Jueves, 19 de Julio de 2018
Última actualización: 00:05 CEST
Narrativa

Helado místico

(GELATERIADIPIAZZA.COM)


Acusión

 

Recibió una acusión. Bajó las escaleras con la esperanza de encontrar en la calle un par de letras extraviadas. La A la encontró fácilmente, estaba dentro suyo, principio de todo. Tal vez otros se hubieran demorado más en descubrirla. El juicio fue normal, pero menos serio que con una acusación normal. Lo culpaban de haber tocado unas nalgas intentando hallar la C. Le faltaba realidad a todo, incluso a la calva del abogado: demasiado brillo.




El morado

 

La enfermera entra y lo regaña: "¿Por qué la inyectas si no sabes?" Él le pide que lea la nalga inyectada. La enfermera solo logra los dos primeros versos: "I like to fuck horses, I like to fuck nurses", pues el poema se interrumpe con el morado que él ha hecho al inyectarla. "Imagine que el morado lo hubiese dejado usted, la referencia a la enfermera interrumpida por el morado que deja una enfermera real, intolerable modo extraliterario de escapar de mi verga." La enfermera se siente ofendida pues ella no deja morados, mas cuando trata de irse el caballo que el hombre ha encargado por teléfono entra a la habitación y ya no queda espacio, al punto que se tiene que pegar demasiado al hombre y todo se pone demasiado sugerente.

 

 

 

Helado místico

 

No entiendo los genes, así que no creo en ellos, y con la electricidad lo mismo. Para mí el helado caliente paladeado con lengua de robot inalámbrico, el abyecto pedazo recibiendo gorriones en cerebro de plástico. Que un perro me arrastre y el asfalto raspe mi cabeza borrando ese aleteo, que me saque del tiempo, de la memoria que en mi cama me mata.

 


Javier Marimón nació en Matanzas, en 1975. Ha publicado los cuadernos Formas de llamar desde Los Pinos (1999), El gatico Vasia (cómo engañé al Súbito) (2001), Himnos urbanos (2002). Estos textos pertenecen a un libro en escritura: Sinalectas.

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6 comentarios

Imagen de Anónimo

Jajajajaja.... un poeta que se toma en serio, después de todo...

Imagen de Anónimo

Si, como dices, estoy perdido y no lo sé, entonces no me estoy dando cabezazos contra la pared (de hecho me lo estoy gozando más que nunca). Supongamos que tal vez tengas razón y este sea mi ocaso poético (lo que dudo, y tengo varios libros inéditos pa romperte la crisma), entonces pareces ser de esos que gozan el fin de los mostros con la ronosa envidia de los que nunca fueron nadie. Porque tú, oh, muchacha ya no tan joven, nunca empezaste siquiera a ser alguien. Tan resentida estás todavía conmigo por ignorar repetidas veces tus peticiones de textos? Relájate y goza, y sobre todo estudia más, a ver si al menos mejoras tus "ensayitos".JM

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Además, es poesía muy vieja... bastante anticuada y conservadora.

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Hay lo horroroso del art brut, hay lo horroroso del hígado a la vinagreta, hay lo horroroso de la poesía encontrada, mala, de a tres patadas, puteada y tomada por el trasero... y hay la poesía mala de un buen poeta que llegó a un callejón sin salida, está perdido y  o lo sabe... y ésa es la peor. Jajaja-ja, siempre es de lo más divertido ver a un poeta dando cabezazos contra la pared. Jaja. jaja...

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Jajaja, siempre me divierto mucho con estos comentarios que confirman mi rumbo. Prepara el hígado porque vienen más...El autor

Imagen de Anónimo

Horroroso! Este niño ha perdido el rumbo...

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