Domingo, 23 de Julio de 2017
12:32 CEST.
Crítica

Un nuevo poemario de Juana Rosa Pita

No se cuentan ya los libros de poesía que, en varios países del mundo, Juana Rosa Pita (cubana de nacimiento, pero residente en EEUU y entusiasta e irreductible amante de Italia, de la que incluso ha hecho suya la lengua) ha publicado desde 1976 hasta hoy: desde Pan de sol (1976) hasta este Se desata el milagro/ Si scatena il miracolo (2016). Veintisiete títulos (varios en edición bilingüe italiano-español) en 40 años de vida, que son el índice de un intenso fervor creativo y, al mismo tiempo, testimonio de una voluntad totalizante de vivir e interpretar la propia existencia. Únicamente Emily Dickinson, si no recuerdo mal, puede certificar una dedicación tan exclusiva y absoluta a la poesía. Sin embargo, esta fecundidad, lejos de disminuir su impulso creador, de debilitar su tensión lírica, la refuerza, la alimenta, y el "milagro" de la poesía se renueva, es más "se desata", aún cada vez, como sugiere el título del poemario que nos ocupa.

En el prefacio a Cadenze, un poemario publicado en Italia en 2000 por la editorial Bastogi, escribimos que la poesía de Juana Rosa Pita "se diviniza, en una contemplada y contemplante trascendencia, síntesis iluminadora y preñada en el rigor cultivadísimo de la palabra y de su sustancia más secreta". Eso no solamente está en línea con la centralidad que la poesía ha ocupado siempre en su acontecer biográfico y literario, sino que es además un horizonte pedagógico que indica a sus lectores como sistema de vida: un horizonte pedagógico confirmado también en este último libro con mayor fuerza y con determinación más explícita, si es posible: "en el vivir atentos y de cara/ a ese caudal inmenso de infinito/ que hay en hacer lo que nos hace ser".

Entonces la palabra (y consecuentemente el lenguaje, vehículo y símbolo consustancial de la poesía) se vuelve un habitat ideal, una residencia transfigurada en trascendencia, "...dar/ voz al verso/ del que parte esencial somos tú y yo/ sin saber si inconsciente o voluntaria" y, al mismo tiempo, "un imposible reto/ y precisamente por eso el único/ que nos vale la pena acometer". Y en torno a este principio, a esta ontología de la creación, se arremolina la cosmicidad del existir: la "pasión del espíritu/ que es en fondo el amor", "la armonía originaria del milagro", la  belleza de las cosas que "nos arma el alma/ con el intento de abatir la muerte" y, por tanto, la fe "en un futuro no lejano" del cual "se extraerá, para la vida, el agua".

Poesía, por tanto, la de Juana Rosa Pita imbuida de un lirismo religioso apasionado, de entusiasmos espirituales, de conmoción intensa ante la belleza de las cosas del mundo, las contemplaciones del alma, pero sin un voluntario cierre hacia la temporalidad (con todo aquello que de vivible e imaginable ella comporta), que adquiere más bien un particular relieve y una particular coloratura, en que descripción inquieta de lugares y afectos, ahondamiento meditativo, contemplación de la belleza, sentido de la historia y sentimiento amoroso, se mezclan transformándose en nociones de sabiduría, de fe en el futuro y de consuelo espiritual; "nuestros poemas salpicando a otros"... "luego en alto, grandiosa, la armonía/ entre naturaleza y símbolo: Masaccio".

De tal manera la palabra poética, fuera de la cual nada puede ser percibido, se vuelve instrumento y símbolo de conocimiento, así como medio de oposición y de resarcimiento de cara a las dificultades que la existencia nos pone por delante. Receptáculo de armonía y de pensamiento, ella consiente afrontar y amansar el dinamismo de la realidad, emanciparse de los dilemas de la vida, de los misterios del mundo. La poesía, en suma, concebida como victoria sobre el tiempo, como expresión unitaria y definitiva de pasado, presente y futuro. "En la Torre la espera del poniente,/ campanas dando sombra, verdecidas/ como aquella llanura de Viñales/ de cuando era muchacha: el milagro/ la única lengua que la Plaza habla".

En un ámbito tal vienen reafirmados también la dialéctica y el misterio de la esperanza que vive del futuro y en el futuro, los horizontes de sentido que residen en ella, renovándola continuamente en el signo del amor y de la fe en lo divino. Sin embargo su poesía jamás se precipita, a propósito, en el hortus conclusus de la plegaria, sino que inclina hacia el territorio del sueño, el cual, respecto de la temporalidad, es capaz de gozar de un privilegio particular a saber, el ser independiente del fluir del tiempo y condensar, en un instante, un contenido perceptivo superior al del propio pensamiento, en un constante centelleo de la poesía en el alternarse de las palabras y de los eventos, en el identificarse y el  contradecirse de las ideas. "Al fin se apaga todo en este mundo:/ solo el fuego invisible del alma/ es inmutable y capaz de forjarnos./ A la piedra encomienda su fulgor el alma/ para arraigarnos juntos, enlazados/ apasionadamente en lo eterno".

De esta forma, la poesía de Juana Rosa Pita se sitúa fuera del irracionalismo nihilista de nuestra época que vive en el presente y del presente, y penetra en el territorio de la utopía, pero de una utopía imperfecta, en cuanto toma los movimientos de lo existente, de los que capta la idealidad, sacándoles motivo de elevación sentimental y espiritual.


Juana Rosa Pita, Se desata el milagro/ Si scatena il miracolo (edición bilingüe, El Zunzún Viajero, Boston, 2016).

 

Síguenos en Twitter, Facebook o Instagram. Si resides en Cuba, suscríbete a nuestro boletín con una selección de los contenidos más destacados del día. Si vives en cualquier otro punto del planeta, recibe en tu buzón de correos enlaces a lo más relevante del día.

Comentarios [ 9 ]

Imagen de Anónimo

JPS no se lo toma en cuenta a Kozer, asi que mejor no hable del tema. Y al otro bobo lo "ampara" un doctorado. Vaya, nadie pone una. 

Imagen de Anónimo

Anónimo 22:29, ahora usted se "ampara" en una gran equivocación y gran cursilería: creer que la universidad sabe lo que es poesía igual que un cardiólogo sabe curar problemas cardíacos. No hay más que saber un poco de historia de la literatura para enterarse de que, al menos desde el Romanticismo, ha habido un grandísimo desencuentro entre la poesía y la academia.Por otra parte, no sé para qué ha estudiado tanto usted... ¿para terminar diciendo que "Se es poeta, o no"? ¡Qué verdad tan profunda! Igualmente podría decirse que se es semáforo, o no. Se es pimiento, o no. Se es tarugo, o no. Se es estúpido, o no.

Imagen de Anónimo

Los sabios y criticones de aquí, cuando tienen un problema de corazón no se ven con un cardiólogo, no, por Zeus, es una cursilería que no respalda nada. No significa que ese profesional ha visto más corazones, electros, etc. en su vida que incluso otro médico y, por supuesto, que un ser humano común. No, ellos, los grandes, los inteligentes, cuando tienen un problema del corazón se ven con el carnicero o el empleado del garaje. Esos sí que se las saben todas. Pero atenderse su mal con un especialista del corazón es ridículo. Mira que hay gente idiota que escribe en este diario, gente que no sabe de lo que está hablando. La poesía es buena o mala, no se trata de gustos. Se es poeta, o no. Juana Rosa Pita es Poeta. Solo el que no la conoce como lector puede negarlo.

Imagen de Anónimo

Anónimo 19:53, hay que ser tremendo cursi y ridículo para escribir en serio: "pues me ampara un doctorado en letras". Jajajajaja, qué manera de tomarte en serio y de querer pasar por importante con tu cursilería. 

Imagen de Anónimo

Un doctorado con especialidad en poesía escrita por mujeres es como un chef especialista en croquetas.

Imagen de Anónimo

Cada poeta tiene su lector. Porque a uno no le guste, puede gustarle a otros. Hay muchas poetas excelentes que ni publican.

Imagen de Anónimo

Bueno, la autora no tiene culpa de lo que se escriba sobre ella. He leído algunos de sus poemarios y considero que es una magnífica creadora. No soy un lector común. Sé lo que hablo, pues me ampara un doctorado en letras con especialidad en poesía escrita por mujeres. Ojo, que no estoy diciendo que sea una autora feminista. Hago énfasis en que es una excelente Poeta. Me uno al anónimo 14:53. Sí, hay mucho escritor exiliado al que DDC ha cerrado la puerta. Y no se trata de un problema de calidad. Eso nos llena de dudas. Al menos a mí. Felicidades a Juana Rosa Pita.

Imagen de Anónimo

¿Cómo puede convertirse en un argumento de valor artístico la cantidad de poemas escritos y publicados? Da risa y suscita dudas. JPS

Imagen de Anónimo

Grande poeta!  Siempre es un deleite leer su obra.  No como algunos"poetas" que a veces aparecen en este espacio.  Enhorabuena JUANA ROSA PITA!