Viernes, 14 de Diciembre de 2018
Última actualización: 07:58 CET
Política

Los que se fueron, los que se quedaron

Aeropuerto de La Habana. (CUBA TV)

Entre los que se fueron y entre no pocos de los que se quedaron, existe una tendencia —que los sicólogos calificarían de extrapunitiva (culpar a otros)—, de descargar en el otro sector la responsabilidad por la continuidad de la moderna esclavitud impuesta por el castrismo en Cuba, y de autoidentificarse como el sector más auténtico de la oposición.

Entre los que se quedaron están los que dicen: los que se fueron no saben lo que hemos tenido que aguantar los que nos quedamos, hemos sido más valientes y hemos enfrentado la fiera dentro de la jaula, aquí estamos, aquí seguimos y aquí estaremos.

Sin embargo, una cosa es la voluntad de continuar la lucha desde dentro y otra la posibilidad real de conseguirlo. No todos pueden.

Entre los que se fueron están los que expresan: los que se quedaron son unos aguantones, son cobardes porque no se enfrentan abiertamente al régimen. Son responsables de su continuidad y no tienen idea del sufrimiento en el exilio.

Otros que enfrentaron en época pasada al régimen desde la violencia, pero terminaron yéndose por razones lógicas de seguridad personal, no perdonan a los partidarios de las formas pacificas de lucha y los acusan de contubernio con el régimen.

Y así por el estilo se usan otros argumentos.

Es hora ya de que se concrete una maduración en todo el espectro opositor de dentro y de fuera del país. Hablamos de libertad y democracia, pero no somos capaces de respetar las decisiones personales de cada cual. La lengua o la tecla se sueltan rápido para decir mal de otros opositores, cuando todo el esfuerzo debería estar concentrado en condenar la dictadura.

Cada cual tiene sus razones y condiciones para irse o quedarse, para continuar la lucha o dejarla. Cada cual es responsable de su vida. Cada cual aporta lo que puede a la causa del cambio. Cada cual tiene derecho a tener reservas sobre el tipo de cambio que otros se proponen; pero a lo que no hay derecho es a ofender a otros que luchan también por cambiar la situación de Cuba a favor de la libertad y a democracia.

Exigimos diversidad y pluralismo al castrismo, y no somos capaces de permitírnoslas nosotros mismos.

Así, objetivamente, los opositores que desdicen de otros en los medios y en las redes sociales, consciente o inconscientemente echan agua al molino del castrismo, que ha tenido siempre entre sus prioridades la división de la oposición y, en especial, la división entre los que se fueron y los que se quedaron.

El día que seamos capaces de respetarnos desde nuestras diferencias políticas, entonces empezaremos a caminar firmemente hacia la creación de un amplio frente democrático inclusivo, capaz de provocar un cambio en la correlación de fuerzas cuando las circunstancias lo permitan.

Ese cambio no se va a dar porque lo provoquemos artificialmente, sino porque las condiciones específicas de la sociedad cubana lo posibiliten, y es entonces cuando la oposición deberá hacerse presente en forma masiva y definitoria.

Desgraciadamente, hay mucho voluntarismo en la oposición y la disidencia, sustentado en deseos y no en realidades.

El castrismo ha demostrado tener reservas. Su dominio sobre los medios de producción, los recursos de la nación, las instituciones y los medios de comunicación, todavía le permite mantener en tinieblas para muchos todo el significado esclavista de su sistema estatalista, sosteniendo un alto nivel de desinformación y hegemonía sobre buena parte de la población.

Esa situación se ha ido desarticulando, desde el llamado Periodo Especial y especialmente desde la desaparición de Fidel Castro. Los cambios, más cosméticos que reales, algunos muy retrógrados como el Decreto fascista 349 contra la cultura cubana, emprendidos por el hermano menor del caudillo y continuados con el designado presidente, se pretenden extender con la "nueva" Constitución. Sin embargo el paulatino desmembramiento del poder, antes hípercentralizado, se hace inevitable en esa misma constitución.

Los únicos culpables de la situación actual son los Castros y su grupito de acólitos en la alta burocracia. Las descalificaciones en el seno de la oposición y la disidencia deben eliminarse y ponerse en primer plano la lucha por la libertad y a democracia en Cuba.

Por suerte, crece una tendencia a la integración, a la búsqueda de un consenso mínimo que nos posibilite institucionalizarnos. Están las ideas de un Congreso, de un Parlamento virtual que pueden complementarse, de un amplio frente democrático, que avanzan no sin tropiezos porque el ansia de protagonismo sigue presente entre algunos líderes grupales.

Si no somos capaces de respetarnos y ponernos de acuerdo en un programa mínimo, solo estaríamos contribuyendo a dilatar el sufrimiento del pueblo cubano.

23 comentarios

Imagen de Espinoza

To be or not to be, may be let it be, jajaja,  me encanta eso Alcalde, jajaja 

Imagen de Plutarco Cuero

Deseos NO preñan ... To be or not to be ... or maybe let it be? Los que esperan que el daño antropológico a la nación cubana se va resolver con baboserías y sacudidas de manos, que se preparen para lo que viene. Es una pena, pero la falta de voluntad real de un dialogo siempre ha sido boicoteada por los Castro y sus infinitas telarañas de intereses. El problema de los cubanos es que están lidiando con un grupo de individuos que han sabido mantener el poder, que lo entienden y lo manipulan hasta la casi perfección y para colmo de males tienen ambiciones megalomaníacas de poderes regionales, continentales, mundiales y hasta ... galácticos ...

Imagen de Espinoza

Hola Camilo, asi es , todos venimos con distintas cosas en la mochila, en la Mia no hay ticket de vuelta, jajaja , saludos 

Imagen de Camilo J Marcos_Weston_FL

@ Perez-Bengochea: No estoy muy seguro de su afirmacion. No creo que valga la pena debatir acerca de la culpabilidad de Fidel, sobre todo porque a diferencia de Hitler, Fidel ganó su batalla: murio en la cama de su casa, en Cuba socialista. El consenso general es que Hitler fue un genocida. El consenso general sobre Fidel, tanto en Cuba como en el exterior es dividido, por no decir que quienes lo admiran son muchos mas que quienes lo critican. Precisamente por eso, es mejor mirar hacia adelante y enfocarse en los cambios posibles. 

Imagen de Eduardo Perez-Bengochea

 La nación alemana se enfermo’ en en los tiempos en que Hitler estuvo en el poder. De ahí se dividio’ por Intervención de los sovieticos y luego pudo reconciliarse en una sola nación de nuevo. Pasara’ lo mismo con Cuba. Pero , como en Alemania, se termino’ reconociendo que Hitler había sido el malo. No habra’ Reconciliación nacional hasta que no haya un consenso de que los Castros fueron los malos. 

Imagen de Camilo J Marcos_Weston_FL

Espinoza: Gracias for refrescar la discusion. Desde luego que habia que reconstruir nuestras vidas fuera del pais; pero lo que mata a esta gente es el reconcomio. Un reconcomio que da la impresion de que fueron infelices en Cuba (se precian de ello) y lo siguen siendo fuera de Cuba. 

Imagen de Espinoza

Si se es un amargado en la democracia americana que se esta viviendo, entonces se sera un amargado en aquella que se vivira cuando supuestamente la haya en Cuba, 60 abriles es mucho tiempo para no darse cuenta de una gran verdad; no se puede esperar por que el mundo cambie para empezar a vivir la propio vida; y sino, preguntenle a todos esos millonarios cubano desparramados desde Coral Gable hasta Boca de Raton, conozco muchisimos, le dieron pison a aquello y comenzaron una nueva vida . Realmente el unico camino que tenemos Los de afuera,  es demostrar de lo que solos capaces en democracia,  lo otro es un problema de Los de adentro. 

Imagen de Amadeus

La cuestión aquí no es de los de afuera o los de adentro, como si fueran dos bandos contrarios, la cuestión es que no se debe olvidar si se quiere algún día en el año 2236 queremos tener una Cuba verdaderamente libre. Lo que no se puede es argumentar el borrón y cuenta nueva como medio de supervivencia después de más de medio siglo de miseria y represión. ¿Reconciliación con quiénes, con los sustitutos de aquellos que nos maltrataron de obra y palabra y han mantenido a una nación bajo sus botas?  No puede haber econciliación con los mismo de ayer, sino sometimiento, porque ellos de nosotros no esperan otra cosa so pena de mandarnos a la cárcel. Nos han domesticado y lo terrible es que ya empezamos a delirar con el Síndrome de Estocolmo.

Imagen de Espinoza

En Cuba, les daban envidias de que se fueran,  aqui les da envidia de que regresen. Demasiado patriota que quieren atar a su desgracia a los demas . Amigos mios,  la autocracia funciona,  ha sido el gobierno que ha dominado la humanidad casi desde que existe, podemos darnos con un canto en el pecho que la democracia mas vieja del planeta nos haya acogido,  disfrutenlo.

Imagen de Espinoza

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