Miércoles, 15 de Agosto de 2018
Última actualización: 17:06 CEST
Sociedad

Eusebio Leal, preocupado por 'los huracanes, los incendios y la llegada masiva de turistas'

Eusebio Leal. (EFE)

El director de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, Eusebio Leal, afirmó que este organismo, responsable de la restauración del Casco Histórico de la capital cubana, "tiene que preservar la esencia de la ciudad ante grandes retos como los huracanes, los incendios y la llegada masiva de turistas", reporta EFE.

"A la hora de afrontar la restauración de La Habana tenemos que, inevitablemente, atender a la cultura: todo proyecto de desarrollo que prescinda de ella solo generará decadencia", dijo Leal en una entrevista con EFE tras una conferencia en el Palacio de Bellas Artes (Bozar) de Bruselas.

El funcionario añadió que, a la hora de infundir a la ciudad de ese espíritu cultural, "lo español, el papel de la España americana en la primera hora de Cuba, es muy importante".

"En La Habana puedes viajar del Paseo de Gracia de Barcelona a la Puerta del Sol en Madrid, pero también a la España profunda, la España de los pueblos, y siempre con el espíritu de Andalucía y las Islas Canarias, que ayudó a forjar el espíritu mismo de Cuba", afirmó Leal, quien dirige a unos 7.000 profesionales.

"La Oficina del Historiador es una pequeña isla dentro de la Isla, una especie de república griega que cuenta con historiadores, abogados, arquitectos o economistas y que no para de formar a expertos en el patrimonio cultural, convirtiendo nuestra experiencia en ciencia", afirmó el historiador.

Sin embargo, lamentó que, para concluir la tarea que comenzó la oficina en 1981 "necesitaría esta vida y la siguiente", ya que el trabajo que afronta precisa de dos bienes, "el tiempo y el dinero", que son "difíciles de conseguir".

La Habana enfrenta un grave deterioro provocado por décadas de falta de inversiones, reparaciones y prohibición de la iniciativa privada. Las reparaciones de la Oficina del Historiador se concentran principalmente en el Casco Histórico, con potencial para la explotación turística.

Al ser preguntado por el papel del turismo, Leal señaló que su trabajo "no es gestionar los flujos turísticos", sino restaurar La Habana para recuperar y generar un valor añadido que atraiga a los visitantes.

"El turismo ha de ser nuestro punto de encuentro con el resto del mundo, ya que, aunque estemos aislados geográficamente, nunca debemos estarlo en lo cultural", afirmó.

Los beneficios del turismo deben favorecer, dijo, a "la población local", pero también hay que prevenir los efectos "nocivos, como el turismo de botella que vemos en lugares como Mallorca".

Leal apuntó, a su vez, que la prioridad es "el bienestar de la población local", ya que en cada manzana rehabilitada, además de viviendas "se crean escuelas, museos o espacios culturales".

"Es tan importante recuperar el tejido social como la ciudad misma", afirmó, aunque con frecuencia los vecinos que ocupan edificios de interés para la explotación turística son desplazados a otros lugares de la ciudad, muchas veces en la periferia.

Además del reto del turismo, la ciudad de La Habana y su integridad se enfrentan a dos desafíos más difíciles de evitar: los incendios y los huracanes, estos últimos de una violencia creciente.

"El cambio climático ha hecho que cada vez recibamos huracanes más potentes, y es una gran preocupación", señaló Leal.

Desde el punto de vista de la conservación y la restauración, un ciclón es "pavoroso", ya que, en el caso del último que afectó a La Habana, el agua penetró un kilómetro tierra adentro, desertificando jardines, estropeando reservas de agua y sobrecargando el alcantarillado.

Pese a estos desafíos, Leal se comprometió a "seguir siendo la palanca que mueve el mundo" para una ciudad de casi 500 años.

"El año próximo se cumplen 500 años de la fundación de la ciudad, un momento en que, por primera vez desde el sueño carolingio, estuvieron tantos pueblos unidos por un mismo esquema político y un mismo concepto que trascendió y sigue presente en La Habana de nuestros días", concluyó.

24 comentarios

Imagen de Anónimo

Cómo no va estar preocupado éste señor si ya los vecinos de La Habana Vieja están durmiendo en los portales por terror al derrumbe de sus viviendas a sólo cuadras de las propiedades que les reparó a sus  amos. Sólo hay que mirarle la cara de alma servil que tiene. 

Imagen de Anónimo

Siempre he dicho que este tipo verborreico es una mezcla de Cantinflas con Carlos Ruiz de la Tejera, pero en pujo. Qué tipo tan cursi, tan ridículo.

Imagen de Anónimo

¡Qué se preocupe dónde lo van a enterrar!

Imagen de Anónimo

A Cuba le hace falta un Babalao y no un dirigente.

Imagen de Anónimo

Está borracho, qué manera de  hablar sandeces!

Imagen de Anónimo

Dice este sapingo que "La Oficina del Historiador es una pequeña isla dentro de la Isla, una especie de república griega" y es cierto, incluyendo a los esclavos 

Imagen de Anónimo

Este preocupado, machado desventura preocupado, noches canelo preocupado...me pregunto si alguien está ocupado 

Imagen de Anónimo

Este tipo con su babosa verborrea demagogica y media afeminada,es un despreciable  lacayo.Los Comunistas necesitan Siglos para reconstruir,lo que ellos mismos destruyeron y no construyerob y todo el Oro del Mundo para robarselos y despilfarrarlo con soberana tranquilidad.Dan asco escuchar noticias de ellos les revuelven el estomago a cualquera,que dicha haber escapado de esa porqueria.

Imagen de Anónimo

¿Por qué le quitaron de esa foto las castañuelas que tenía en la mano?

Imagen de Anónimo

No se puede confiar en Eusebio pero, ni tantico así. Firma: el Che!

Necesita crear una cuenta de usuario e iniciar sesión para poder comentar.