Miércoles, 28 de Septiembre de 2016
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Artes Plásticas

Homenaje en Miami al pintor Julio Herrera Zapata

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El pintor Julio Herrera Zapata (1932-2001) será homenajeado en Miami con una muestra que recoge una selección de sus obras en papel.

Se trata de "otro maestro de la pintura de la diáspora cubana totalmente silenciado en la Isla y apenas conocido en los Estados Unidos", dijo el curador de la exposición, Jesús Rosado, en un mensaje recibido en la redacción de DIARIO DE CUBA.

"Esta muestra (…) pretende develar por primera vez en estas latitudes un impresionante oficio pictórico que está por descubrir para los interesados y estudiosos del arte cubano contemporáneo", añadió.

La exposición, organizada por el proyecto Sweet Home Museo Cubano, será inaugurada el próximo jueves 14 de marzo, a las 6:00p.m. (hora local) en la WDNA Jazz Gallery (2921 Coral Way, Miami, FL 33145). Estará abierta hasta el 24 de este mes.

Julio Herrera Zapata nació en Madrid el 12 de febrero de 1932, pero su familia se mudó rápidamente a Cataluña. Pasó su infancia bajo la Guerra Civil Española y, tras la derrota republicana, estuvo recluido con sus padres y hermanos en un campo de concentración.

Llegó a Cuba con solo siete años de edad, según una biografía publicada por el blog El Imparcial Digital.

En la Isla, estudió en el Instituto de la Víbora. En 1953, junto a su primera esposa se trasladó a Nueva York a estudiar Diseño Gráfico en Parsons School of Design y Arquitectura y Filosofía en Columbia University.

Atraído por la revolución de 1959, regresó a Cuba. Junto con Manuel Rodríguez de la Cruz fundó el Taller Nacional de Cerámica de Santiago de las Vegas; trabajó como diseñador gráfico y fue miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).

En 1962, después de haber recibido varios premios nacionales e internacionales de pintura, fue incluido en el primer libro que se editó sobre la plástica cubana del siglo XX, titulado Pintores Cubanos, junto a los nombres de los artistas más importantes de Cuba en ese momento.

En 1965 viajó a Francia, junto con su segunda esposa, invitado a participar en la Bienal de París. Decepcionado por el camino que tomaba el régimen de Fidel Castro, imponiendo a los artistas los modelos del realismo socialista, y atraído por las nuevas convulsiones políticas y manifestaciones sociales que vivía la Europa, se quedó en la capital francesa.

El Gobierno cubano lo borró de la historia de las artes plásticas del país, desmontó sus cuadros de los museos, e impidió la salida de la Isla a sus dos hijas menores durante tres años.

Tras su exilio, participó en exposiciones colectivas y presentó muestras personales en países como Francia, Suiza, Suecia, Bélgica, Alemania, Estados Unidos, España, Italia y Reino Unido.

En 1968 recibió el Primer Premio de la Bienal de Lignano, Italia, por su obra Science au service de l’Homme. Obtuvo la Beca Cintas en dos ocasiones: 1973-1974 y 1976-1977.

En 1990, realizó una exposición retrospectiva por sus 25 años de pintura en la Galerie Alain Letailleur, de París.

Unos años después se fue a vivir a la selva de Chiapas con su tercera esposa, a quien había conocido en México, en 1989.

A pesar de su aislamiento, su obra fue ampliamente exhibida en Europa, Estados Unidos y México y realizó once exposiciones personales en los noventa.

Regresó a París finalizando el siglo XX. Después de un viaje a África a inicios de 2001, fue diagnosticado de cáncer en los pulmones y el médico le pronosticó menos de un mes de vida.

Falleció el 26 de mayo de ese año acompañado por su tercera esposa y varios de sus hijos de sus dos matrimonios anteriores.

De su trabajo como ceramista, uno de sus jarrones, con fecha de 1957, fue la imagen de un sello postal cubano en 1966, diseñado por el pintor suizo Rudolf Häsler.

Como grabador, Herrera Zapata dejó una vasta producción.

Sus cenizas descansan en Lérida, Cataluña, entre los árboles de la casa de campo construida por su padre.