Lunes, 19 de Agosto de 2019
Última actualización: 20:26 CEST
ARTE

Museo de Civilizaciones Negras de Senegal dedica su primera exhibición itinerante a Cuba y Haití

'Redresseurs' (d), del colectivo de arte cubano The Merger. (THE NEW TORK TIMES)
Un trabajador limpia un cristal frente a la instalación del cubano Douglas Pérez, 'Romance de la Garde Noire'. (THE NEW YORK TIMES)

El nuevo Museo de Civilizaciones Negras de Senegal, que abrió sus puertas en medio de la discusión por el reclamo del arte saqueado a África durante la era colonial, dedica sus primeras exhibiciones itinerantes a Cuba y Haití.

Según publicó un extenso reportaje de The New York Times, Hamady Bocoum, director general de la instalación, quiere dejar de lado el enfoque etnográfico, reinventar las exhibiciones, el discurso y el diseño con el fin de crear un nuevo tipo de espacio para la autorrepresentación.

Las muestras actuales incluyen La cuna de la humanidad y África ahora. Otra llamada La caravana y la carabela rastrea cómo las nuevas comunidades africanas en el extranjero surgieron del comercio de esclavos. Es por ello que la primera de sus exhibiciones rotativas se centra en Haití y Cuba.

Es un trabajo "que nos permite llegar al fondo de la historia de África", precisó Bocoum, quien también es profesor de Arqueología en la principal universidad de Dakar.

Si la línea de tiempo de la humanidad africana fuera solo un día, dijo, la colonización y la esclavitud "fueron solo un minuto".

"No debemos olvidar que África existió antes de eso y cómo África ha contribuido a la globalización de la negritud", dijo. "Lo que es importante para nosotros es volver sobre la historia de África hasta ahora".

Un árbol de 18 metros, llamado "La Saga del Baobab", es del artista haitiano Edouard Duval-Carrié y es un ejemplo de cómo el académico quiere que el museo refleje las contribuciones de la diáspora.

Cerca de 500 piezas de fuera del continente incluyen obras de Philippe Dodard de Haití y Elio Rodríguez de Cuba.

Una de las salas incluye una pared curva azul donde los productos para aclarar la piel se derraman en su base. Se trata de una pieza de 2017 de Juan Andrés Milanes Benito, un artista cubano que vive en Noruega.

Milanés Benito propone un debate sobre la práctica a veces poco saludable de blanquear la piel que en Ruanda ha llevado a redadas en farmacias para confiscar cosméticos peligrosos.

También del cubano Douglas Pérez es la pieza "Romance de la Garde Noire" (2018).

El museo, el más grande y moderno de la región, tiene como objetivo celebrar las contribuciones de las civilizaciones negras en todo el mundo. Su creación fue la visión del poeta Léopold Sédar Senghor, el primer presidente poscolonial de Senegal.

De acuerdo con The New York Times, en la década de 1960, Senghor ayudó a fomentar el movimiento de bibliotecas Negritude que defendía la idea de una identidad compartida entre los africanos de todo el mundo.

Es un giro peculiar que el museo finalmente haya fructificado con la contribución de una donación de China por 34 millones de dólares. Un recordatorio de que Pekín paga gran parte de la factura es notable en el equipo de extinción de incendios espaciado a lo largo de las salas de exhibición y etiquetado en caracteres chinos.

Yaya Ngom, una artista de Dakar de 53 años que se especializa en Diseño de Interiores, declara que la mayoría de los africanos conocen su historia y su patrimonio solo a través de libros y documentales, y la mayoría de ellos rara vez son producidos por africanos.

El museo, sostiene, "es un importante punto de inflexión para nosotros como continente para poder conocer sobre nosotros mismos a través de nuestras propias enseñanzas y reescribir nuestra propia historia a través de estos objetos".

Hasta el 95% del patrimonio cultural de África se encuentra fuera del continente en los principales museos de Europa. Solo Francia tiene 90.000 objetos de África subsahariana en sus museos.

Un informe sobre la restitución africana entregado en noviembre al presidente francés, Emmanuel Macron, recomendó que todos los objetos que fueron retirados del África subsahariana sin el consentimiento de sus países de origen y enviados a Francia continental se devuelvan permanentemente, siempre que el país de origen los reclame.

Así lo ha hecho Senegal y muchos de estos objetos de arte vuelven al Museo de Civilizaciones Negras, aunque aún no lo hacen de manera permanente. El proceso de devolución aún no se concreta en todos los casos.