Domingo, 16 de Diciembre de 2018
Última actualización: 19:17 CET
Conferencia

Abel Sierra hablará en Miami sobre 'las UMAP y la reescritura de la Historia'

La psicóloga Liliana Morenza, miembro del equipo de investigación de psicólogos en las UMAP, junto a dos homosexuales de la Compañía 4. Camagüey, 1967. (LETRAS LIBRES)
Abel Sierra Madero. (EL NUEVO HERALD)

El Centro Cultural Español de Miami (CCEMiami) invita a la conferencia Nadie escuchaba. Las UMAP y la reescritura de la Historia, impartida por el académico cubano Abel Sierra, este 6 de junio.

"Entre 1965 y 1968 el gobierno cubano emplazó, en la región central del país, decenas de campos de trabajo forzado conocidos como Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP), donde fueron enviados alrededor de treinta mil hombres bajo la cobertura de la ley del Servicio Militar Obligatorio. La estructura híbrida entre campos de trabajo y unidades militares sirvió para camuflar los objetivos reales del reclutamiento y desligar a las UMAP de la tradición del trabajo forzado. De este modo se podía justificar la organización y la disciplina de tipo militar a la que estaban sometidos los confinados", explica Sierra.

"Las UMAP no pueden ser entendidas como una institución aislada, sino como parte de un proyecto de 'ingeniería social' orientado al control social y político. Es decir, una tecnología que involucró a los aparatos judicial, militar, educacional, médico y psiquiátrico. Para el emplazamiento de las unidades se emplearon complejas metodologías para la identificación de determinados sujetos, su depuración dentro de las instituciones y organizaciones políticas y de masas, hasta el reclutamiento e internamiento", señala el académico.

"Varios fueron los criterios que las autoridades tomaron en cuenta para reclutar e internar a miles de sujetos en los campos de trabajo forzado. Uno de ellos fue la homosexualidad y se calcula que alrededor de ochocientos homosexuales fueron recluidos en las unidades. Sin embargo, también hubo otras razones políticas", relata Sierra en un artículo publicado en Letras Libres.

"Los castigos en las UMAP podían ir desde los insultos verbales hasta el maltrato físico y la tortura". Muchos de los que fueron recluidos allí "aseguran que una de las modalidades de castigo empleadas por algunos oficiales consistía en enterrar al confinado en un hueco y dejarlo con la cabeza fuera durante varias horas. A algunos los introducían en un tanque de agua hasta que perdieran la conciencia, a otros los ataban a un palo o a una cerca y los dejaban durante la noche a la intemperie para que fueran presa de los mosquitos".

"Las vejaciones que tuvieron lugar en las UMAP, en nombre de la 'higiene social', dan cuenta del componente homofóbico de la Revolución cubana", señala Sierra.

Abel Sierra Madero (Matanzas, 1976) es historiador, ensayista, investigador y crítico. Es doctor en Historia por la Universidad de la Habana (2009). Actualmente se encuentra finalizando su segundo doctorado en la Universidad de Nueva York (NYU). 

Por más de una década ha trabajado sobre temas relacionados con la Historia de la Sexualidad en Cuba y América Latina. 

Ha obtenido varios premios entre ellos el Casa de las Américas por el libro Del otro lado del espejo. La sexualidad en la construcción de la sociedad cubana (2006). 

También ha recibido becas de investigación de la Fundación Ford y del programa Erasmus Mundus de la Unión Europea. En 2012 obtuvo el premio Martin Duberman que otorga el Centro de Estudios LGBT de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY).

El evento es este 6 de junio, a las 7:00 pm, en el CCEMiami (1490 Biscayne Blvd, Miami, FL), entrada gratuita.

1 comentario

Imagen de Anónimo

Los homoxesuales del regimen dirigidos por Mariela Castro que nego la existencia de la UMAP ahora salen en Congas y despues nadie los protege y hasta son arrestados.

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