Sábado, 15 de Diciembre de 2018
Última actualización: 21:14 CET
Béisbol: Grandes Ligas

¿Cuáles son las perspectivas de Jorge Soler, Odrisamer Despaigne y Leonys Martin?

Odrisamer Despaigne. (SUN SENTINEL)

Como parte del ranking de cubanos para la campaña 2018 de las Grandes Ligas, este análisis incluye a los jardineros Jorge Soler y Leonys Martín, quienes tendrán que recuperar la confianza de sus respectivos pilotos, y al lanzador Odrisamer Despaigne:

 

20. Jorge Soler, jardinero, Reales de Kansas City

La batalla de Jorge Soler en la temporada 2018 con los Reales de Kansas City será en contra de las computadoras. La razón son las proyecciones que le auguran. Ninguna lo coloca en el listado de los bateadores con menos de 30 años y una real posibilidad de pegar 20 jonrones.

Soler parecía más que un prospecto, un jugador con grandes habilidades y un futuro alentador. Su potencia todavía es abundante, tiene un brazo poderoso, pero ninguna de esas dos de sus máximas herramientas consigue cuajar debidamente.

Perspectivas inmediatas: Con 26 años, parece que Soler aún tiene chance para rectificar su bajo rendimiento. En Kansas City quieren verlo brillar en su papel ofensivo —por su potencial—, lo que constituye un reto a la salida de Lorenzo Cain hacia Milwaukee. ¿La prioridad? Mejorar en esta temporada la tasa de BB/K% (-26.8%) con bolas en la zona de strike, la peor de los cubanos en 2017.

¿Cómo escalar a un nivel superior?: Soler tendría que eliminar su promedio de 163 ponches en 162 partidos. Las proyecciones de ZiPS lo colocan en una escala de 122 strikeouts, con un promedio de bateo de .226, por debajo al que refleja Baseball-Reference, de .244. Esto quiere decir, sobre todo, que Soler no será exactamente un mejor jonronero al eliminar los ponches, aunque sí podría conseguir grandes resultados por su fortaleza al poner la pelota en juego.

 

19. Odrisamer Despaigne, lanzador derecho, Marlins de Miami

El capitalino le expresó al colega Jorge Ebro, de El Nuevo Herald, que "estaba preparado para lanzar 200 entradas". Obviamente, esa fue, quizás, la mejor manera que encontró Despaigne de demostrar sus deseos de subirse al box y tener mucho trabajo con los Marlins en 2018. Pero lo que dijo son palabras mayores, pues solo 21 serpentineros han conseguido 200 o más entradas para los Marlins en la historia de la franquicia.

El último fue el zurdo Mark Buehrle (202), en 2012, y el más ganador en la lista fue otro siniestro, Dontrelle Willis (22-10), en 2005. Ninguno de los 21 pitchers registraron una tasa de ponches superior a 10.0, y 10 de ellos se fueron con .500 o menos promedio de victorias. ¡Lanzar 200 innings es un reto supremo en MLB!

Perspectivas inmediatas: No perder el enfoque en fortalecer su físico, algo que le hizo daño en Cuba. Despaigne es un lanzador de brazo fuerte, pero padecía de cansancio a finales de campeonato. Quizás por eso la organización debería trazarle un plan de innings, o mejor, pautar una ruta de trabajo como abridor o relevo. La carga de llevar las dos responsabilidades no será fácil en una rotación que tendrá mucho menos aporte ofensivo.

¿Cómo escalar a un nivel superior?: Trabajando más con el cambio de velocidad. Despaigne necesita ofrecerle mayor apoyo a su bola rápida  con pitcheos secundarios más sólidos. En Cuba apelaba bastante a la curva, pues su slider y sinker no eran sus envíos de mayor fortaleza. Necesitará mover la pelota y variar las velocidades para subsistir.

 

18. Leonys Martín, jardinero, Tigres de Detroit

Entre 2013 y 2015, Martín cerraba el Top-10 de los fildeadores de Grandes Ligas en DRS, la importantísima métrica de Carreras Salvadas a la Defensiva. De manera general, el short stop Andrelton Simmons lideraba la lista con más -94, y Jason Heyward (más -61) era el primero de los tres jardineros que aparecían delante del cubano (más -45).

Pero la ofensiva alejó a Martín de la titularidad, y no pudo conformar más ese listado de excelencia defensiva. Su primera temporada después de pasar de Texas a Seattle en 2016 pareció interesante, tras mostrar poder ocasional (15 jonrones) y velocidad (robó 24 bases), dos ingredientes de primera. No obstante, sus 149 strikeouts se agudizaron una campaña después, y algunas lesiones lo distanciaron de la regularidad.

Perspectivas inmediatas: Luego de atrapar un contrato por $1.8 millones, que garantizan su campaña 2018, la baja que viven los Tigres de Detroit parece ser el mejor escenario para que Martín despeje presión, aunque tiene que rendir. La defensiva no debe ser el problema, pero su bate necesita mejor contacto y consistencia, para así volver a obtener el valor que consiguió en el pasado.

¿Cómo escalar a un nivel superior?: Mejorando el contacto, embasándose y retomando seriamente el robo de bases. Martín generó apenas un .207 BABIP en 2017, el peor de toda su carrera, y eso tiene que quedar enterrado en el pasado.