Miércoles, 20 de Marzo de 2019
Última actualización: 13:47 CET
Sociedad

Pelea sospechosa: matrimonio igualitario en Cuba

Carteles contra el matrimonio homosexual en una iglesia evangélica. (REUTERS)

"La iglesia cristiana inició una campaña homofóbica y nosotros respondemos con amor", exclama Ariel, un joven que se identifica como gay, mientras participa junto a una docena de activistas de la comunidad LGBTI habanera en una "besada" frente a la puerta de la congregación metodista ubicada en 25 y K, en El Vedado.

Esta acción, catalogada de "irrespetuosa provocación" por los feligreses reunidos en la misa matinal, es reflejo de la polémica desatada en la Isla por la reforma constitucional, que incluye un replanteamiento de la concepción del matrimonio, abriendo la posibilidad de este derecho entre personas del mismo sexo.

A criterio de Ariel, la iglesia cristiana fue la que dio el primer paso, al hacer una propaganda contra el matrimonio igualitario "que prácticamente convoca al odio y la violencia".

"Una cosa es tener una postura crítica contra el matrimonio entre personas homosexuales y otra cosa es la homofobia", apunta por su parte Marilyn, otra participante de "la besada", en referencia a mensajes que utiliza la iglesia cristiana en su campaña de rechazo.

"Estamos a favor del diseño original. Matrimonio: hombre+mujer", es la pancarta que adorna la entrada en las sedes evangélica, pentecostal y metodista en La Habana. Periodistas de las provincias orientales de la Isla reportaron la aparición de carteles en los que se lee: "Proteja a su familia y a sus hijos. Diga no al homosexualismo".

Como respuesta a una declaración conjunta de las denominaciones evangélicas, publicada en internet, sobre la aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo, un foro de activistas LGBTI en las redes sociales habría generado expresiones violentas, entre la que sobresalía: "si pasan de las palabras a los hechos no dudaremos en cortarles las manos".

Joel y Yelaine, un joven matrimonio que se ocupa de labores administrativas en la congregación evangélica ubicada en Avenida 58 entre 41 y 43, cerca del emblemático cabaret Tropicana, creen que nadie se percata de que la postura de la iglesia cristiana ante la posibilidad del matrimonio entre personas del mismo sexo es legítima.

"Nuestra guía es la Biblia, no el odio hacia ninguna persona. Lo que aborrecemos es el homosexualismo como pecado, no a las personas homosexuales. En nuestra iglesia se ora por Cuba y por los cubanos todos, y eso nadie lo resalta, al contrario, se nos acusa de fundamentalistas", explica Joel.

Yelaine rechaza versiones según las cuales las congregaciones evangélicas han puesto a disposición del público un libro para recoger firmas contra la aprobación del matrimonio entre personas del mismo sexo.

"Estos rumores, junto con ese otro de que circulamos materiales audiovisuales de contenido homofóbico, demuestran una clara manipulación del debate sobre otras cuestiones de las reformas constitucionales que atañen a los cubanos", opina.

'Criminalización de la otredad', una estrategia gubernamental

El Gobierno cubano habría negado a las iglesias cristianas, el 27 de octubre, la realización de un culto multitudinario por el día de la Reforma Protestante. Ese mismo día, las autoridades también prohibieron la iniciativa "Saca los besos del closet", organizada por el proyecto Abriendo Brechas de Colores (ABC) en respaldo al matrimonio igualitario.

Noel Nieto León, pastor de la Liga Evangélica, con sede en la Avenida 45 entre 82 y 84, Marianao, considera que, a pesar de ambas prohibiciones, es inédita y sospechosa la pasividad de un Gobierno que se distingue por su historial de represión de la libertad de expresión, sobre todo cuando se trata del ejercicio público.

"Las difamaciones contra la iglesia evangélica, que simplemente ejerce su derecho de expresarse libremente y que se guía estrictamente por sus credos y las sagradas escrituras, no son otra cosa que una criminilización de la otredad", opina Nieto León.

Interpreta esta aparente pasividad del Gobierno como una estrategia para tener enfrentada a la sociedad civil.

"Nuestras sedes son nuestro único espacio permitido, y ahora también está siendo difamado como lugar que genera odio y homofobia, en medio de un proceso de consulta popular de las reformas a la Constitución, que no llevan a ninguna parte", añade el pastor.

Uno de los feligreses de la Liga Evangélica, Yoel Suárez, refiere que las denuncias sobre las expresiones de violencia y odio de la comunidad LGBTI contra la iglesia cristiana en las redes sociales, están recogidas en un texto publicado en su blog personal.

"Muchos son los artículos del Proyecto de Constitución que deberían llamar la atención de los cubanos, no solo este con el cual el Gobierno ha encontrado una manera de confrontarnos como sociedad civil", agrega Suárez. Menciona como ejemplo el Artículo 59, que prohíbe "la objeción de conciencia".

Aunque no practica religión alguna, Daniela Martí, profesora de la enseñanza media, no está a favor del matrimonio entre personas homosexuales. Sin embargo, cree que la polémica desatada por el Artículo 68 del Proyecto de Constitución es una señal de que la sociedad civil cubana no está preparada para ninguna discusión pública.

"Además, se percibe que el Gobierno alienta lo que ya no es un debate, sino un intercambio de actos provocativos entre las partes en conflicto, la comunidad gay y la iglesia cristiana".

"Décadas atrás este Gobierno reprimió a religiosos y a homosexuales, hoy los enfrenta", advierte.

El Artículo 68 del Proyecto de Constitución replantea la definición de matrimonio. Dice que "es la unión voluntariamente concertada entre dos personas con aptitud legal para ello".

Las reforma constitucional deberá someterse a referéndum el próximo 24 de febrero de 2019.