Domingo, 16 de Junio de 2019
Última actualización: 00:02 CEST
Política

Manual para salir del socialismo

Trabajadores miran la sesión de la Asamblea Nacional. (EL TIEMPO)

Acaba de producirse el relevo presidencial en Cuba y Miguel Díaz-Canel ocupa ahora la poltrona que durante más de medio siglo fue patrimonio exclusivo de la familia Castro. Desde este momento, el nuevo mandatario ejercerá el cargo (siempre tutelado por el Partido Comunista, como establece la Constitución), pero sin legitimidad.

Nadie —excepto una oscura camarilla de burócratas— ha votado por él para ese puesto. Ni siquiera puede exhibir títulos "revolucionarios" que no sean los del trabajo voluntario dominical, los desfiles en las grandes efemérides o el de haberse disfrazado de miliciano de vez en cuando. Vamos, lo que ha hecho durante toda la vida cualquier hijo de vecino en la Isla. En la escala del carisma de la cúpula socialista la dirigencia desciende así otro peldaño: del "líder máximo" al "líder menor" y, de este, al "heredero mínimo".

Los romanos sabían diferenciar entre potestas (poder), que era el manejo de los instrumentos de gobierno, y auctoritas (autoridad), que consideraban una cualidad moral inherente a la persona. No siempre la primera llevaba aparejada la segunda. En el mundo moderno, la autoridad se deriva de la legitimidad, que solo la confiere la opinión pública. Todo apunta a que, en el caso de Cuba, el nuevo presidente tendrá poder pero carecerá de autoridad.

De Díaz-Canel solo sé con certeza tres cosas: es relativamente joven, tiene ideas anacrónicas y muestra cierta dislexia al hablar en público. Las tres merecen una matización.

En comparación con el club de ancianos instalado en la cúspide del Comité Central del PCC, los 58 años del nuevo presidente le hacen parecer un adolescente enguayaberado. La duración media de la vida ha crecido mucho últimamente y, según los datos censales, el 20% de la población cubana supera ya los 60 años.

Puesto que los jóvenes emigran y las mujeres se niegan a parir, dentro de poco el país será un inmenso asilo geriátrico. En ese contexto, un señor de 58 años es casi un muchacho. Como dato curioso cabe añadir que Díaz-Canel tiene la misma edad que tenía Fulgencio Batista cuando abandonó el poder, la Nochevieja de 1958. Nunca he oído a nadie decir que Batista era demasiado joven cuando lo derrocaron.

Por lo que atañe a las ideas del quinto presidente posrevolucionario (no olvidemos a Manuel Urrutia y a Osvaldo Dorticós), todo lo que el interesado ha repetido hasta ahora son clichés y lugares comunes habituales de la propaganda castrista: Cuba siempre tendrá un presidente revolucionario, el imperialismo nos bloquea, hay que luchar contra esto y aquello, etc. Nadie puede acusarlo de haber expresado nunca una idea original y, si algún pensamiento herético le ha asaltado alguna vez, ha sabido rechazarlo con la presteza con la que los ascetas medievales vencían las tentaciones de la carne.

El último aspecto, el de sus dificultades de dicción en los discursos, puede comprobarse en los vídeos que menudean en esta página. Al tropezar con polisílabos particularmente enredados, como "solidaridad" o "internacionalismo", Díaz-Canel se detiene una fracción de segundo y termina por mascullar algo que suena a "soledad" o "internalismo".

La combinación de estas características no apunta en modo alguno a que, por sí solas, vayan a plantear al nuevo mandatario dificultades abrumadoras en el ejercicio de sus funciones. Nicolás Maduro, que es algo más joven que Díaz-Canel, fue ungido in articulo mortis por Hugo Chávez y lleva ya cinco años al timón del Estado venezolano. Lo conduce con desenfado, como si fuera un autobús de la línea Caracas-La Guaira. Y cualquiera que haya escuchado a Maduro hablar en público durante más de un minuto comprenderá que posee un repertorio de virtudes similares a las que exhibe el nuevo presidente cubano.

Lo anterior no es un simple argumento ad hóminem. Desde Ortega y Gasset sabemos que el hombre es él y su circunstancia, y la situación en la que Díaz-Canel tendrá que ejercer el mando no brinda muchos motivos de optimismo. El fracaso universal del sistema comunista, la mundialización y la interdependencia económica, el peso del exilio en la sociedad cubana, la política migratoria, las necesidades energéticas, los problemas ecológicos, los límites del soberanismo en un planeta más interconectado y transparente, los cambios provocados en la Isla por seis décadas de dictadura y mala gestión: estos factores y otros de igual gravedad apuntan a que el mundo real de 2018 tiene poco que ver con el de 1959 y muchísimo menos con el imaginario que traían en la cabeza los guerrilleros que asaltaron el poder en Cuba el 1 de enero de ese año. Proclamarse heredero acrítico de las ideas y continuador de los actos de sus patrocinadores quizá hay sido indispensable para trepar a la poltrona, pero no va a ayudarle a mantenerse en ella.

En Cuba, la tarea pendiente de la nueva generación que ahora accede (con cierto retraso) a las máximas responsabilidades de Gobierno, es el reconocimiento del fracaso socialista y de la necesidad de cambiar de rumbo. Las reformas cosméticas y las medidas paliativas aplicadas a medias durante el decenio de "raulismo" apenas han modificado la situación que en 2006 dejara su hermano.

La única esperanza de forjar un futuro mejor pasa por revertir los errores de 1959: reconstruir el tejido social, reducir las funciones del Estado, privatizar la economía, desinflar el aparato militar, poner en manos de la sociedad civil los medios de comunicación, autorizar la enseñanza privada y religiosa, y devolver a los ciudadanos los derechos y las libertades confiscadas desde hace 60 años.

¿Cómo se logra eso? En cualquier programa político de la oposición es posible encontrar una hoja de ruta válida para salir del sistema absurdo e ineficaz que acogota a los cubanos. Todas las medidas podrían resumirse en este denominador común: amnistía, reforma de la Constitución y el Código Penal, para erradicar las violaciones de derechos humanos enquistadas en ambos textos, y celebración de elecciones libres, con garantías para todos los partidos y supervisión internacional.

Cuanto más pronto Díaz-Canel y los epígonos del castrismo comprendan y acepten esta realidad, menos doloroso será el camino de la recuperación. Y si ellos no alcanzan a comprenderla o aceptarla, quizá lo hagan los súbditos de ahora y decidan volver a ser ciudadanos, para lo cual tendrán que reclamar por cuenta propia sus derechos y libertades. El cuentapropismo político suele ser una práctica arriesgada, pero no sería la primera vez que algo así ocurriese en la historia.

6 comentarios

Imagen de Anónimo

Es tan fácil caer en el comunismo y es tan difícil salir...

Imagen de Anónimo

Anonimo -15; 31..., privatizar la economia ,si, si, como se lo HA recomendo el ministro de VIET NAM , en  La Habana ,hace pocos dias a la dictadura castrista. Como lo han hecho los chinos en China ,ya mas del 70 por ciento de la economia china ,ES PRIVADA .Poner los medios DE comunicasion en manos privadas, si, si y no en manos del estado dictatorial ,marxista leninista ,totalitario , y habra decenas de publicasiones independientes ,eso no lo dudes.Autorizar escuelas privadas si sy si , QUE QUIERE LA ENSENNANZA EN MANOS DEL ESTADO TOTALITARIO , QUE LE DICEN A TUS HIJOS ......, pioneros por el comunismo seremos como el che....., y demas mentiras ,tergiversando la historia , haciendo ver a USA UN MONSTRUO Y A EL ASESINO , TIRANO ,LADRON DE FIDEL CASTRO ,COMO UN HEROE???????.Devolver a los ciudadano los Derechos Humanos.EN CUBA SE VIOLAN TODOS LOS DERECHOS HUMANOS , ESTO ES ALGO ,QUE HASTA UN IDIOTA ANORMAL ,LO SABE Y SE DA CUENTA . Solo un esbirro torturador de la tirania castrista lo niega.Anonimo15;31...., tus estupidas mentiras y tergiverzasiones de la verdadera SituaSion cubana , SOLO TE SITUAN EN EL LADO DE LOS ABUSADORES DE MUJERES INDEFENSAS Y DE LOS ESBIRROS CASTRISTAS .RENE LIBERTARIO. 

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Cito: " reducir las funciones del Estado, privatizar la economía" =  neoliberalismo puro y duro, cuyos efectos son nefastos y ejemplos sobran.Cito: "poner en manos de la sociedad civil los medios de comunicación" = falacia pura y dura, los medios de comunicación nunca están en manos de la "sociedad civil" real, siempre lo están en manos de grupos de poder real, que controlan a esa sociedad civil. Y ejemplos sobran.Cito: "autorizar la enseñanza privada y religiosa" = por supuesto, para que, al igual que han hecho los comunistas durante más de medio siglo, adoctrinen a sus cachorros y creen la cantera de la que salgan los elegidos para controlar política, económica e ideológicamente el país.Cito: "devolver a los ciudadanos los derechos y las libertades confiscadas" = devolverán, a medias, algunos derechos y libertades, pero quitarán otros, que fueron devueltos después del 59. Además, esa devolución será, no tengan ninguna duda, selectiva.

Imagen de Anónimo

Es un verdadero desastre nuestro pais. En cualquier pais del mundo el presidente electo viene con buenas o malas ideas, aceptadas o no, pero tiene su plan, su proyecto, no he visto a ninguno q en sus primeras palabras como presidente diga que las decisiones mas importantes y relevantes en la vida del pais tendran la supervision y aprobacion de Raul, q no fue capaz de garantinzar ni el vasito de leche q prometio. Pero bueno, el tiene claro q al mas minimo patinazo va a hacerle compania a Lage, Robaina, Felipito, sabemos q es asi, pero no por eso deja de resultar desagradable este comienzo. Ahora estoy mas convencido q nunca q para q aquello mejore solo hay un camino y es la desaparicion fisica de raul. Cada vez q veo q alguien glorifica la "obra" de los Castros, me digo, hasta donde puede llegar la doble moral, la simulacion, la mentira, el decir lo que no crees, q triste q para mantener un puesto, una posicion, haya q mentirse en primer lugar a si mismo, a sus seres queridos. Cuando se acuestan q ponen la cabeza en la almohada y miran hacia el techo se diran, que vida mas miserable, cuanto mas tendre q esperar, xq aquello q dijeron  Lage, Felipe lo piensa todo el mundo, de eso no cabe duda.

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Eso es la misma mierda pero en diferente tibor

Imagen de Anónimo

Díaz Canel no va a hacer nada, él fue uno que estuvo en plan pijama cuando Robaina estaba en llamas, ya que ambos eran muy amigos. De pronto, como por arte de magia, Díaz Canel se vistió de guayabera y comenzó a dar discursos, algo muy raro realmente, aunque ha habido quien habla de debilidades de esta persona. Todo muy oscuro, el ascenso ha sido vertiginoso y más todavía cuando el actual líder máximo promete entregarle también las riendas del partido en 2021. Sherlock Holmes no vive para que nos descubra la verdad de estas cosas. Pero no nos llamemos a sueños inútiles, alguien puede cambiar el curso de las cosas, pero no será Díaz Canel. Cuando RC muera, su mandato estará en llamas y es ahí donde puede aparecer alguien capaz de virar la torta.

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