Viernes, 25 de Mayo de 2018
Última actualización: 22:04 CEST
Poesía

Georg Cantor llevado a la música cubana

(8TRACKS.COM)

 

El conjunto de todos los conjuntos
es la guaracha de todas las guarachas.

El conjunto nulo es una guaracha
sin guaracha. ¿Y los músicos?

Sin guaracha no hay músicos, muchachos.
Pero, ¿dónde están?

En ningún lado. No existen.
El conjunto nulo está vacío.

Mejor dicho, no hay ni siquiera un vacío,
como un vaso en el que cabe
toda el agua del mundo, de los cosmos,
de todos los tiempos, excepto que el agua no es agua
ni el vaso vaso.

El conjunto nulo es un vaso
infinitamente vacío, por lo tanto
infinitamente amplio,

tal como la guaracha de todas las guarachas
está infinitamente llena, no solo de guarachas,
sino de los músicos que las componen
junto con sus instrumentos, sus partituras,
sus trajes de gala y todo lo demás que los define.

Dentro de ese conjunto se tocan
todas las canciones que tocaran todas las guarachas,
las parejas bailando, coqueteando,
y las chaperonas echándoles el ojo
en todos los salones y todos los bares
y todos los hoteles donde alguna vez
predominó esa música
y donde en los pasillos de los baños
las parejas se besaban y se manoseaban,
y otras cosas más,

incluso el gato que corrió de un lado
al otro del salón persiguiendo un ratón,
incluso los gritos de las muchachitas que lo vieron
y el alboroto de los varones que por fin
lo acorralaron y le dieron muerte,

y el mosquito que picó el brazo de mi tía
quinceañera, aún virgen que sepamos en 1932,
cuando no se imaginaba todo el bien y todo el mal
que el futuro le trajera.

Coda: En el conjunto de todos los conjuntos
existe todo, dentro de su categoría por supuesto,
porque el músico de la Sinfónica de Boston
no podría ser guarachero de La Habana
y viceversa, mientras que en el conjunto
nulo no existe nada, ni siquiera el hueco
que ha dejado Dios en la matemática,
ni siquiera una nota musical accidentada.

¿No sabían, muchachos, que las obras de Shakespeare
fueron escritas por Francis Bacon
y que Jesucristo fue el hijo natural de José de Arimatea?

 


Pablo Medina nació en La Habana y se crió en Nueva York. Novelista y poeta, sus libros de poesía más recientes son Points of Balance (2005), The Man Who Wrote on Water (2011), Calle Habana (2013), The Island Kingdom (2015) y Soledades (Betania, Madrid, 2017), al que pertenece este poema. Ha traducido al inglés Poeta en Nueva York de Federico García Lorca, La isla en peso de Virgilio Piñera y El reino de este mundo de Alejo Carpentier.