Martes, 18 de Diciembre de 2018
Última actualización: 22:57 CET
Educación

Cuba no está en el siglo XXI

Una representación visual de un internado cubano. (JOHN GERRARDS Artwork 'Cuban School, 2010').

En los tiempos que corren, de avances asombrosos en la tecnología e innovaciones científicas y académicas que están abriendo una nueva era para la humanidad basada en el conocimiento, con atisbos ya de inteligencia artificial, el panorama de la educación en Cuba es muy triste.

El atraso tecnológico, científico, educacional y cultural en que se van quedando los cubanos —bien atrás en el siglo XX— por razones políticas e ideológicas, debiera ser considerado como un nuevo tipo de crimen de lesa humanidad.

Esa marginación de Cuba de la modernidad las futuras generaciones cubanas no se lo van a perdonar a los jerarcas dictatoriales ni a quienes apoyan la dictadura, realizan "actos de repudio" o agitan banderitas en las plazas públicas. Todos serán duramente enjuiciados por la historia.

Es dramática la situación educacional. Escuelas y universidades hoy son una vergüenza en lo docente y en todo lo demás. Ya ni el dictador, ni nadie en la cúpula dictatorial menciona siquiera la palabra educación. De vitrina publicitaria devino tema tabú hasta para el Partido Comunista.

El déficit de profesores se agrava a ritmo geométrico. Con una orfandad tecnológica e informativa total, además faltan libros de texto, uniformes, equipos imprescindibles para las clases y las prácticas de laboratorios. Escasean lápices y libretas.

No hay acceso libre a internet ni programas de estudios propios del siglo XXI. Los edificios y muebles, en estado ruinoso, sueltan los pedazos. Estudiantes y profesores se han quedado muy atrás en el tiempo.

Debido al bajísimo salario que reciben (unos 25 dólares), los maestros abandonan la profesión y se convierten en "repasadores", abren "paladares", van a trabajar en el turismo o como bicitaxistas, o a vender croquetas. O emigran.

Según la Oficina Nacional de Estadística e Información de Cuba (ONEI), 21.600 maestros y profesores abandonaron las aulas entre 2009 y 2017. En el curso escolar que finalizó en 2017 hubo 248.438 maestros, cifra inferior a los 270.038 de 2009.

Datos oficiales revelaron que de 19.859 plazas disponibles en 2015 para cursar estudios pedagógicos, solo se matricularon 4.398 alumnos. O sea, 15.461 plazas (casi el 80%) se quedaron sin cubrir porque nadie se interesó por ellas. Muchos jovencitos, sin vocación ni aptitud para la enseñanza, sí se alistan en estos planes pero solo para evadir el Servicio Militar Obligatorio. ¡Qué maestros esos!

La corrupción campea entre el profesorado y el alumnado. Con regalitos al "profe" los alumnos son aprobados fraudulentamente. Difícilmente haya hoy en Latinoamérica un panorama educativo más corrupto y desastroso que el de Cuba. Nada comparable con el que había antes de 1959.

Si saltando las barreras del tiempo se pusiesen a competir en conocimientos un bachiller graduado en 1958 en la Isla y uno de 2017, nos asombraríamos de lo mal parado que saldría el estudiante de estos tiempos castristas.

¿Pocas escuelas antes del castrismo?

A propósito, la dictadura insiste siempre en su calumnia preferida: antes de 1959 en Cuba apenas había escuelas públicas y maestros, y la enseñanza universitaria era tan cara que era solo para "niños ricos", como repetía Castro I.

Totalmente falso. En 1958, según el Anuario Estadístico de Cuba, había en la Isla 7.567 escuelas primarias públicas (gratuitas) y 869 privadas, o sea, 8.436 en total. De las escuelas públicas, 1.206 estaban en el campo. A mediados de los años 50 la educación pública contaba con 25.000 maestros, y la educación privada con 3.500. Había siete veces más maestros públicos que privados.

También el sistema educacional público contaba con institutos de segunda enseñanza (bachillerato), escuelas normales para maestros, escuelas del hogar, escuelas normales de kindergarten, escuelas de comercio, escuelas de bellas artes, escuelas tecnológicas, de agrimensura, de artes y oficios, de periodismo, escuelas profesionales de publicidad, entre otras. En estas 150 instituciones en 1956 había 70.029 estudiantes. En general, el sistema educacional cubano era uno de los mejores de Iberoamérica completa.

Por otra parte, hoy casi nadie en Cuba sabe que en la Universidad de La Habana la matrícula anual costaba solo 60 pesos —equivalían a 60 dólares—, a pagar en tres plazos. Un joven podía graduarse de médico, ingeniero, abogado, arquitecto, contador público, físico-matemático, o doctor en Ciencias Sociales, en Filosofía y Letras, o en Pedagogía, con solo cinco pesos mensuales.

Un graduado de Bachillerato matriculaba la carrera que le gustaba. Y de hecho resultaban prácticamente gratis las clases, las prácticas de laboratorio, los deportes, el formidable Balneario Universitario en Miramar con su piscina olímpica, y la playa. También era gratuita la asistencia médica en la Clínica del Estudiante, en el séptimo piso del actual Hospital Fajardo.

Universidad solo"para los revolucionarios"

Bajo la dictadura castrista sin un buen expediente "revolucionario" no es posible matricular en la Universidad. Y mucho menos en carreras como Periodismo, Economía, Filosofía, Relaciones Exteriores, Ciencias Sociales, Psicología, Pedagogía, Historia y otras especialidades relacionadas con la ideología comunista. Copiada de una frase de Mussolini, en 1961 Castro I dictó la pauta a seguir "Dentro de la revolución todo, contra la revolución nada". Y luego precisó: "La universidad es para los revolucionarios".

Miles de graduados de Preuniversitario no han podido ingresar en la Universidad por no ser "políticamente correctos", o han tenido que matricular carreras para las cuales no tienen vocación pues no había cupo en las que les gustaban.

Periódicamente se producen purgas político-ideológicas de estudiantes, de estudiantes brillantes muchas veces. Son expulsados. Y los que permanecen estudiando deben integrarse a tareas revolucionarias, o luego de graduados no consiguen empleo en su especialidad.

Como fanático de su hermano, Castro II siguió haciendo lo mismo que Castro I, pues el régimen no puede dejar de adoctrinar. Sobre todo cuando cada vez menos gente cree en la "revolución" y el socialismo. Pero se acabó el dinero del Kremlin, el de Caracas se ha encogido, y la improductividad de la economía castrista genera menos recursos que nunca.

O cambio político o más atraso

Cuba hasta 2009 dedicó a la educación más del 13% de su PIB. Y lo ha disminuido hasta el 10,2% del PIB en el presente curso 2017-2018, según la ministra de Finanzas y Precios, Lina Pedraza. Pero sigue siendo demasiado alto.

Ni siquiera las economías más avanzadas del mundo registran esos porcentajes. Datos del Banco Mundial revelan que en 2016 Alemania gastó en educación el 4,9% de su PIB; Francia; 5,4%, España; 4,2%, y Japón 3,5%. En Latinoamérica países con economías fuertes dedicaron en 2016 a la educación la mitad del porcentaje del PIB que Cuba: Chile, 4,92%; México, 3,9%; Argentina, 5,33%; Brasil, 5,99%; Panamá, 3,1%; Perú, 3,9%. Costa Rica es el país que más gastó, con 7,2%.

Ante la quiebra ya definitiva de la economía castrista, el régimen tendrá que seguir reduciendo el presupuesto educacional y se enfrentará a un círculo vicioso nefasto: si gasta poco en educación cae el adoctrinamiento, además el capital humano se embrutece y se agrava la improductividad laboral; pero si gasta mucho se queda sin dinero para importar alimentos, medicinas, materias primas y todo lo que necesita un país que produce muy poco, lo cual podría desestabilizar políticamente a la dictadura.

La única solución sería desmantelar el modelo socialista, liberar las fuerzas productivas para generar recursos y así financiar la educación y demás gastos sociales. En Cuba deben ser restauradas todas las libertades y no solo las económicas. Sin cambio político no hay cambio económico.

Lamentablemente eso no se atisba por ahora en el horizonte político raulista, no importa quién sea el nuevo "presidente" en abril. Con esa asfixia totalitaria, marginada totalmente de la modernidad, la sociedad cubana seguirá hundiéndose más en la pobreza, el atraso y la desesperanza.

Moraleja: Cuba no ha entrado aún al siglo XXI. Y cabe preguntarle a Raúl Castro: ¿qué ha aportado entonces la "revolución" a la educación en Cuba?

29 comentarios

Imagen de Anónimo

Compar cifras en Cuba de antes y después del año 59,no tiene lógica,en la época republicana los datos y estadísticas no eran manipuladas por los gobiernos que tampoco tenían ningún interes en manipularlos,después de 1959 TODOS,TODOS LOS DATOS SON MANIPULADOS,desde la agricultura hasta la mortalidad infantil y desde lo presupuestos a cada rama de de la economía y los servicios, hasta los gastos sociales y lo demás es secreto de estado ,desde salarios y gasto desde el presidente del consejo de estado y primer secretario del partido comunista,pasando por los ministros, presidente de la asamblea nacional,todo el generalato de las far y el minint el concejo de estado y buró político y los gastos del ministerio de relaciones exteriores entre otros son secretos de estado absoluto///el bobo alipio*+

Imagen de Anónimo

Al anonimo 15:27,  los porcientos son siempre validos, sea cual sea la cifra a la que se le aplica. Si Cuba siendo miserable le dedica el 10% de todo su presupuesto a la Educacion, eso le resta mucho dinero al resto de los presupuestos y el resultado es el mismo. A menos dinero, ese elevado porciento en Educacion se siente aún mas.Es cierto que una potencia economica no dedica el 10% a la Educacion, pero si se aplica en un pais pobre el resultado es devastador para el resto del presupuesto nacional. RAQ hace bien en destacar eso y hacer las comparaciones con otros paises.

Imagen de Anónimo

Cuidado con los porcientos. No es lo mismo el 10% de cien millones que de mil. El PIB de Cuba es so miserable que el 10% de él es una miseria. Por eso paises desarrollados pueden dedicar el 3 ó 4% de su PIB y tener sistemas educativos excelentes, como es el caso de Francia. Ya sabemos que en Cuba todas las estadisticas están "cooked" y no resultan confiables. 

Imagen de Anónimo

Lo que dice el Cubano Regusanón es cierto. Posiblemente eso del 10% del PIB dedicado a Educacion es falso y dedican mucho menos dinero a ese sector. Pero, lo de siempre, nadie tiene como saber la verdad. Todo en Cuba es arbitrario y puras mentiras. En la isla es imposible verificar ningun dato del gobierno.

Imagen de Anónimo

Cuba después del ‘59 nunca estuvo ni siquiera en el siglo XX, las ahora cenizas -de -excremento Castro convirtió a Cuba en una pocilga del siglo XVII.

Imagen de Cubanón Regusanón

Ellos pondrán en papeles que destinan un 10 por ciento del PIB a la educación. Pero yo no sé dónde se mee, porque las escuelas están desruída su estructura, sin pintura, los baños tupidos, sin agua, los pupitres rotos, las pizarras apenas puedeescribirse en ellss, no hay ningún equipo tales como computadoras o material de laboratorio, los libros de la biblioteca escolar están dañlados al punto que cuando se le entrgn al alumno hay que hacer milagros para repararlos un poco. La última vez que estuve en la Universidad de la Habana, vi la Escuela de Física clausurada a punto de derrumbarse. La de Derecho la habían reparado porque ahí estudió el Cenizas. entonces no sé qué hacen con el dinero que supuestamente e asigna par l educación.

Imagen de Anónimo

Es sumamente importante lo que dice aquí el comentarista NIC (21:49), quien pudo constatar lo bien preparados que estaban los bachilleres cubanos antes y lo mal que estan ahora, que la "revolucion" lleva mas tiempo "formandolos". Por favor.Pedrito P

Imagen de Anónimo

El bachillerato cubano no solo figuraba entre los mejores de Iberoamérica, sino que competía favorablemente con el de de Estados Unidos. El high school americano era --y es-- bastante flojo. Sobre todo en lo que respecta a las matemáticas y las ciencias. Desde luego que hay escuelas de élite, pero la la mayoría adolece de serios problemas de aprendizaje. Y no hablo de álgebra y trigonometría. No son capaces ni de cálculos sencillos, las cuentas de toda la vida. Y hablo por experiencia propia, pues trabajé unos años como high school teacher en EEUU. De ahí que los alumnos cubanos llegaban a Estados Unidos y, una vez superada la barrera de la lengua, hasta los consideraban genios de las matemáticas. Hace tiempo que ya no es así. Los muchachos que han salido en las últimas dos décadas llegan con serios problemas cognitivos, pobreza léxica y mala formación, propios de la desnutrición tercermundista, según relatan colegas de Miami. ---NIC 

Imagen de Anónimo

Y todo se va a poner peor en la medida que el regimen tenga menos y menos dinero. Se va a presentar una crisis educacional muy muy seria en Cuba. !Gracias Fidel!

Imagen de Anónimo

17:48: icluyendote que vives en Miami de las ayudas del gobierno y todos los años vas a babosearle las patas a los Castros que te expulsaron de tu propio país!, jaja, que cosas.

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