Domingo, 26 de Mayo de 2019
Última actualización: 03:36 CEST
Salud

¿En peligro la misión médica cubana en El Salvador?

Cirugía oftalmológica. (EL SALVADOR.COM)

El presidente electo de El Salvador, Nayib Bukele, anunció en Twitter que "a partir de junio se restablecerá e incrementará el programa Misión Milagro. Cuando fui alcalde de Nuevo Cuscatlán vi como se beneficiaban cientos de adultos mayores, muchos que ya no tenían esperanzas de ver".

Esas declaraciones han puesto en entredicho la continuidad de la colaboración cubana en ese país una vez que, el próximo 1 de junio, asuma la Presidencia el mandatario que derrotó a la izquierda.

Desde 2015 funciona un centro oftalmológico especializado en el hospital Santa Gertrudis, en San Vicente. Allí, médicos de Cuba llegados a raíz de un convenio entre La Habana y los gobiernos del FMLN, han estado haciendo cirugías desde 2018.

Sin embargo, a mediados de este mes, la Junta de Vigilancia de la Profesión Médica (JVPM) de El Salvador denunció que esos profesionales no tenían la autorización necesaria de esa institución para hacer tales procedimientos quirúrgicos, según documentos a los que El Diario de Hoy tuvo acceso.

Algunos médicos salvadoreños, según esos medios locales, también habrían cuestionado que el Ministerio de Salud los ha desplazado para darles puestos de trabajo a oftalmólogos cubanos.

El personal médico de Cuba está en el país desde 2015, y llegó como parte de "Convenio específico para la Implementación de un centro oftalmológico en el hospital Santa Gertrudis, de San Vicente", mejor conocido como Misión Milagro, y firmado entre los ministerios de Salud de El Salvador y de Cuba a finales de mayo de 2015.

Los cubanos ganan 1.100 dólares mensuales más otros beneficios, en cumplimiento del convenio firmado en 2018 entre esos ministerios, indicó El Salvador.com.

"Dejemos de politizar las cosas buenas para nuestra gente", publicó Bukele y agregó que "además, contrataremos decenas de oftalmólogos salvadoreños para que acompañen el proyecto y lo hagan sostenible en el tiempo".

Según la alcaldesa de Nuevo Cuscatlán, Michelle Sol, "en Nuevo Cuscatlán hemos continuado con el programa y se han beneficiado al 100% los adultos mayores con Misión Milagro".

Desde que inició la Misión Milagro, ha sido el Ministerio de Salud, representado por su titular Violeta Menjívar, quien se ha encargado de gestionar, año a año, las autorizaciones correspondientes para el personal cubano.

La Fiscalía de El Salvador confirmó que ha abierto una investigación sobre el caso tras recibir el aviso de la Junta de Vigilancia de la Profesión Médica; sin embargo, uno de los voceros de esa institución explicó que por el mismo carácter de la investigación, no podían ofrecer detalles sobre su desarrollo.

El Diario de Hoy solicitó la posición oficial sobre el tema del Ministerio de Salud a través de María Teresa Escalona, jefa de la unidad de comunicaciones; ocho días después, Escalona dijo que había tramitado la solicitud, pero no le habían dado respuesta. "Publíquelo", respondió cuando se le advirtió que no se podía seguir esperando.

Según el propio periódico, desde julio de 2018 los médicos cubanos no cuentan con la autorización de la Junta de Vigilancia de la Profesión Médica (JVPM) de El Salvador, el ente encargado de otorgar las licencias para todo médico extranjero que quiera ejercer su profesión en el país.

Por esa razón, desde el 27 de febrero de 2019, la JVPM envió un documento a la Fiscalía y a la Dirección General de Migración y Extranjería, para que tomen cartas en el asunto. 

De acuerdo con el Acta 07/2019 de la JVPM, hay incluso dos médicos que nunca han tenido autorización para trabajar en el centro oftalmológico. Son las doctoras Susel Pozo Correa y Yuderkys Díaz Argueta, quienes, según la entidad, nunca han tenido autorización para ejercer de manera temporal.

Según el reporte, el 18 de diciembre de 2018 la ministra de Salud, Violeta Menjívar, envió solicitud al Consejo Salvadoreño de Salud Pública (CSSP), que a su vez la canalizó en los primeros días de enero de este año, hacia la JVPM, para que se extendiera la autorización temporal.

Los médicos a quienes se les tenía que extender el permiso eran Susel Pozo Correa, Yuderkys Díaz Argueta, Miladys Velásquez Matos, Roberto Moya García, Miguel Martínez Graverán y Lázaro Juan Quiroga Chaviano, así como los optometristas Carlos Andrés García Gutiérrez e Ivis Estrella Vera Castillo.

La ministra Menjívar solicitaba que el permiso fuera retroactivo, es decir, que la autorización cubriera desde julio de 2018 a junio de 2019; pero el permiso anterior se les había otorgado desde julio de 2017 hasta junio de 2018.

Por esa razón, la JVPM acordó investigar si los referidos profesionales habían estado ejerciendo y practicando cirugías desde julio de 2018 sin estar debidamente autorizados para ello.

El 7 de febrero, una inspectora de la Junta de Vigilancia de la Profesión Médica y el asesor jurídico de la misma hicieron la inspección en el hospital de San Vicente.

Cuando a la directora de ese centro hospitalario, doctora Eva María Orellana, le preguntaron si los médicos cubanos se habían quedado ejerciendo sin tener la autorización temporal de la JVPM, la funcionaria respondió que por omisión no se había tramitado en tiempo la respectiva autorización, pero que únicamente se habían quedado trabajando los señores Miguel Martínez Graveran y Roberto Moya García, pues los demás profesionales se habían ido del país.

Sin embargo, tras solicitar una serie de documentos, la inspectora de la JVPM y el asesor jurídico determinaron que Orellana había mentido. Martínez Graveran, Moya García, Quiroga Chaviano, Velásquez Matos, Pozo Correa y Díaz Argueta habían estado trabajando en el centro oftalmológico.

Tras esa inspección, también se determinó que Pozo Correa y Díaz Argueta nunca han tenido autorización temporal de la JVPM para ejercer su profesión en El Salvador.

De acuerdo con fuentes del Ministerio de Salud consultadas por los medios locales y que hablaron a condición de anonimato, desde que el primer grupo de médicos cubanos llegó a El Salvador se les ha otorgado permiso sin que se hayan cumplido a cabalidad los requisitos que exige el Consejo Salvadoreño de Salud Pública (CSSP) para otorgar autorización temporal.

Las fuentes aseguran que los profesionales cubanos ni siquiera han presentado los originales de sus títulos, que los acreditan como oftalmólogos.

En el contingente de cubanos no solo han participado médicos y especialistas en oftalmología, sino también enfermeras, anestesistas, licenciados en laboratorio clínico y en servicios farmacéuticos.

Las fuentes sospechan que todos esos profesionales, aparte de los médicos, también estarían ejerciendo su profesión en El Salvador sin contar con la debida autorización temporal de las juntas de vigilancia de sus profesiones.

Estos hechos abren un margen mayor a la incertidumbre, mientras el Gobierno del FMLN, tradicional aliado de La Habana, termina su periodo de mandato y asume un gobernante sobre cuyas posiciones políticas hay aún muchas dudas.