda vela por medio de los nietos de sus abuelos y los sobrinos de sus tios.

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Raul se hizo las pompis y una vagina nueva!!!!

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Bueno... Raúl se hizo las pompis. De esa familia, nada puede extrañar.

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Que Tony Castro se hizo las tetas???? Mi madre de lo que uno se entera....

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Es cierto! Tony Castro vendía visas españolas con la novia que luego se fue a Miami (con las tetas hechas y pagadas por todos los cubanos) para hacer películas pornográficas y negocios ilícitos con las tarjetas de crédito. No recuerdo su nombre.

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Satanas es el anticristoy los castro son el anticubanismo

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En el caso de Toni castro, te falto sañale entre sus oficios, el de vendedor de visas. Vendió visas a España a cientos, que no un millar de cubanos

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Es interesante analizar algunos puntos. En los últimos años era muy común ver los partidos del mundial, con comentaristas que iban ganando espacios televisivos, pero - salvo que jugara la selección cubana - no era así con los torneos de béisbol. Me consta que los recursos que iban hacia los peloteros eran mucho mayores que para los futbolistas, en todo sentido: estado del campo de juego, tribunas, jugadores, etc. etc. En parte, esto pudo haber tenido relación con el nivel de cada uno de esos deportes: alto en pelota, bajo en fúbol, con el consiguiente "peligro" de la huida de los peloteros, joyas de la corona castrista. La conclusión es que hoy día el principal representante de los beisbolistas es ni más ni menos que Tony Castro, campeón de golf, play - boy, hijo de Castro I y sobrino de Castro II, viajero incansable en yates de millonarios y embolsador de esfuerzos ajenos.

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