Miércoles, 1 de Marzo de 2017
20:37 CET.
Literatura

Armando L. Correa dona al Centro Hebreo Sefardí de La Habana documentos del buque St. Louis

El periodista y escritor Armando Lucas Correa donó este martes al Centro Hebreo Sefardí de La Habana una serie de documentos relacionados con el buque St. Louis, cuya historia sirvió de inspiración para su primera novela, La niña alemana.

"Durante los últimos años he intentado adquirir todo lo que existe del St. Louis en el mundo. Decidí hacer esta donación al centro porque todos los que investigan sobre la travesía de la nave vienen a Cuba y, sin embargo, en el Archivo Nacional no existe un solo documento sobre el tema", dijo Correa, editor jefe de People en Español, la revista hispana de mayor circulación en Estados Unidos.

"Esto ha sido una gestión personal con el centro; no gubernamental. Poco a poco he traído los documentos más importantes, y más adelante enviaré los otros objetos", agregó.

"No se trata de un servicio religioso, ni de promover mi libro, que no está a la venta en Cuba, sino de compartir lo que sé del St. Louis", aclaró.

Durante años el autor cubano exiliado investigó la historia del trasatlántico que en 1939 transportó a Cuba judíos que huían del régimen nazi y a quienes se les negó la entrada a la Isla. Entre los documentos donados por Correa está el diario del capitán del barco, Gustav Schroeder.

La presidenta del Centro Hebreo Sefardí, Mayra Levy, aclaró que el evento durante el cual Correa entregó la donación no fue una presentación de su libro: "Solo queríamos hacer público nuestro agradecimiento", dijo.

Aunque está en marcha la Feria del Libro en La Habana, Correa no fue invitado a presentar su obra.

"Algunos de los objetos son originales de gran valor y otros copias, pero con un alto grado de información que enriquece nuestra exposición sobre cómo la comunidad de hebreos de Cuba acogió a los inmigrantes judíos antes, durante y después de la Segunda Guerra Mundial", afirmó Levy.

"Cuba nunca se ha caracterizado por el antisemitismo, la única mancha histórica que tenemos en nuestro historial es lo ocurrido con el buque St. Louis, cuando no se le permitió a los emigrantes judíos alemanes desembarcar, más que nada por un problema de avaricia", consideró.

La novela La niña alemana fue publicada en noviembre de 2016 en español e inglés en Estados Unidos por Atria Books, una división de Simon & Schuster. La obra, aclamada por la crítica, es un éxito de ventas y para fines de este año será publicada en 18 países, incluyendo Polonia.

Nacido en Cuba, Correa vive en Estados Unidos desde los años 90. Su carrera profesional comenzó como crítico de teatro y danza en La Habana, donde en 1988 fue nombrado editor de la revista de artes escénicas Tablas.

Es autor del libro autobiográfico En busca de Emma: Dos padres, una hija y el sueño de una familia (Harper Collins, 2009). Ha ganado varios premios de la Asociación Nacional de Publicaciones Hispanas y la Sociedad de Periodistas Profesionales.

Comentarios [ 8 ]

Imagen de Anónimo

Pues si, ahora me entero q existió un St. louis. Eso en Cuba no lo sabe nadie, y el libro va  a ir x igual camino.

Imagen de Anónimo

"La carne llama .....". Parace que este dicho es inevitable para estos personajes que al cabo del tiempo sienten la necesidad de regresar a vivir "glorias pasadas". Ramaco Jones 

Imagen de Anónimo

Pues Zoé hace muy bien. Yo haría lo mismo. Yo me fui de Cuba huyendo, y más él debido a lo que todo el mundo sabe, porque lo hizo público, por su sexualidad. Entonces ha ido a apoyar a la tiranía. A ningún judío se le hubiera ocurrido congraciarse con Hitler ni la Alemania Nazi. Merece nuestro desprecio total y absoluto.

Imagen de Anónimo

Deja que se entere Zoe Valdes, que es tan amiga de este señor. Esa amistad correrá la misma suerte que la de su ex amigo Pepe Horta cuando de idió irse a vivir a Cuba.

Imagen de Amadeus

A mi me maravillan estos tíos que se van de Cuba y luego regresan para congraciarse con el régimen. Como apuntan otros comentaristas más abajo la donación hubiera sido mejor apreciada y guardada en la Cuban Heritage Collection o todavía más en el Museo del Holocausto en Israel.

En Cuba a quién le importan los documentos sobre el barco St Louis que nadie sabe qué cosa fue ni que ocurrió; y encima se pierde, se lo comen las polillas o los hongos de la humedad. 

Yo te digo a ti…

Imagen de Anónimo

Debe respetarse la decisión del propietario, pero con el clima (y los otros factores adversos) de Cuba, quizá no fue buena idea. Yo huibiera preferido la Cuban Heritage Collection, donde estarían mejor cuidados y más accesibles a los interesados. Pero es una decisión que sólo compete al dueño.

Imagen de Anónimo

En Cuba se van a echar a perder. Debió donarlo a Israel. Allí tienen tremendo museo sobre el Holocausto con unas condiciones de preservación y exposición increibles.

Imagen de Anónimo

Bravo, Armando Correa!

Importante: Cualquier utilización del sitio significa conformidad con los términos y condiciones de uso.