Martes, 16 de Octubre de 2018
Última actualización: 15:11 CEST
Opinión

Los peligros del éter

Tomás Regalado. (SOL Y MAR MAGAZINE)

Hace ya algunos años, la cuadra habanera donde vivía fue bloqueada por varias patrullas de la policía. En un operativo digno de una película de Hollywood, los uniformados treparon a las azoteas de las casas y los edificios, arrancaron los cables de conexión clandestina que iban a un distribuidor, también secreto, de canales de televisión extranjeros. En cada casa y apartamento donde descubrían televidentes infieles, recogían el carné de identidad y los obligaban a ir a la estación de policía a buscarlo. 

Al llegar al precinto había decenas de vecinos; unos frente a otros, penitentes, sentados en unos incomodos banquitos de madera. Era un verdadero mosaico de disidentes televisivos: profesionales, obreros, amas de casa, ex combatientes del MININT, el jede de vigilancia de la otra cuadra, una jubilada de las Fuerzas Armadas, y otros consumidores de "propaganda enemiga". En medio de todos, como evidencia inculpadora, una enorme montaña de cables y aditamentos pagados en dólares a los proveedores de servicios por cuenta y riesgo propio.

Después de llenar y firmar las actas de culpabilidad, nos pasaron por grupos a un salón donde un oficial explicaba cómo la televisión y la radio extranjeras provocaban "desviaciones ideológicas". Detrás de esos programas aparentemente inofensivos, explicaba con vehemencia, el imperialismo colaba su veneno, sus mentiras. Inmediatamente se hacía y respondía él mismo una de las preguntas más cínicas que pueden escucharse: "¿ustedes creen, compañeros, que los americanos nos dejarán hacer llegar las señales de televisión y radio cubanas a los Estados Unidos? Por supuesto que no, compañeros. Ellos saben que nuestras verdades les harían mucho daño".

Tras firmar un "acta de advertencia", fuimos liberados. Me consta que la mayoría volvió a poner los canales "subversivos". Sobre todo uno en español que, pensándolo bien, haría un favor al régimen por sus noticiarios; publican durante casi la mitad de cada emisión todos los crímenes y los asaltos que ocurren en el sur de la Florida. Sinceramente, se le debería dejar a la Isla para desalentar la emigración a la Ciudad del Sol.

Estos recuerdos y reflexiones vienen a tono con dos acontecimientos dispares, contradictorios, pero muy significativos por su aparente incongruencia. Por un lado, la visita a Cuba del expresidente ejecutivo de Google, y miembro actual de su directorio, Eric Schmidt; llegó acompañado del senador republicano Jeff Flake, un entusiasta de las relaciones con La Habana, quien tiene sus días contados en el legislativo. Por otro, la elección del exalcalde de la ciudad de Miami, Tomas Regalado, como director de la Oficina de Transmisiones a Cuba (OCB, por sus siglas en inglés), a cargo de las operaciones de Radio y Televisión Martí.

Si de sobra sabemos —y lo saben también los ideólogos del Partido— que la información alternativa es una punta de lanza que se clava bien adentro en la masa totalitaria, ¿de qué se trata esta visita?; ¿un Internet descafeinado?; ¿una red de redes para atrapar cual telaraña a los disidentes y a quienes van en camino a serlo? ¿Un parche internaútico antes de que reviente el grano de la desobediencia civil, comenzando por el espacio virtual? O menos simple: ¿un complot anti-Trump por su apoyo tácito a reestructurar Radio y Televisión Martí? 

La selección del ex acalde Regalado, más que un merecido ascenso a un brillante periodista, a un político honesto hasta el tuétano, hijo de un ex preso político, es un espaldarazo a un nuevo ciclo de "bombardeos mediáticos" en los cuales no hará falta la cablera clandestina ni las detenciones de cuadras enteras. Mucho menos se necesitará el evaporado Agente Orión, trabajando como insider. Hoy día, con la voluntad política de la Casa Blanca, y las nuevas tecnologías, es muy probable que las señales de Radio y TV Martí no puedan ser fácilmente bloqueadas.

¿Qué hará La Habana? Por ahora, buscar nuevas técnicas para interferir las señales. Nunca se puede menospreciar la creatividad e inteligencia de los ingenieros cubanos. A fin de cuentas, somos un solo pueblo: si hay un Miami próspero y moderno, también del otro lado hay un pueblo cautivo, envilecido, tras una muralla que ha resultado infranqueable por más de medio siglo. 

A no dudarlo, por la parte cubana vendrá una fuerte ofensiva diplomática internacional —ocurrió en el pasado—, para declarar ilegales esas transmisiones. 40 años después de la salida al aire de Radio Martí, y con un mundo —y una Latinoamérica— totalmente distintos, la probabilidad de éxito puede que sea pobre. Añadamos que esta administración norteamericana se impresiona poco por lo que digan o hagan las organizaciones internacionales.

Tomar la "agresión radioeléctrica" como una declaración de guerra por parte de Estados Unidos sería, en todo caso, adivinar los próximos pasos de la administración Trump: la riposta cubana vendría seguida de una réplica norteamericana contundente en otro nivel. Esto es peligroso; es algo a lo que parece no estársele prestando la atención necesaria. 

Por lo pronto, me gustaría decirle al hermano oficial de la policía que a cada rato se "cuelan" en el radio del auto las señales de Radio Rebelde y de Radio Reloj. Con la primera disfruto la narración de los partidos de béisbol de la Isla, aunque ya no conozca a ningún pelotero. Con la segunda tengo el placer de oírla unos minutos y después hacer girar el dial: hay otro mundo donde en los minutos no necesitan héroes.

18 comentarios

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pero si ni se oye ni se ve entonces pa quien diablos transmiten?, ahhh ya se pa los 4 viejos que quedan en el Versalles y 4 o 5 mas que reboltean en este y otros sitios.

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En el nombramiento NO hay nada detrás ni delante. Existe la tecnología y los recursos PERO NO LA VOLUNTAD POLÍTICA -hasta ahora- para HACER LLEGAR RADIO Y TV MARTÍ A CUBA. Los mayores obstáculos los va a tener que enfrentar Regalado  desde adentro donde muchos no quieren cambiar nada.

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Se calló el comunismo.

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les confieso que Regalado me parece un tipo serio, una persona honesta y trabajadora, pero lo que le han dado es una tremenda botella, bueno veremos que hace por la programacion DIRIGIDA A LA EMIGRACION EN mIAMI, si pq parece que aun creen que TV y radio Marti se ve y se oye en Cuba, Yo propondria que cojan ese presupesto y dediquenlo a obras mas rentables. Radio y TV Marti no se oye ni se ve en Cuba, hay que reconocer que el regimen les tiene cogia la baja en esto, por favor no hagan mas papelazos, Cierren ese estupido programa y promuevan otra cosa, por ejemplo compren un satelite y ponganlo arriba de Kay west y denle internet free al menos a medio Cuba.  

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Excelente nombramiento. El Hoguinero

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Radio y Televisión Martí son como las maravillas que se escuchan y se ven. No solo sirve para justificar el dinero que pagamos de nuestros bolsillos. Eso sí cambiará mucho! El Holguinero.

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Radio y Televisión Martí son como los fantasmas que ni se escuchan ni se ven. Solo sirve para justificar el dinero que pagamos de nuestros bolsillos. Eso no cambiará nada! El Holguinero. 

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Radio y Televisión Martí son como los fantasmas que ni se escuchan ni se ven. Solo sirve para justificar el dinero que pagamos de nuestros bolsillos. Eso no cambiará nada! El Holguinero. 

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Uy, se le atrantó el pollo a Pamela (u otra cosa)...

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Regalado es honesto. Pero la peor, es un patriota cubano. Ha sido una designacion muy buena al frente de Radio y TV Marti. El regimen pataleara. La internet es importante pero adormece. Mejor, llevo mas de un cuarto de siglo repitiendolo es la TV en la sala de la casa de cada cubano. Con eso aumentara el poder de convocatoria de la oposicion interna.

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