Jueves, 13 de Diciembre de 2018
Última actualización: 11:50 CET
Sociedad

Alcohólicos Anónimos, una posibilidad de rehabilitación poco publicitada en Cuba

Raymundo Ramírez, 21 años sobrio gracias a Alcohólicos Anónimos. (F. CORREA)

La crisis económica y de valores, y los caminos sin salida, han provocado en Cuba un aumento dramático del alcoholismo. Sin embargo, a pesar de lo extendido de este mal, muchas personas desconocen opciones para la rehabilitación como los grupos de Alcohólicos Anónimos (AA).

Raymundo Ramírez, de 83 años, natural de Matanzas, bebió durante 47 años, desde los 15 hasta los 62. Ahora lleva 21 años sobrio gracias al grupo de AA de Santa Fe, La Habana.

"Comencé a beber a los 15 años y no paré hasta los 62, cuando apenas me quedaba vida. A pesar de ser un borracho malcriado, pude estudiar en la Escuela de Artes y Oficios de La Habana y al triunfo de la revolución graduarme como técnico de motor y fuselaje. Llegué a ocupar buenos cargos en unidades militares y en el Aeropuerto José Martí, pero la bebida siempre terminó estropeándolos", cuenta.

Raymundo vive ahora cada minuto con alegría, porque a los 62 años tocó fondo y lo perdió todo. Parecía que su turbulenta existencia concluía ahí, pero gracias a las terapias del grupo se salvó.

"En Cuba existen actualmente en todas las provincias grupos de AA", comenta Raymundo. "Pero la persona hasta que no toca fondo no reconoce que es un enfermo y que necesita atención. Por eso en el grupo se recalca la importancia de que cada alcohólico toque fondo, porque es donde comienza la dura batalla de todos los días. Conseguir 24 horas sin beber es un logro muy grande, de ahí nuestro saludo de grupo: 'Solo por hoy no beberé'".

El AA de Raymundo se llama Renacer y cuenta con más de 50 miembros. En la Isla, decenas de estos grupos ayudan a personas atrapadas por la bebida, aunque —al igual que el problema del alcoholismo— reciben escasa atención de la prensa oficial.

"En La Habana existen muchos grupos de AA", comenta Beltrán, encargado del local y quien lleva cinco años sin beber. "Los más antiguos son Plenitud, Doy amor con el corazón, Fe, Nuevo Horizonte. Pero el primero que se fundó en Cuba es Sueño, que radica en Centro Habana”.

Beltrán es un hombre de mediana edad, canoso y con sobrepeso. Confiesa que fue médico intensivista y perdió el título cuando en una borrachera diagnosticó erróneamente. Gracias a Dios, aquel paciente sobrevivió, pero a él no lo dejaron continuar ejerciendo.

"Nadie imagina cuántos abogados, médicos, funcionarios del Estado, militares y policías, están presos en las garras de ese vicio, que es la peor droga del mundo porque es autorizada y con una industria enorme", opina Beltrán. "Además, es una enfermedad sin cura, porque el alcohólico hoy es alcohólico siempre. Y no es pesimismo, es una realidad, en la confianza viene la recaída, que casi siempre se lleva la vida".

"Existen tres tipos de fases en la enfermedad: el bebedor social, el bebedor fuerte y el bebedor problema", continúa el encargado del grupo Plenitud, de Santa Fe. "Para el fin de año se organizan actividades en todos los grupos, que comprenden conferencias, conversatorios y seminarios sobre temas importantes, porque para estas fechas de festividades se incrementan las tentaciones para las personas en rehabilitación".

"También celebramos, pero sin alcohol, los resultados de las terapias y los logros individuales, porque de verdad es un motivo grande para festejar poseer un organismo libre de alcohol", añade Beltrán.

Cuando Raymundo Ramírez tocó fondo, hace exactamente 21 años, un mes y dos días, perdió su matrimonio, su hogar, su familia y su empleo como jefe de la base de transporte del Wajay.

"Todavía me duele, en el alma aquello", reconoce. "¡Cuánto hice sufrir a mi esposa, a mis hijos! ¡Cuánto problemas me busqué en el trabajo! Llegaron a decirme Kickboxer, porque me enredaba a piñazos con cualquiera, por cualquier cosa".

"El problema del borracho comienza por creer que es una persona agradable y que todos lo quieren. Después comienza a dejar de bañarse, de afeitarse y a caer en la falta de respeto. Luego viene la etapa del robo y la estafa para buscar la botella. Le sigue la terrible inseguridad de no saber que hizo durante la borrachera y entonces aparecen las pesadillas, el delirio, el caos", lamenta.

"Pasé por todo eso. Ahora que estoy sano, tengo un dicho personal que repito a los alcohólicos nuevos que llegan al grupo, que es una especie de lema: 'Solo conoce el peso del muerto el que lleva la caja', para no olvidar jamás lo que se carga cuando entramos en una recaída".

3 comentarios

Imagen de Anónimo

Carta de Anonimato para los Medios de Comunicación PEDIDO DE COLABORACIÓNPeriódicamente le escribimos a nuestros amigos de los medios de comunicación pública para agradecerles por ayudarnos a observar nuestra tradición de anonimato de larga trayectoria para los miembros de Alcohólicos Anónimos.En primer término, les queremos expresar a ustedes nuestra profunda gratitud. Desde los comienzos de A.A. en 1935, sus miembros han reconocido que la palabra de boca en boca no es suficiente por si misma para llevar el mensaje del programa de esperanza y recuperación a todas las personas que aún sufren de la enfermedad del alcoholismo. Los medios de comunicación pública han sido una parte esencial de este esfuerzo, y en la actualidad estimamos que existen más de 2 millones de miembros exitosamente recuperados en Alcohólicos Anónimos en más de 180 países.En segundo lugar, les pedimos respetuosamente que continúen colaborando con nosotros para mantener el anonimato de los miembros de A.A. El principio de anonimato es una doctrina básica de nuestra comunidad. Aquellos que se muestran reticentes a buscar nuestra ayuda pueden superar sus miedos si confían en que el anonimato será respetado. Además, y quizás esto sea más difícil de entender, nuestra tradición de anonimato actúa como una restricción para los miembros de A.A., recordándonos que somos un programa de principios, no de personalidades, y que ningún miembro individual de A.A. puede pretender actuar como vocero o líder de nuestra comunidad. Si un miembro de A.A. es identificado en los medios de comunicación, le pedimos que usen solamente su nombre de pila (p.ej. Bob S. o Alice F.) y que no utilicen fotografías o imágenes electrónicas en las que puedan reconocerse sus caras.Una vez más, les agradecemos por su permanente colaboración. Quienes deseen saber más acerca de nuestra comunidad sírvanse visitar la sección “Recursos Mediáticos" en www.aa.org. Si bien nuestra comunidad no hace comentarios sobre asuntos de confrontación pública, nos complace brindarles información acerca de A.A. a cualquiera que pueda estar interesado.Atentamente,Comité de Información Públicade Alcohólicos Anónimos

Imagen de Anónimo

Buueenooo!!yo también soy soy también alcohólico anónimo....Pero lo que pasa es que yo me meto debajo de la cama para tomar y así no caigo de la cama y nadie me ve///el bobo alipio*+

Imagen de Anónimo

Una noticia positiva.

Necesita crear una cuenta de usuario o iniciar sección para poder comentar.