Sábado, 16 de Diciembre de 2017
07:08 CET.
Crítica

'Long Playing Poetry': la Generación Cero y una antología

Finalmente vio la luz por la editorial Casa Vacía lo que hasta hace poco más de un año venía gestándose como un proyecto que prometía ser polémico. Se trata de la antología Long Playing Poetry. Cuba: Generación Años Cero de Javier Luis Mora y Ángel Pérez, sobre la actual poesía cubana contemporánea, esa que viene produciéndose por los más jóvenes autores en la Isla y allende sus fronteras.

El volumen es una revisión exhaustiva de la producción poética de los más jóvenes escritores de la Isla, sobre todo de los nacidos en la década de 1970 del pasado siglo y cuyas obras se publicaron a partir del 2000, ha generado un nutrido corpus, que incluye autores como Jamila Medina Ríos, Sergio García Zamora, Larry J. González, Legna Rodríguez Iglesias, Pablo de Cuba Soria, Alessandra Santiesteban, Javier L. Mora, Oscar Cruz, Ramón Hondal, Leandro Báez Blanco, Hugo Fabel, Lizabel Mónica y José Ramón Sánchez, a quienes sus antologadores pretenden señalar como la avanzada más notable de la actual generación de poetas de la Isla.

Javier L. Mora (poeta él mismo) y Ángel Pérez apelan a "la eficacia del texto en tanto hecho estrictamente poético", para armar este retrato de grupo que, en sus propias palabras, simula un "selfie tomado a contrapelo: el expediente de una lista definitiva que toma la asistencia a estos jóvenes en la literatura cubana. Este es un inventario categórico y decisivo: un conjunto de signos que dictamos hoy, acaso peligrosamente, esperando el eco de estudios venideros, a la crítica del futuro".

De esta nueva antología arriesgo al menos dos valoraciones categóricas: primero, que este volumen es, con seguridad, el más completo de los escasamente realizados en los últimos años dentro y fuera de Cuba sobre la mal llamada Generación Cero; segundo, que será también, nadie dude, el más polémico de todos, justamente a causa del vasto prólogo que precede a la selección de textos, acaso uno de los más notables estudios en torno a la exégesis de la joven poesía cubana de esta hora, la de adentro y afuera.

La revisión de más de 90 títulos publicados, la inclusión de algunos inéditos inclusive, dice de la labor acuciosa desempeñada por los antologadores que pretenden dictar cátedra al augurar lo que ellos consideran como los más importantes poetas cubanos de hoy, esos que ya tienen un sitial de honor en el "museo literario de la Isla".

Es cierto que podrá arrancar extrañamientos y despertar diatribas, es verdad que se echará de menos, quizá para algunos de manera injustificada, la ausencia de otros poetas que también han logrado determinado reconocimiento en el discurso literario nacional, pero no puede negarse que con esta antología y su estudio de arrancada, tanto Javier L. Mora como Ángel Pérez se adentran por terrenos sinuosos que otros —o al menos muy pocos hasta ahora— se han atrevido a transitar con más o menos acierto. Ambos han dejado a un lado el temor al rechazo y la polémica para desandar la estética Los Trece que ya tienen su lugar en el circuito literario de la Isla, y es el más alto.

Poesía de vanguardia, contestataria, disidente del canon insular agotado, ajena a estereotipos y versificaciones de mal gusto, poesía espejo de la civilidad conflictuada, poesía de ahora, de nuevo tipo. Textos que revelan el síntoma del desencanto y el desajuste, de la posrevolución que se avizoraba en lontananza y ancla su estética en el cambio; poesía metonímica que aspira a la perpetuidad acaso sin pretenderlo, con el desenfado de una generación que dice mucho y nada al mismo tiempo porque lo pretende todo. De Jamila a Legna, de Larry a Oscar Cruz, de Leandro Báez a Sergio Zamora, de Javier a Pablo de Cuba, los textos se cuecen en las antípodas para conformar una exégesis de la singularidad y lo desigual.

Sin embargo, creo en verdad que lo más importante de Long Playing Poetry no está en el debate en torno a las particularidades de esa hornada de poetas del nuevo siglo en Cuba, ni en el criterio de selección de sus antologadores para conformar el volumen; está, antes bien, en el mensaje, muy evidente, que tanto Javier L. Mora como Ángel Pérez han lanzado al ruedo editorial y académico: es hora ya del recuento literario, del estudio casuístico de la promoción, del incentivo a su estudio y apreciación de sus valores literarios al panorama poético de la Isla.


Javier L. Mora y Ángel Pérez, Long Playing Poetry. Cuba: Generación Años Cero (Editorial Casa Vacía, College Station, 2017).

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Comentarios [ 3 ]

Imagen de Anónimo

Aquí no hay emoticones? Jajajajajajajjajajajajaa 

Imagen de Orlando Luis Pardo Lazo

"Mal llamada" por qué, Brian? Además de que me cogieron el nombre y no me incluyeron, porque la han cogido con decir, lo cual agradezco, que yo no soy poeta. Tírame un email y hablamos. Gracias y abrazos. OrlandoLuisPardoLazo@gmail.com

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