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Los Puntos a Las Íes

'El asesinato de una mujer es un ataque a la sociedad'

La abogada de DDC Maylín Fernández, la activista Marta María Ramírez y la especialista mexicana Karla Amozurrutia hablan en 'Los Puntos a las Íes' sobre los feminicidios en Cuba y la inacción del Gobierno.

Madrid
Marta María Rodríguez.
Marta María Rodríguez.

En lo que va de año se han reportado 18 feminicidios en Cuba. Son las organizaciones feministas independientes las que verifican y recogen estos casos, para los que no hay registros oficiales del Gobierno cubano.

"Estamos en un momento crítico, esta es la tercera vez que pedimos un ‘estado de emergencia’ por feminicidios en Cuba", dijo en Los Puntos a las Íes la feminista Marta María Ramírez. "Cuando comenzó la pandemia alertamos al Gobierno, pero el Estado cubano, que es feminicida, nos ignoró. El Estado sigue diciendo que no hay crimen de mujer que quede impune y esto no es cierto, porque si el feminicidio no está legislado correctamente, los operadores del derecho, sin ningún entrenamiento, no pueden reconocerlo".

Debido a la nula existencia de registros anteriores a 2019, es difícil saber la tendencia de los feminicidios en Cuba. Solo a partir de 2019 la organización independiente Yo Sí Te Creo y la publicación Alas Tensas comenzaron a recoger casos.

"Podemos asegurar que de 2019 hasta acá ha habido un aumento de las denuncias y de las confirmaciones de casos de feminicidios. Los casos de los que hemos recopilado datos son reales y la tipificación es correcta", contó Ramírez, quien aseguró que solo estamos presenciando la punta del iceberg.

Para la abogada Maylin Fernández, miembro de DIARIO DE CUBA, Cuba necesita una ley integral contra la violencia de género. "Sabemos que una ley por sí sola no va a acabar con el problema, ninguna ley por sí misma acaba con ningún fenómeno social, pero permite visibilizarlo, que las personas conozcan que están viviendo dentro de la violencia de género, luego [permite] un tratamiento integral, protocolos de prevención, formación de personal, cosas que hoy no existen".

Fernández destacó que en Cuba solo se trata la violencia de género desde la esfera punitiva, mientras la educación y la prevención en diferentes etapas son nulas. "Es cierto que con el nuevo Código de las Familias se establece un tratamiento diferenciado para esos casos, pero ninguno desde la prevención, sino desde la respuesta punitiva; o sea, cuando ya ha acontecido un hecho de violencia de género, entonces se castiga".

"En la práctica no existen protocolos para el tratamiento a las denuncias, ni personal calificado para la atención en las unidades de la Policía Nacional (PNR) o en los centros asistenciales de salud. Tampoco hay políticas públicas, el Programa para el Adelanto de la Mujer, presentado como un gran paso de avance en la estrategia integral de prevención, que se presentó durante la pandemia, no fue percibido por la sociedad, la línea 103 para denunciar casos no funciona y no considero que exista una respuesta rápida por parte de la policía ante denuncias u órdenes de alejamiento", continuó Fernández.

Según la abogada, la violencia de género no se puede abordar de manera unidireccional. Desde el ámbito educacional no se habla del tema en ningún nivel académico. "En la carrera de Derecho, por ejemplo, no se hace trabajo de campo para detectar a familias vulnerables a la violencia de género".

Las alertas tempranas en los medios de comunicación son otra de las medidas que piden las organizaciones feministas independientes en la Isla. En el caso de Cuba, en donde el Gobierno es el dueño de todos los medios de comunicación, sería fácil lanzar estos avisos. "Los cubanos son muy seguidores de la radio y la televisión, y no existen campañas encaminadas a la protección de las mujeres y la educación a la ciudadanía", concluyó Fernández.

Actualmente, en Cuba las activistas feministas tienen que negociar con empresas privadas para lanzar estas alertas. "El Gobierno tiene las condiciones, pero le falta la voluntad política, no les importamos", opinó Marta María Rodríguez.

Preguntada sobre la posibilidad de decreto del "estado de emergencia" en Cuba por violencia de género, Fernández dijo que este no se debe entender como el mecanismo legal ante un estado de catastrofismo en el que se priva a las personas de sus derechos para que el Gobierno asuma el control total. "Las feministas en Cuba no están hablando de eso, en este caso sería un mecanismo de tomar acción; obliga al Gobierno a establecer protocolos, políticas públicas destinadas a combatir la violencia de género y darle prioridad en la agenda".

Según la especialista en Estudios de Género en México Karla Amozurrutia, el mexicano es también un Estado feminicida. "En México asesinan a 11 mujeres todos los días. Las leyes dictadas por el Gobierno no ayudan, pero sí ha sido muy útil para la exigencia de los derechos humanos el desarrollo de las alertas tempranas a nivel de redes colectivas. Las organizaciones no gubernamentales también han tenido un peso fundamental en México".

Para Amozurrutia, "las organizaciones no gubernamentales y las colectivas han generado redes de acompañamiento de las familias para la exigencia de justicia, pero también para acciones de prevención y difusión. Lograr prevenir en la etapa primaria es fundamental, y en esa los gobiernos nos están debiendo mucho".

La especialista opinó que el trabajo con los hombres agresores también es fundamental, y no existen programas para aquellos que quieran trabajar sus masculinidades hegemónicas y violentas. Amozurrutia hizo hincapié en no ver los casos de feminicidios de forma individualizada: "cuando matan a una mujer con violencia están también afectando a la comunidad en su todo, debemos hacer partícipe a la sociedad", concluyó, asegurando que el caso de México puede ayudar mucho a Cuba.

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