Miércoles, 26 de Junio de 2019
Última actualización: 18:12 CEST
Economía

Precisiones a Rodrigo Malmierca

Rodrigo Malmierca (GRANMA)

El ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera de Cuba (MINCEX), Rodrigo Malmierca, declaró recientemente en un tuit que "La Ley 118 de Inversión Extranjera no establece ninguna limitación respecto al origen del capital". Cinco años antes, él mismo había definido esa Ley como: "una actualización profunda del proceso de transformaciones que se desarrolló al inicio de la Revolución para poner los principales medios de producción en manos del Estado Revolucionario". Es decir, para consolidar el monopolio del Estado.

Para atraer la inversión foránea —excluyendo a los nacionales— se promulgó el Decreto-Ley 50 en 1982, la Ley 77 en 1995, el Decreto-Ley 165 (para crear las zonas francas) en 1996 y el Decreto Ley 313 (para crear la Zona Especial de Desarrollo Mariel) en 2013, sin que se lograran sus objetivos, pues las condiciones impuestas son atípicas para las empresas que operan en economías de mercado.

Las medidas coyunturales introducidas por Fidel Castro en los años 90 y las reformas de Raúl Castro a partir del 2008 —dirigidas a sostener el poder e insuflarle eficacia al modelo totalitario sin alterar su naturaleza— fracasaron. La disminución del Producto Interno Bruto de forma sostenida puso a la orden del día la necesidad de altos montos de inversión, algo que en las relaciones económicas internacionales ningún país puede obviar.

En febrero de 2014, en el XX Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba, sin mencionar a los cubanos, Raúl Castro dijo: "debemos tener en cuenta la imperiosa necesidad de fomentar y atraer la inversión extranjera en interés de dinamizar el desarrollo económico y social del país". Según los cálculos gubernamentales, la salida de la crisis requiere de un crecimiento anual del Producto Interno Bruto del 5 al 7%, lo que implica inversiones de entre 2.000 y 2.500 millones de dólares anuales.

Con esos antecedentes se aprobó en 2014 la Ley 118 de Inversiones Extranjeras, más flexible que las precedentes, pero excluyente respecto a la participación de los cubanos independientes del Estado. Sin embargo, en diciembre de 2016 el Ministro de Economía y Planificación reconoció que "la inversión extranjera continúa siendo muy baja". Y en 2017 apenas se sobrepasaron los 500 millones de dólares. La causa: la estatización, la subordinación de la economía a una ideología y la falta de voluntad política.

Ahora, con la situación agravada por la entrada en vigor del Título III de la Ley Helms-Burton, el Gobierno emite una tímida señal, que si viniera acompañada de otras medidas pudiera interpretarse como la disposición —tardía pero disposición al fin— de permitir la participación de los cubanos en el proceso inversionista, cuya exclusión ha sido y es uno de los talones de Aquiles de la economía cubana.

El artículo 2 define al Inversionista extranjero como: "persona natural o jurídica, con domicilio y capital en el extranjero", y al inversionista nacional como “persona jurídica de nacionalidad cubana, con domicilio en el territorio nacional”. Como la personalidad jurídica está limitada a empresas estatales y a “cooperativas”, subordinadas a los fines estatales, el resto de los cubanos queda excluido de dicho proceso, como lo expresó en una oportunidad Rodrigo Malmierca cuando creía que los dólares de los inversionistas foráneos lloverían sobre la Isla: "Cuba no irá a buscar inversión extranjera a Miami. La ley no lo prohíbe, la política no lo promueve". Tampoco en ninguna de las continuas campañas para atraer inversionistas se mencionó a los potenciales inversionistas nacionales. 

¿Cómo explicar las palabras de Déborah Rivas, directora general de Inversión Extranjera del MINCEX, según las cuales han existido "varias propuestas" de inversión de emigrados cubanos y sin embargo, ninguno se haya establecido en cinco años, mientras que cientos de empresarios foráneos se han instalado o han escapado nuevamente de Cuba? Esas declaraciones generan dudas sobre la voluntad política para hacer realidad las intenciones expresadas por diversos funcionarios cubanos.

Si realmente no se establece ninguna limitación respecto al origen del capital, ¿por qué el Gobierno no se dirige a los cubanos con independencia de donde vivan?. Pues si injusto es la exclusión de los residentes en el exterior, más injusto es negarle ese derecho a los que residen en la Isla, entre ellos a los miles de cuentapropistas que estarían dispuestos a participar en inversiones más allá de los permitidos puestos de fritas, de los acosados almendrones o de las ventas ambulantes.

El hecho indiscutible es que el caso cubano es el único de la región en que sus habitantes están excluidos de participar como sujeto en los destinos económicos de su nación. Una decisión ideológica que anula el interés de los nacionales por los resultados de la economía y genera sospechas en los inversionistas foráneos, algo ajeno a los derechos más elementales y a la dignidad humana. Se trata de la negación del concepto martiano de República, concebida como estado de igualdad de derecho de todo el que haya nacido en Cuba o el de país de muchos pequeños propietarios.

Por tanto, para darle valor a las declaraciones del Gobierno, entre las muchas medidas necesarias, se imponen liberar definitivamente la economía de las trabas ideológicas y legalizar el derecho de los cubanos a ser propietarios y participar como inversionistas a la par con los inversionistas extranjeros. Es decir, desterrar definitivamente la exclusión.

De no ser así, será otra pérdida de tiempo, si es que queda tiempo para desperdiciarlo.

8 comentarios

Imagen de NARCO

Este Malmierca no está emparentado con los Rojas de Santa Clara? Es cagao a ellos.

Imagen de Lagrange

Tradicionalmente, la dictadura habanera abre las nalgas bajo presión: en 1993, cuando el país se caía a pedazos, el Cagandante acepto que sus sumisos subditos tuvieran dolares. De ahi en adelante, cada vez que la economía cae en barrena le abren un poco la llave a los cuentapropistas, unica valvula reguladora de la debacle economica. Despues, en cuanto se recuperan un poco, regresan a sus andadas. Este gesto de querer meter a los "gusanos" en las inversiones es una muestra de lo jodido que esta el panorama en la isla.

Imagen de Ares III

Cada vez que tocan el tema de China y Vietnam como paradigmas para Cuba se les escapa algo: China y Vietnam dieron seguridades jurídicas y entorno de seriedad y garantías a su emigración. También hubo derechos civiles y ciertos derechos políticos. También fue una segunda generación gobernando al país. No era el Mao-Castro anquilosado y atornillado al poder. Hasta ayer mismo el gobierno cubano demonizaba la emigración y la llamaba "aliada del imperialismo" y "mafia terrorista". Hoy se cambió de ropa y quiere que les traigan sus dólares. Ya no son mafiosos ni terroristas. No veo al gobierno cubano respetando para nada a sus nacionales ni dándoles derechos ni garantías de ningún tipo.Allá el que les crea. 

Imagen de Ares III

Otro además ¿adónde quedó la constitución? Espuria y todo no reconoce una segunda ciudadanía para los cubanos. Si vas a Cuba tiene que ser como cubano. (para que te apliquen todas las leyes represivas, hasta el decreto 349) No como extranjero. Entonces ¿van a admitir una segunda ciudadanía para inversionistas? ¿Van a reconocer todos los derechos que le asisten a esos cubanos al ser ciudadanos de otros países? Derechos civiles que son más y de mayor alcance de los que le tocan por ser cubanos?

Imagen de Balsero

La cárcel estará a la vuelta de la esquina para los cubanos for export que quieran invertir. Peor aún que los extranjeros, que al menos tienen un gobierno (y una embajada) que los defiende. Sufrirán el doble la inseguridad jurídica.

Imagen de Ares III

Además ¿qué derecho le asiste a ese empresario cubano? No tiene derechos civiles ni políticos. Los perdió todos al emigrar. Si pisa el país -solo con pasaporte cubano en la mano- queda automáticamente sujeto a toda la represión y arbitrariedades del régimen. Si protesta por un tema de su inversión puede terminar en la cárcel y le quitan todo. Nada más que diga que no está de acuerdo con el más insignificante tema político para que lo jodan bien jodido. Recuerden mi explicación del artículo anterior de como se captaban a inversionistas extranjeros para chantajearlos y joderlos. Con cubanos no habría esa necesidad. Basta un chivatazo y los meten presos por cualquier bobería.

Imagen de Ares III

Yo quisiera saber cuáles son esas "varias propuestas de inversión de emigrados cubanos" que según la Déborah les llueven desde hace tiempo. Eso me suena al final a invento para lavar dinero de testaferros o la droga del ELN o algo parecido. Todos los cubanos han sabido desde hace 60 años que el castrismo no tranza ni quiere saber de millonarios ni empresarios cubanos. Todo el poder para la cúpula castrista. Todas las últimas desiciones son de ellos.

Imagen de Miguel Fernandeù

Desde hace ya un tiempo el desgobierno de Cuba esta tratando de cautivar a los cubanos que partieron del pais,antes fueron traidores, vende patria,gusanos,mercenarios,etc,etc,etc, ademas de varios califcativos mas,pero al ver que el capital de los cubanos a progresado fuera del pais los quieren manipular con todas estas leyes,que no sirven para ni hostias,pues cuando se les antoje los votan y le quitan todas las inversiones que quizas puiedan hacer,desde la famosa visita de los 55 hermanos no han dejado de ver cuanto la comunidad cubana en el exterior con la ayuda a sus familiares a hecho progresar la economia de Cuba hundida por la falta de conocimientos de como se dirije un pais.Jamas pondre un centavo en Cuba para invertir nada,que se lo coman con fango porque Gofio ya no hay,asi que le vayan a otro estupido con esos cantares yo soy como Ulises que me puse cera en los oidos para no escuchar los cantos de Sirena de esa plebe que a destruido un pais sin que caiga una bomba,

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