Domingo, 22 de Abril de 2018
Última actualización: 10:23 CEST
Béisbol: Serie Nacional

Matanzas y su inmensa presión tras ganar 61 juegos

Dos jugadores de Matanzas a la defensa. (RADIO CADENA AGRAMONTE)

Después de un caluroso noviembre con récord de 14-7, los Cocodrilos de Matanzas cerraron la etapa regular de 2017 con su segunda temporada al hilo ganando al menos 60 duelos. Con 16 victoria y solo cuatro reveses en diciembre, su balance general de 61-29 fue el mejor en la 57 Serie Nacional del béisbol.

Desde 2012, los Cocodrilos han dejado los resultados más imponentes en la fase clasificatoria. Solo que después han cedido cada año por la discusión del campeonato. En sus últimas seis visitas a los playoffs, los rojiblancos han perdido dos finales, contra Villa Clara en 2013 y Pinar del Río en 2014. Durante ese mismo lapso siempre han subido al podio, con cuatro terceros lugares, tres de ellos debido a pérdidas en semifinales, llevando la serie al máximo de siete juegos.

Aunque clasificaron por vez primera a una postemporada 16 años después de participar en Series Nacionales que se decidían en playoffs, cada año la historia final ha tenido el mismo matiz. La eliminación. Así ha ocurrido en los últimos seis años, exactamente el tiempo en que Víctor Mesa los dirigió. La presión no faltó en cada reto de postemporada de los Cocodrilos.

Es cierto, el team de los matanceros fue creciendo, invocados por esa fe en el triunfo que les inyectó VM32, algunos peloteros de otras provincias y conociendo juego a juego en sí mismo la calidad que aún no habían sacado a relucir. En 2012 llevaron una serie semifinal al máximo de siete desafiantes encontronazos contra Industriales. Ganaron el sexto partido con un ataque de 11 carreras por seis, pero la gasolina no les alcanzó para tejer el éxito en el séptimo y decisivo duelo.

Un año después, la fórmula parecía aún más sólida. Desplumaron a los Gallos de Sancti Spíritus en otra lucha de siete duelos, remontando el partido final con 10 carreras en el octavo episodio, después de estar perdiendo 5-0. Ese parecía el año de recoger los frutos. Pero se interpuso Villa Clara, con un coloso en el box, llamado Freddy Asiel Álvarez, protagonista junto a Jonder Martínez y un cuarteto de refuerzos que balanceó positivamente su line up.

Le tocó ganar a los Leopardos de Villa Clara, el mismo equipo que VM32 dirigió por siete campañas y perdió bajo su égida dos veces por barrida ante Industriales. Para entonces, la serie cerraba 4-1 a favor de los anaranjados de Ramón Moré, decidida por un jonronazo del mismo hombre que Mesa se negó a llevar al III Clásico Mundial de Béisbol, el señor de la mascota prodigiosa y su inolvidable número 13 al dorso, Ariel Pestano.

Desde entonces, a Matanzas se le ha colgado el cartelito de que no podrán ganar el campeonato, sobre todo por una maldición que arrastran: ser dirigidos por VM32, quien aún en su decimocuarto año como manager no ha obtenido un título nacional. Pero a decir verdad, VM32 no juega béisbol, y los Cocodrilos siguieron sin resolver las victorias decisivas y responder con autoridad a sus seguidores. Sufrieron el revés en 2014 contra Pinar del Río. En 2015 fueron eliminados por los Piratas de la Isla de la Juventud, en 2016 de nuevo por los Vegueros y, en 2017, fue Granma quien los eliminó para luego ganar su primer campeonato en 40 años.

Este año, los matanceros tienen un gran equipo, y con sus tres refuerzos —Frederich Cepeda, Miguel Lahera y Yosvany Torres—, su alineación, pitcheo abridor y bullpen podrían lograr lo que les falta para luchar por el cetro nacional.

Quién sabe si 2018 sea el año donde estos Cocodrilos hagan recordar con sus actuaciones a aquellos increíbles Henequenerosde Jorge Luis "Tati" Valdés, Fernando Sánchez y Lázaro Junco, entre otros grandes jugadores, que se abrieron paso a principios de la década del 90, cuando el béisbol era aún una verdadera pasión nacional y su calidad estaba probada mundialmente.

2018 podría ser el fin de tanta frustración para los matanceros, pero no basta con esos 61 éxitos de la etapa regular. Para ganar el campeonato necesitan ocho victorias más, así que el reto sigue siendo inmenso.