Martes, 27 de Septiembre de 2016
01:21 CEST.
Narrativa

El club de los bizcos y otras sinalectas

 

El club de los bizcos

Los bizcos daban unas fiestas muy buenas, y bailar allí era un relajo. La persona con astigmatismo se le coló a los tres custodios. Al primero lo entretuvo en intentar repetir la palabra "astigmatismo". Al segundo le puso la mirada perdida y creó una relación verosímil. Al tercero le mostró rápido una receta de espejuelos firmada. Desde entonces los bizcos han usado como amuleto a los tres monos sabios.

 

 

Lunar peculiar en el rostro

La persona del lunar peculiar en el rostro tuvo mejor manifestación en la minuta redactada por la psicóloga, y eso como elemento descriptivo. Lo peculiar del lunar en el rostro fue absorbiendo todos los comentarios anotados alrededor: comportamiento, sexo y otros indicios que lo amarraban a una idea de sí con lunar peculiar en el rostro. El papel comenzó a brillar de modo peculiar, muestra de esos inusuales momentos donde la palabra genera los átomos del fuego de ser.

 

 

Fascinación por la brevedad

Sentían fascinación por la brevedad y eso los fue acercando. Cada vez pasaban más tiempo juntos mirando las muestras de la vida: una mordida a un pan, un instante de papel volado. Nada tan real como la confirmación de su propia brevedad en los ojos del otro.

 

 

Vida de emoji

Las emociones más importantes de su vida fueron expresadas con un emoji, y eso de casualidad, pues casi nunca usaba emojis. Fugaz vida de emoji, llamas saliendo de gráfico tan sencillo.

 

 

El inodoro azul

En la acera hay un inodoro azul. Nadie sabe lo que quiere decir, pero todos tienen una idea personal, y es hermosa. Es triste cuando se quiere sentir algo, cuando se quiere decir algo y no se dice ni se siente. Finalmente alguien lo ha roto.

 


Javier Marimón nació en Matanzas, en 1975. Ha publicado los cuadernos Formas de llamar desde Los Pinos (1999), El gatico Vasia (cómo engañé al Súbito) (2001), Himnos urbanos (2002). Estos textos pertenecen a un libro en escritura: Sinalectas.

Otros textos de ese libro: Nueve sinalectas, La muchacha de la performance, Siete sinalectas y Un camarero ejemplar y otras sinalectas.

Comentarios [ 3 ]

Imagen de Anónimo

Y a este muchachon que se aburre en Puerto Rico cuando algun amigo o novia que lo quiera mucho le va dar el mejor consejo de su vida: no escribir lo ilegible !

Imagen de Anónimo

¡Qué pasa! Estoy horrorizado. En esta página solo sacan bizcos y tuertos. Y ahora ese señor que habla de racismo y que también tiene un problema en el ojo! Por dios DDC ¿solo malas noticias de Cuba? ¿O es que todo se ha convertido en una sinalecta? Por favor ¡que alguien me aclare esto!

Imagen de Anónimo

¿Es esto lo que llamamos "muela bizca"? De todas maneras, creo que son las "mejores" sinalectas, so far..., ya que en el bravo nuevo mundo sinaléctico, mientras más desmejorado, mejor.